jueves, 3 de septiembre de 2015

Ready... steady...

A 10 días de la gran fiesta, cuando ya la sensación de hormigueo en el estómago es una constante durante todo el día, creo que puede ser un buen momento para reflexionar sobre lo que ha sido esta temporada hasta ahora, mi 11ª temporada como triatleta, 2ª temporada como trimami. Eso siempre ayuda a presentarte en la línea de salida sabiendo a qué atenerte.
 
No digo nada nuevo si hablo de lo difícil que ha sido esta temporada. Los virus de guardería nos han machacado durante todo el invierno y la primavera (eso después de lidiar con la recuperación de la operación de mi hernia umbilical el pasado octubre, que dió bastante guerra). Cuando no estaba malo uno, era el otro o la peque, así que contra eso no puedes luchar. El tema de la organización, nuestro puzzle diario, si bien no es sencillo, creo que lo tenemos controlado, así que cuando las enfermedades nos han dado vía libre, la cosa no ha ido del todo mal. Eso sí, hubo un momento que incluso le pregunté a Jaime si quería dejar de entrenarme, porque el pobre me mandaba los plannings de entrenos y no era capaz de cumplir nada, y al final a un entrenador también se le juzga por los resultados de sus pupilos. Afortunadamente no me abandonó y, aunque ha tenido que hacer malabares, ahí siguió al pie del cañón ;-).
 
Pero no voy a hablar de percepciones, sino de números. Y, a riesgo de que a más de uno le sangren los ojos al verlos, estos son los volúmenes de esta temporada:

  • media global: 10h27' horas semanales con 6,8 km de natación - 159,3 km de ciclismo - 20,5 km de carrera a pie
  • media de las últimas 22 semanas (de la -24 a la -3): 11h50' horas semanales con 7 km de natación - 195 km de ciclismo - 24,4 km de carrera a pie
 
Obviamente no es lo ideal. Pero tampoco se aleja tantísimo, al menos de los números con los que preparé el IM Kalmar 2012 y me llevaron a hacer una muy buena carrera:
  • media de las últimas 21 semanas Kalmar (de la -22 a la -2): 13 horas semanales con 8,35km de natación - 203,5 km de ciclismo - 28,3 km de carrera a pie
 
Alguno dirá que es insuficiente, que son números impropios de una preparación de Ironman o incluso que soy una inconsciente, pero la realidad es que ahora mismo siento que estoy en la mejor forma de mi vida. Y no solo lo siento, sino que lo dicen los números. Estoy nadando 1-2” más rápido, haciendo la bici 5-7w por encima y corriendo 7-10”/km más rápido que cuando preparaba Kalmar (en mismos entrenos, en mismos circuitos).

Las tiradas largas a pie al día siguiente de bici larga y dura salen sub-5'/km, lo que es algo insólito para esta tortuguita


Y digo yo que será porque al final son 11 años haciendo esto de manera constante (el parón más largo han sido las 6 semanas de la cuarentena), porque una va teniendo más experiencia, conozco mejor mi cuerpo o porque lo de ser madre hace que entrene mi paciencia cada día y eso para la LD viene de perlas ;-), no sé, pero el caso es que así es.

Así que el 13 de septiembre a las 7:00 estaré en esa playa con confianza, con hambre de competición (que con lo poco que he competido este año, estoy deseándolo) y sabiendo que estoy preparada. Otra cosa es que un IM es muy largo (y este más) y puede pasar de todo y habrá que ir sorteando lo que se ponga por delante, pero de base confío en mis cartas.


Os confieso una cosa. Mi idea inicial era tomarme este Ironman como un redebut, una vuelta a tomar contacto con la LD, con esta competición tan exigente. Volver a sentir lo que es y coger de nuevo experiencia para, quizás, si me apetecía, afrontar un nuevo IM en 2016 con espíritu más competitivo. Y así seguía pensando hace un par de meses. Pero ahora mismo, tal y como me encuentro, creo que tengo posibilidades de hacerlo bien, con todo lo que ello implica. Obviamente eso no depende sólo de mí, pero yo voy con la idea de lucharlo. No voy en modo supervivencia, sino en modo competitivo, aún sabiendo que por muy bien que me encuentre puede que vaya un poco “con alfileres” considerando que será una carrera larga (para que os hagáis una idea, la 2ª el año pasado hizo 11h20’).

 
No he estado allí, pero me he empollado los circuitos (gracias a Strava ;-)) y he leído varias crónicas, así que por preparación no será. Como resumen, la cosa es más o menos así:
-          Una natación en el mar ya se sabe lo que es: lo mismo es un plato que una lavadora, aunque las probabilidades se inclinan más por la segunda opción. Lo que seguro que será es fría. Además tiene una peculiar transición  en la que tenemos que correr 1km por un zigzag ascendente hasta la T1 (para lo que podemos ponernos unas zapas afortunadamente).

No me diréis que no es chula esa T1!. Espero pensar lo mismo cuando esté subiendo el zig-zag con el corazón en la boca...
 
-          Una bici dura, muy dura. 2800m de desnivel acumulado, pero sin puertos, todo en sube-y-baja constante (“rarely flat”, que dicen los lugareños). Es un primer bucle de algo menos de 80km de toboganeo (“rolling hills”) con un asfalto decente en el que hay que tener cuidado de no pasarse y dos bucles con colinas no muy largas pero con pendientes ya majas (hasta del 13%) y asfalto regulera que te puede machacar si no controlas. Esto se va a hacer más largo que un día sin pan, pero mi estrategia es “comer, beber y watios”. No hay más. Con el ojo en el Joule mirando el IF (que la potencia media en un circuito así te puede engañar y el IF (o la NP) te da mejor control de la intensidad), concentrada y a pedalear. Lo más parecido con lo que conozco puede que sea el Ecotrimad (solo que haciéndolo 2,5 veces ;-)), pero por desgracia la logística no ha permitido que entrene ningún día por la zona a pesar de que estaba en mis planes.

 
-          Una carrera a pie también dura (más de 400m de desnivel) pero creo que con muy buen ambiente. Siendo a 4 vueltas, la estrategia a priori es 1ª vuelta cogiendo ritmo a buena frecuencia con el freno echado, 2ª vuelta en progresión, 3ª vuelta a mantener y 4ª vuelta  con lo que quede. Y, sobretodo, no caminar, no parar, nada, ni medio minuto (salvo WC si hace falta, claro ;-)).

 
Por lo demás, siendo Gales, pues pueden caer chuzos de punta o puede hacer un día fresco pero agradable, nunca sabes (aunque las previsiones de momento no son malas... crucemos los dedos!). El viento creo que es una constante. Pero lo único que está en mi mano es llevar ropa adecuada para cada situación (no como en Frankfurt que hizo un día de perros y porque pude comprar un chaleco en la feria, que si no muero por congelación, y aún con eso…). Eso sí, las bajadas me dan respetillo con el asfalto mojado, las cosas como son.

 
Pues esto es lo que hay. Ya solo me queda tapperinear un poco, preparar los mil trastos, que el viaje vaya bien y pasar unas horillas haciendo lo que me gusta en plena naturaleza con un montón de gente animándome y con mil facilidades logísticas, ¿se puede pedir más? ;-).

 
¡A la vuelta os cuento!!!

 
P.D.: dorsal 251, por si me queréis espiar y animar en la distancia (o apostar por cuándo voy a petar :-P)
 

5 comentarios:

Tania dijo...

Mucha suerte campeona! y que el redebut sea mejor de lo esperado!!
bss
Tania

Ferran Vila dijo...

Perdona, una pregunta ¿Que programa usas para gestionar los datos de entrenamiento? He cambioa de pulsometro y no me vale el que tenía antes y ando buscando. Muchas gracias y mucha suete en Gales.

Ishtar dijo...

Gracias Tania!!!!. Besitos

Ferrán, pues utilizo una Excel que hicimos nosotros a partir de algo que encontramos en internet hace mil años. Así la tenemos customizada para que nos de la info como queremos, pero es muy sencillo, vaya. También el Strava, donde metemos los entrenos diarios con el Garmin (o a mano en la natación), nos da información sobre los totales en la versión gratuita (supongo que la de pago te dará estadísticas y demás).

Ferran Vila dijo...

Ok.Ya veo que tendré que ponerme a fondo con el Office ;-). Muchas gracias

Fran Fernández García dijo...

¿COOOMO HAAA IDOOOO???? :-)