martes 22 de diciembre de 2009

30

Me decía Sergio esta mañana que ya no nos alegramos de cumplir años como antes. Y yo pensaba, “claro, es que cumplo 30… ya no veo el patito ni en pintura… como para alegrarme”. Pero eso solo es un pensamiento pasajero. La verdad es que me parece una edad estupendísima y, si me dieran la oportunidad, no los cambiaría por volver a los 20, porque, aun con cosas feas y duras que me hemos vivido en los últimos años, la verdad es que llevo la vida que quiero y es genial. No voy a hablar de la felicidad, porque pienso que cuando se le da muchas vueltas al tema de ser feliz, buscar la felicidad y todas esas cosas, es que no se es feliz realmente, porque cuando lo eres, no necesitas hablar de ello ni tan siquiera te lo planteas. Pero acostarse con una sonrisa y levantarte con la misma sonrisa es tan genial que poco más se puede pedir. Y eso que aún no me han dado ningún regalo jeje.

Y, como viene siendo habitual y una norma casi en los últimos 4 años, una de las celebraciones cumpleañero-navideñas es mi participación en las 6 horas de Rivas (para el que no sepa lo que es, consiste en 6 horas haciendo relevos de 100m “a muette” por equipos de hasta 10 personas… podéis ver un vídeo de este año aquí). Tengo que decir que este año no pensaba ir, porque el año pasado lo recuerdo con horror, ya que nos quedamos solo 8 y la mayoría buenos nadadores, por lo que el descanso entre series era mínimo y creo que llegamos a hacer unas 36 series (frente a las 28 de este año, ya que éramos 10 en el equipo), pero esa misma mañana me enteré de que solo eran 9 en el equipo y que era arriesgado, porque es probable además que pase algo que reste un miembro al equipo, así que a las 12:15 de la mañana decidí ir para allá a colaborar en lo que se pudiera para que, al menos, mis compis pudieran descansar algo más entre series.

El resultado deportivamente fue bastante malo (a nivel personal, porque a nivel de equipo fue muy bueno, que quedamos 5º en una competición dominada por los nadadores), porque entre que no iba mentalizada para sufrir y mi capacidad para nadar rápido está más que limitada, pues poco más se puede pedir. Aunque no lo pasé tan mal fisiológicamente como el año pasado, muscularmente me costó muchísimo (igual influyó la sesión de natación con pesitas en las manos del día antes), así que llegó un punto en que no era capaz de mover nada de agua. Pero si bien el año pasado el resultado me deprimió un poco, este año ni me preocupa, porque sé que esto no es representativo de nada, y lo que tengo que hacer es ser competitiva nadando 1500, 3000 o 4000m, pero no una “jartá” de cienes a tope, así que eso es lo importante, así que arrieritos somos… ;-)

lunes 14 de diciembre de 2009

Cargando

Muchas veces lo he comentado, pero el tema del control del entrenamiento es muy complicado. Si controlas solo por volumen, puede haber semanas mucho más largas que otras que te han machacado mucho más. Si controlas intensidad, comparar unas sesiones con otras, sobretodo de disciplinas diferentes, es muy complicado.



Este año, después de que el año pasado no apuntara nada de nada porque iba “a verlas venir” después de la mono, estamos llevando el control por carga, es decir, por el volumen multiplicado por un factor que corresponde a la intensidad de cada sesión, siendo dicho factor un valor subjetivo (con la clásica escala de Borg de RPE (percepción subjetiva del esfuerzo) de 1 a 10). Pero está claro que aún así es difícil, porque aunque consideres también la intensidad y por ende el desgaste, las sesiones de bici, que ninguna baja de las 2 horas, influyen demasiado, así que en las semanas de mucho pedal se te va la gráfica.

Carga semanal (en unidades de carga = volumen en minutos x factor de RPE)

Y eso ha pasado esta semana. Hemos unido un par de sesiones de rodillo (lunes, con la idea de transferencia después del gim, y jueves porque no daba tiempo a más) a la salida en BTT de un par de horillas del martes (por el camino de 3C a Colmenar, mucho más sencillo que la Tapia… y menos mal, porque me quedé sin freno trasero, glups) y a las salidas en bici de rigor del fin de semana (2h30’ el sábado a ritmo tranquilo y 2h45’ el domingo con todo el ganchazo en bastantes tramos), y nos salen más de 15h de entrenamiento de nuevo esta semana.




Volumen semanal (en km por disciplinas y en horas acumuladas)

Pero eso son solo horas. Lo que de verdad me ha machacado y ha hecho que aún hoy no pueda caminar sin parecer un robot oxidado es la sesión de técnica de carrera del viernes. Venga a dar saltitos, pasos de triple, skipping por allí, talones al glúteo por allá, progresivos y, lo peor de lo peor, el “paso de gigante”, muchas veces y mucho tiempo. Vamos, que me dejó los cuádriceps hechos puré. Y si a eso le unes que justo después nos metimos en la piscina para hacer 4x5’ + 4x350m (que son 2700m de series) rondando los 1:31-1:32/100 (tocándome tirar en 3 de ellas y sin descansar mucho en el resto, que mis compis de calle son unos lloricas pero al final van al mismo ritmo, incluido Sergio, ejem) tirando a saco de brazos porque las piernas no respondían, dio como resultado que el sábado por la tarde no podía ni andar (y mucho menos salir a trotar los 45’ que tocaban) y el domingo por la mañana un poco más y no me levanto de la cama (pero me levante, y para colmo, para que me terminaran de fundir en la bici y por la tarde me tuviera que salir de la piscina a los 30’ completamente reventada). ¿Pero cómo es posible que un poco de tonificación me deje tan machacada muscularmente?. Vaya floja que estoy hecha…

Pero es lo que hay. Para presumir hay que sufrir :-). Eso sí, si estamos tan cansados en los inicios, no sé qué será de nosotros cuando tengamos que hacer salidas de 120km de bici o 300km a la semana casi habitualmente… auch
Nota: la semana pasada es tan flojilla porque estuve malita y eso me dejó 3 días parada completamente.
Nota2: si vierais la gráfica de Sergio, tiene bastante más carga semanal que yo porque es un llorica y su RPE siempre es mayor que el mío aunque hagamos lo mismo ;-). A lo que voy es que estas gráficas son material personal e intrasferible y dificilmente comparable con otros que no sea contigo mismo.

viernes 11 de diciembre de 2009

Premios del Deporte Alcobendas 2009

¿Para qué voy a decir más si todo está dicho aquí? ;-))


lunes 7 de diciembre de 2009

12

Los 12 signos del zodiaco


12 meses tiene el año



Los huevos, por docenas



Las 12 uvas de la suerte


12 estrellas en Europa



Por 12 años y para siempre...



... juntos


viernes 4 de diciembre de 2009

Toca ponerse malita

Si es que bastante estaba aguantando. Ya me parecía a mí que teniendo bichos en casa y en la oficina raro iba a ser que no anidaran en mi organismo, con lo blandito y confortable que está ahora ;-). Y es que ayer no atiné a más que a dormitar toda la tarde tumbadita en el sofá con la mantita por encima. Y hoy no parece ir la cosa a mejor, así que adivino fin de semana de fiebre y parón (para un fin de semana que parece que va a hacer un tiempo decente…). Pero bueno, es lo que toca ahora, que es la época… no hay de qué preocuparse.




Además ayer me dieron resultados de análisis de sangre y ahí va la cosa, en mi línea (bueno, un poco por debajo de mi línea, que es baja, pero igual no tanto). 38% de hematocrito y 15 de ferritina. Vamos, que viendo esos números está claro que no se puede hacer más, pero es lo que hay. Lo curioso es que de hierro andaba en 130 (cerca del valor alto del intervalo) lo que, según mis exiguos conocimientos de fisiología para que indica que en mi sangre hay hierro porque ya me encargo yo de alimentarme acorde a ello (higadito, pescado, pavo… berberechos y mejillones no porque no me gustan, que si no sería lo mejor), pero que el cuerpo no la absorbe y, por lo tanto, no va a parar a los depósitos en forma de ferritina, así que no me sirve para gran cosa. Igual tiene que ver con mi talasemia… quién sabe. A ver qué me dice la doctora, porque a lo mejor no es cosa de tomar hierro, sino ácido fólico o qué se yo.



Pero bueno, seguro que con las comilonas que nos esperan este mes, algo sube la cosa ;-).

lunes 30 de noviembre de 2009

Finde formativo

Este fin de semana ha tocado formación intensiva de nuevo, la última de tipo presencial del curso de entrenador de nivel 1. Por suerte, esta vez ha sido en Madrid y a trancas y barrancas hemos podido sacar un poquito de entrenamiento que mantenga nuestro cuerpo bien despierto, que si no se amodorra.

  • Rodillo y piscinita el viernes (con tres fartleks de 300f+50s+250f+50s+200f con 1º bloque respirando c/3, 2º con pull y 3º a ritmito más que alegre que, dado que Sergio iba gruñendo en todos los descansos ;-), parece que salieron a buen ritmo (yo no sé nada de ritmos a estas alturas, que no llevo reloj :-)),
  • El sábado, trote de 46' a las 22h reventaítos después de 12 horas de Jornadas Técnicas, que pretendía ser suave pero que, con esta cosa de tratar de correr mejor técnicamente, me hace subir el ritmo irremediablemente y suelo rondar los 5'/km en el parque con su tierra y sus cuestas, que no está mal.
  • Y, el domingo, después de una mañana de curso, una buena comida y de quedarnos totalmente traspuestos media hora en el sofá, un poco de piscinita técnica (para tratar de refutar eso de que no se puede mejorar la técnica siendo ya tarra, que a 1:15 igual no nado nunca, pero siempre mejor intentar ir a 1:25 que quedarse en 1:35, ¿no?), gimnasio enfatizando piernas y rodillo con series atrancada para rematar.

La verdad es que las Jornadas Técnicas estuvieron bastante bien. Por la mañana se contró más en los triatletas jóvenes, tema que ya teníamos algo más trillado de las Jornadas de Talavera, pero siempre se agradece ver cómo se lo curran algunos municipios y provincias que no tienen apenas recursos o descubrir algún detalle en el que no habías pensado sobre el talento y la tecnificación. Por la tarde la cosa iba de LD, y todas las charlas, la de Jose Luis Cano y su amplia y variada experiencia, la de Álvaro y su obsesión con el material y derribo de mitos, la de Ciro y Virginia sobre su planificación e incluso los comentarios de Antonio Alix como moderador :-). Aunque todo me gustó, me llamó bastante la atención algunas de las cosas de las ponencia de Ciro y Vir, como el comprobar la diferencia entre entrenar bien y entrenar mucho, que en LD a veces es confusa, y cómo con volúmenes bastante controlados (para ser profesional, que hay muchos amateurs que entrenan más hora que ella), con una buena planificación de cargas y trabajo variado y de calidad, se pueden obtener resultados enormes a nivel mundial. También hubo un detalle en la distribución de las cargas en los macrociclos que a ellos les había funcionado y que le encuentro tanto sentido que tal vez lo ponga en práctica en algún punto concreto de mi temporada, porque creo que puede funcionar... ya veremos y ya os lo contaré cuando llegue el momento :-).



Y, el domingo, jornada específica de presentación de los cursos de entrenador, me llevé un poco una sensación agridulce. Por un lado me encanta la manera en la que utilizan las nuevas tecnologías para facilitar el camino a los aspirantes a entrenador y además lo están haciendo en un formato sencillísimo y muy atractivo y parece que de una forma muy coordinada entre todo el equipo. Pero por otro lado me da la sensación de que todo lo enfocan al entrenamiento para la alta competición, cuando el 99% de los que estábamos allí nunca entrenaremos a Mario Mola o a los Naranjo, sino que algunos serán los encargados de dirigir escuelas de chavales que apenas tienen 1 o 2 días de piscina y que se tienen que buscar las vueltas para que el triatlón sea factible para ellos de una manera divertida y asequible, otros simplemente quieren mejorar su conocimiento sobre su propio entrenamiento y otros tantos se encargarán de planificar el entrenamiento de su vecina del 5º para el triatlón de la mujer, o el de un triatleta que quiera clasificarse para su GGEE o hacer top-10 en el mismo, o clasificarse para Élite, terminar su primer IM o mejorar su rendimiento en el tercero que hace.
Y la manera de explicarlo no parecía darte las bases para esto, sino que supuestamente te plantean un caso ideal con chavales que lejos de ser triatletas, son nadadores de los de 5 días/semana y 25-30km semanales que igual montan en bici y corren en verano, cuando se cierran las piscinas, pero que supuestamente no harán triatlón hasta los 16-17 años (y luego el encargado de la parte de ciclismo y carrera a pie te dice que los chavales deben empezar desde bien pequeños a hacer técnica y habilidades de carrera y ciclismo... ¿en qué quedamos?)


Foto: FETRI

Pero bueno, vamos a darles un margen de confianza y al finalizar el curso ya valoraremos de nuevo, porque aunque es verdad que luego es el talento de cada uno el que ha de encargarse de adaptar los conocimientos básicos teóricos a las situaciones concretas, cuantas más herramientas aplicables al mundo real te den, mejor, para poder jugar con todas ellas y que el mosaico sea más rico. yo confía en que será así, así que empezamos el curso con muchísima ilusión :-).

jueves 26 de noviembre de 2009

Las mujeres y el deporte

Hace un par de días, brujuleando por un popular foro de atletismo me encontré con un post que trataba sobre por qué se ven pocas mujeres corriendo maratón, lo que derivó en un debate sobre las causas de que seamos tan poquitas compitiendo. Así, mensaje tras mensaje, cada uno daba una opinión, y algunos de ellos algunos datos, como mi cuñaete Misha, que es un enamorado de los números, y reflejó la participación femenina en el maratón de Nueva York, en el que participó hace pocos días, y en el total de las mujeres suponía el 34% de la participación, algo impensable en ninguna cita atlética o triatlética un poco exigente en este país nuestro, en el que si llegamos al 20% casi se trata de un éxito (y en triatlón ni eso).


Foto: www.as.com

Lo más curioso es que, entre las respuestas del foro, las de los chicos que querían dar una imagen de que apoyaban el deporte femenino reflejaba frases como “para mí es un factor más que importante el hecho de que sea su propia pareja quien las anime“ o “antes corro yo a mi ritmo y luego la recojo para acompañarla”. Esto me parece tremendamente grave, porque sin pretenderlo, son este tipo de actitudes que en principio parecen tan “galantes” las que no nos dejan salir de la espiral en la que estamos.


¿Animarnos?, ¿y por qué nuestra pareja tiene que animarnos?, ¿qué no sabemos decidir solitas lo que queremos o no queremos hacer?, ¿por qué creen que necesitamos que nos animen especialmente?. Creo que está bien que se anime a la gente a hacer algo de deporte, sobretodo porque nosotros lo vivimos como algo tan bueno que queremos compartirlo con los demás, pero esto es independiente de si es hombre, mujer, pareja, amigo o compañero de trabajo, ¿no?. Y lo que me puede ya es el tema de los “acompañamientos”. Últimamente la verdad es que se ven más chicas corriendo, al menos por Tres Cantos, pero es que 2 de cada 3 van con su parejita al lado, que el pobre hombre va casi silbando porque en vez de entrenar está acompañando a su chica, así que probablemente ya haya tenido que entrenar antes o lo tenga que hacer después. ¿Qué pasa?, ¿que se pierden o algo?, ¿no saben ir solas?. Y cuando esto ocurre en una competición (casos hay hasta de hombres que acompañan a sus mujeres durante tooooodo un IM, así que imaginad) ya me puede (no hablo de hacer de liebre en una competición concreta por un objetivo específico, hablo de acompañar, que es diferente)… pero el problema, como digo, es que esto se ve como un acto de galantería, de amor, de cariño, de que se preocupa y la cuida, y así es como lo ve tanto él como ella. Creo que mientras esto esté tan extendido, nunca podremos estar en igualdad de condiciones… nunca.


Foto: img.mensencia.com

Ojo, que cada uno es libre de hacer lo que quiera y está claro que la sociedad hoy por hoy es así, y que muchas mujeres si no salieran de la manita de sus chicos ni siquiera saldrían, lo que con vistas en el presente podría decirse que es hasta bueno, que así por lo menos hay alguna más, pero creo que a futuro esto es algo tremendamente perjudicial. Para mí estas actitudes de tratarnos como muñecas de porcelana que nos fuéramos a romper, como si necesitáramos siempre un hombre a nuestro lado que nos cuide porque no sabemos cuidarnos solitas, lejos de considerarlas románticas, las considero como muros que no nos permiten desarrollarnos, como una forma indirecta de decirme que soy débil. Para mí lo realmente romántico es tener a alguien a tu lado que confía en ti, que te apoya y que está orgulloso de tus logros, aunque cuando haya que salir a correr él corra a 4’/km y tú a 4:50/km, cada uno por su lado, o salir en bici en grupos distintos (o uno delante y el otro detrás en vez de ir en paralelo) porque se trata de entrenar, e ir juntos supone que o uno no está entrenando, o está entrenando por encima de lo que debe o ambas cosas a la vez. Claro que a mi también me gusta compartir entrenamientos con Sergio, pero solo de manera puntual cuando lo planificado lo permite (esto en carrera a pie, que ya sabéis que en bici ambos cumplimos el entrenamiento yendo él delante y yo a rueda y en natación lo mismo pero al revés ;-), que no hay “acompañamiento” por ninguna de las dos partes, sino que se trata de “compartir” o “simultanear”).


No quiero molestar a nadie con este tema… solo se trata de mi opinión y respeto a quien lo haga de otra manera y, es más, lo entiendo, porque hoy por hoy es lo que hay, pero a mi me apetece ver un futuro parecido a lo que se ve por Central Park o Hyde Park, en el que el número de mujeres corriendo supera al de hombres y se las ve muy felices yendo solitas, haciendo su entrenamiento o simplemente haciendo un poco de “jogging” para estar en forma (aunque también hay países que están pero, que me han comentado que en Italia los gimnasios están llenos de mujeres pero ninguna hace deporte en la calle porque está mal visto el deporte femenino y lo que se lleva es hacer ver que tienes buen cuerpo por "inspiración divina"), y creo que esas actitudes nuestras distan mucho de ser el camino…


Foto: www.nyrr.org

Claro, que esto solo es la punta del iceberg. Luego están temas como que nosotras mismas nos echamos a la espalda demasiadas tareas que nos restan tiempo para aficiones (y teniendo hijos ya ni hablamos), el pensamiento de que este tipo de deportes "masculiniza" nuestros cuerpos (y es verdad que aún a la mayoría de los hombre una mujer fuerte les intimida y las prefieren con carne blandita aunque estén delgadas), la falta de aceptación social de nuestra competitividad (que muchas la tienen pero tienen miedo de sacarla a la luz porque es algo que no gusta en nosotras), las absurdas vergüenzas que son un lastre enorme (y que colaboren a que tengan tanto éxito las citas específicas de mujeres, como la carrera de la mujer o el triatlón de la mujer),...