viernes, 25 de septiembre de 2015

Percepciones, sensaciones y reflexiones post-IM



Bueno, al margen de la crónica pura de la competición de la entrada anterior, me gustaría hacer un post recopilatorio de percepciones, sensaciones y reflexiones que han ido ligadas a lo que fue el Ironman Wales.

Y es que Jaime me dijo que quizá es sido demasiado descriptiva de un modo objetivo, sin meterme mucho en lo emocional. Yo más que eso creo que, al no haber tenido grandes dificultades ese día (salvando el tema de la lucha contra el mar), tampoco puedo hacer una descripción en plan “épico”, porque si echo la vista atrás, prácticamente todos mis recuerdos son buenos, de ir fácil, sin grandes dolores y todo muy fluido, de puro disfrute y de pasármelo pipa (sí, desde fuera a mí también me cuesta creer que uno se lo pueda pasar bien durante 11h29’ en ese circuito tan tan duro, pero así lo recuerdo!), así que contarlo puede sonar un poco aburrido ;-).

Así que ahí van algunos puntos que no estaban reflejados en la crónica y que me gustaría recordar en un futuro cuando lea este post (y espero que a vosotros también os vengan bien de alguna forma!):
  • Siempre lo digo, pero me voy a repetir: para mí lo duro del Ironman es prepararlo. Son esas salidas largas en bici sola en las que el tiempo a veces pasa muy despacio. Esas series en la cabra con los ojos clavados en el Joule concentrada al máximo para dar los watios que tengo que dar (terribles mis viejos amigos los 3x40’ tempo o los nuevos conocidos 3x10’ FTP acoplada en toboganes). Esas tiradas largas a pie al día siguiente de la bici larga o a las 21h de la noche después de una larga jornada de mamá trabajadora. Esas 15-20 series de 100 en la piscina con poco descanso y sin más compañía que mi reloj. Esos afortunadamente pocos días en los que hay que doblar y que al final no sabes ni de dónde sacas el tiempo. Eso es lo duro. ¡El día del Ironman es una fiesta!. Llegas descansado, la logística te la dan hecha, te dan de beber y de comer, tienes un montón de gente animándote, compartes el circuito con un montón de locos como tú que además te animan cuando te pasan y durante todo el tiempo sabes que el final va a ser cruzar un arco de meta con una explosión de emociones que pocas cosas más te pueden proporcionar. ¡Es una gozada!.
  • Siempre disfruto de las competiciones, pero creo que ser madre y ser capaz de seguir en esto me ha hecho darle otra vuelta de tuerca y realmente me siento una privilegiada por poder hacer lo que me gusta, estar donde quiero y cuando quiero, por tener salud y todo lo que se requiere para plantarte en la línea de salida de un evento así. No puedo más que disfrutar de ello!. Vale, doler a veces duele, un montón, pero aún así hay disfrute y no sufrimiento (eso ha sonado un poco masoquista, ¿no? ;-)) 

  • Aunque parezca raro, durante la bici no recuerdo dolor de piernas (y sí la sensación de ir todo el rato con el freno echado y aún así pensando que iba pasadita de watios), pero sí bastantes molestias en los tríceps y el cuello al ir acoplada con el traqueteo de algunos tramos de asfalto bastante descarnado y el agarrote por aguantar el envite del viento.  
  • Cada vez tengo más claro que la mente es lo que marca la diferencia en LD. Está claro que el cuerpo hay que llevarlo preparado, eso es básico, pero el que te lleva hasta la meta es el coco. En mi cabeza no paraban de sonar cosas como “venga, que ya llevas 1/5 de la competición, ya solo te queda lo que llevas, que es ná, multiplicado por 4” (fijaos qué diferente sería el “solo llevo 1/5 de la competición y ya estoy cansado y madre mía lo que me queda, ufff”) o “ya pasas el ecuador, ahora a ir restando” o “quedan 50km de la bici, que eso te lo haces tú un martes por la tarde que sales a rodar” o “20kms corriendo solo!, lo que viene siendo un domingo cualquiera que los haces con la gorra!” o “vengaaaaa, 1 hora para la gloriaaaa!”. Pues así todo el tiempo. Toooodo el tiempo :-).
  • En los días previos mi cabeza estaba centrada en las previsiones del tiempo, que tenían una pinta horrible. Eso desgasta, te quita energías, pero no podía evitarlo. Me volvía loca el pensar en cómo vestirme, sobretodo porque había que dejar las bolsas preparadas el día de antes y las previsiones allí cambiaban mucho. Jaime no paraba de hacerme coaching por el whatsapp para que sonriera y dejara de preocuparme. Tengo que decir que le costó pero lo consiguió (ayudó bastante el tener ya todo decidido y metido en las bolsas en boxes). Ni que decir tiene que el día del IM me salían las sonrisas por todos lados, pero eso es marca de la casa.
  • Lo bueno de haber estado tan aterrorizada con el tiempo fue que, aunque hacía un viento que telita marinera, como yo esperaba eso y además chuzos de punta, pues iba yo tan contenta.
  • Estoy pensando hacer una petición de Change.org para que me devuelvan mi plástico cubrebicis oficial de 70.3 que nos dieron en Las Vegas, que me dijeron que podía ponerla el día antes y, por lo visto, por la noche retiraron todas por el temporal de viento. Que me parece muy bien, pero que me lo devuelvan, que tenía valor sentimental, sniffff
  • Para no faltar a la costumbre, los previos del IM estuvieron cargados de pequeños infortunios que, no son muy importantes pero te agobian bastante: intento de montar las ruedas HED de Sergio el finde antes y deshacer lo andado porque no fui capaz de ajustar los frenos a esas ruedas, el avión de ida se nos retrasa 1 hora y llegamos allí a las 0:30 teniendo que coger el coche para ir al hotel y todo el lío,“power battery low” en el Joule en cuanto me subí en la bici allí para probarla (menos mal que nos llevamos la llave del buje y Sergio pudo ir a comprar pilas nuevas!), la cámara con líquido trasera nos hace cosas raras y para no arriesgar decidí cambiarla a última hora, el doble gorro de natación que llevaba para reducir el frío se me rompe a 5’ de la salida… y, bueno, lo que ya sabéis de los geles en la carrera a pie. Son tonterías, pero hay que ver lo que agobian!  
  • Lo de circular en la bici “a la inglesa” no me fue muy complicado… salvo cuando llegó un giro con cono de 180º y, en palabras de Sergio, tuve el honor de ser la primera triatleta en soltar la cala y poner pie a tierra… eso sí, me eché unas buenas risas.
  • El maratón… no me cansaré de decirlo: si quieres hacerlo bien, no te pares!. Nunca! (bueno, en el WC puede ser, pero solo eso). Ni en los avituallamientos, ni cada 5km ni nada. Si estás cansado, ve más despacio, a pasitos más cortos con más cadencia, pero no camines. Se pierde flow, se gasta energía en rearrancar y al final te caen un montón de segundos que luego son minutos sin darte cuenta. Ya sabéis que no soy muy rápida a pie que digamos, pero esta filosofía me ha valido el 78º parcial de todos los grupos de edad (y hablo de más de 1700) y el 3º de todos los grupos de edad femeninos (a solo 4’ del mejor parcial), además de ganar 90 puestos de la general en este segmento (y eso que Jaime lo primero que me ha dicho es que tenemos que mejorar la carrera a pie… qué exigente este jefe! ;-)). Creo que hay poco más que decir, además de que la sensación de ir adelantando a gente sin parar es indescriptible (y en los avituallamientos adelantas de golpe a un montón de ellos jeje).
  • Un tema recurrente: la alimentación. Durante todo el año, comida sana, con su porción de hidratos, proteínas y grasas en cada comida, tratando de consumir verduras y frutas de temporada, productos frescos y el dulce que no falte pero con moderación. Todo con el mayor colorido posible y hecho en casa. Los días previos el único particular fue restringir frutas, verduras y productos integrales (fibra, vaya) los 3 últimos días y el día antes el ya clásico arroz blanco con pavo para comer y pizza para cenar. Para desayunar, como siempre, tostadas con algo de pavo y mermelada y café con “leche” vegetal. ¿Y durante el Ironman?, pues geles y agua. Los geles en la proporción 1gr de HC por kg de peso por hora, lo que en total sería el equivalente a 23 geles de formato típico (los míos vienen en botellitas de 100gr de HC). Mis geles tienen además las sales necesarias incluidas (que no en todos en así) y algo de BCAA. Ni isotónico, ni otra bebida ni, por supuesto, nada que se mastique. A mí que soy de estómago delicado es lo único que me funciona para larga distancia. Ni problemas de estómago ni, por supuesto, falta de energía. Más de 11 horas comiendo natillas líquidas, pero no me importa lo más mínimo, que yo estoy allí para competir y ya me iré de ruta gastronómica después. 
  • Del tema suplementación no sé si ahorrármelo, porque yo creo que comiendo sano y variado y sin un volumen de entrenamiento muy excesivo, no se necesita nada más. El hierro lo tengo que controlar por mi b-talasemia, pero este año no me ha dado nada de guerra. Así que lo más parecido a  suplementación han sido los batidos de recovery drink después de los entrenos largos porque no comíamos inmediatamente después y hay que aprovechar esa ventana metabólica para recargar los depósitos… y ya. Las tres últimas semanas me entró “virusfobia” por la vuelta a la guardería y demás y me tomé supradyn y una pastilla de extracto de shiitake para las defensas cuando me acordaba, que no soy nada metódica para esas cosas (por no decir que soy un desastre). Además, la semana previa al IM, cuando me acordaba, me tomaba alguna pastilla de sales por prevención.
Nuevos usos de la Babycook  
  • Por desgracia, con el tiempo muy justo, el gimnasio ha brillado por su ausencia esta temporada. Al principio hubo algo, con algo de tonificación y demás, pero ya en los últimos meses prácticamente nada. Eso sí, hay una cosa que no descuido desde que soy madre (y más con la operación de hernia umbilical y la diástasis abdominal), y son mis ejercicios de rehabilitación y fortalecimiento de mi suelo pélvico y mi transverso. Prácticamente el 90% de las noches, después de cenar, los 15' de tranquilidad viendo algo de TV antes de meterme en la cama, no los hago desde el sofá sino subida al potro de tortura... digoooo, el tronco:
  • Estaba dudando si poner esto o no, pero seguro que a alguien le puede ayudar. Durante estos dos años le he dado (y le sigo dando) lactancia materna a mi hija. Así que sí, eso de que no se puede hacer deporte porque se te va la leche o que no te pueden dar golpes de frío o yo qué sé cuántas tonterías se oyen en este tema es falso. El único tema es que la prolactina puede provocar hiperlaxitud en las articulaciones y pudiera haber más riesgo de lesión, pero en mi caso no ha habido el más mínimo problema. Parece obvio que tampoco ha afectado a mi rendimiento (aunque yo eso en principio pensé que pudiera pasar, pero está claro cuál es mi prioridad), como siempre teniendo precauciones en ingerir bien de líquido y alimentarte bien, que ser una "fábrica de leche" también consume energía y hay que reponerla. Eso sí, no sé cuántas Ironwoman pasan la tarde antes del gran día un rato sacaleches en mano jeje. 
  • Tema Kona… si os digo la verdad, aún no termino de ser consciente. Es como si no fuera real, como si lo hubiera soñado. Imagino que a lo largo de todo este año iré siendo consciente poco a poco. Me acuerdo de nuestro primer año triatlético en 2005 que la noche de Kona me fui a dormir a casa de Sergio (que entonces vivíamos con nuestros padres) para poder verlo y hacer el friki con el chat de IRC que se creaba para la ocasión. Recuerdo que al día siguiente además madrugamos porque Sergio corría el CSIC. Desde entonces, cada octubre, lo hemos seguido, a veces desde casa, otro desde casas de amigos, pero siempre es un día especial marcado en nuestro calendario. Desde que nació Iria ya me cuesta un poco más mantenerme despierta hasta el final jeje, pero si no aguantamos, lo primero que hacemos al levantarnos es encender todos los cacharros y empezar a buscar toda la información que haya. Pero siempre ha sido así como ver casi “una película”, algo que está en un mundo paralelo al tuyo. De hecho siempre hemos utilizado la expresión de “cuando vayamos a Hawaii” cuando queremos darnos largas jeje. Cada vez que pienso que estaré allí se me ponen los pelos como escarpias



Nuestro primer Kona juntas... probablemente no eran ni las 22h jeje



















8 comentarios:

Alejandro Piñeiro dijo...

Pues no sabría decirte si me gusta más este o el otro post sobre IM Wales... Casi que este. Por cierto, una pregunta, ¿qué marca de geles usas?. ¿Los tomas todos iguales durante la prueba o vas cambiando de sabor?

Ishtar dijo...

Pues uso unos que por desgracia no se venden en España y que me cuesta encontrar, aunque afortunadamente ya se pueden comprar en uk. Son de First Endurance y se llaman EFS (en formato liquid shots). Hay 3 sabores pero saben muy parecido, así que básicamente vas comiendo natillas todo el rato jeje. En las bici llevaba vainilla y en una de las botellitas de la carrera a pie el de moka. Para mí en la proporción 1gr/kg/h va perfecto y sin ni medio problema y me ha costado varios MD con problemas estomacales para llegar a este punto. Si no tienes problemas, pues nada, pero si los tienes yo los probaría!. No he encontrado otra marca que tenga una composición tan completa y que me sienten bien,pero ya te digo que soy muy delicada de estómago. Besitos y ya me dirás! !!

Ishtar dijo...

Pues uso unos que por desgracia no se venden en España y que me cuesta encontrar, aunque afortunadamente ya se pueden comprar en uk. Son de First Endurance y se llaman EFS (en formato liquid shots). Hay 3 sabores pero saben muy parecido, así que básicamente vas comiendo natillas todo el rato jeje. En las bici llevaba vainilla y en una de las botellitas de la carrera a pie el de moka. Para mí en la proporción 1gr/kg/h va perfecto y sin ni medio problema y me ha costado varios MD con problemas estomacales para llegar a este punto. Si no tienes problemas, pues nada, pero si los tienes yo los probaría!. No he encontrado otra marca que tenga una composición tan completa y que me sienten bien,pero ya te digo que soy muy delicada de estómago. Besitos y ya me dirás! !!

Ishtar dijo...

Pues uso unos que por desgracia no se venden en España y que me cuesta encontrar, aunque afortunadamente ya se pueden comprar en uk. Son de First Endurance y se llaman EFS (en formato liquid shots). Hay 3 sabores pero saben muy parecido, así que básicamente vas comiendo natillas todo el rato jeje. En las bici llevaba vainilla y en una de las botellitas de la carrera a pie el de moka. Para mí en la proporción 1gr/kg/h va perfecto y sin ni medio problema y me ha costado varios MD con problemas estomacales para llegar a este punto. Si no tienes problemas, pues nada, pero si los tienes yo los probaría!. No he encontrado otra marca que tenga una composición tan completa y que me sienten bien,pero ya te digo que soy muy delicada de estómago. Besitos y ya me dirás! !!

Alejandro Piñeiro dijo...

En principio no he tenido nunca problemas, pero si he terminado varias veces teniendo que controlar un poco que tomar en las dos últimas horas del IM para no explotar de estómago. Siempre se puede mejorar y es una de las cosas a las que quiero prestar más atención la próxima temporada. ¡ Cuanta más información mejor !. Gracias.

Priparema dijo...

Me ha gustado la post-crónica! Una lectura interesante sobre triatlón en un blog es algo difícil de encontrar ;)

Fran Fernández García dijo...

Enhorabuena por el éxito. Como te dije hace bastante tiempo, tu blog me ayudó bastante en mi motivación a hacer el IM y posiblemente a llevar mi propio blog. Obviamnete mi nivel no es ni de lejos el tuyo y es cierto que tus primeros post eran más "globeros de ojos como platos". Es agradable ver que Kona te vuelve a poner esos ojos...je,je,je...desde luego, eres una máquina que se lo ha currado y esos resultados son fruto de mucho esfuerzo y sacrificio....SIGUE DISFRUTANDO!!!

Ishtar dijo...

Gracias Priparema!!! :-)

Fran, me encantan tus palabras!!. Sólo por eso merece la pena mantener vivo el blog, aunque ya no lo actualice demasiado, pero estas cosas me animan a no olvidarlo y seguir usándolo de diario de a bordo de emociones ;-).

Besitos!!