jueves, 23 de junio de 2016

Short Santander Triathlon Series Villa de Madrid

Nueva competi y nueva crónica, esta vez del Short del Villa de Madrid Santander Triathlon Series en la Casa de Campo. Es un “olímpico” sin drafting. En realidad 950m-40km-10km, ya que se aprovechan los circuitos del “Half” de ese mismo día. Los motivos para correrlo, como todo este año, han sido fundamentalmente logísticos (puedo ir y competir como si fuera cualquier entrenamiento, contando esa mañana con los abuelos, pero comiendo ya todos juntos en casa) y además tenía buenos recuerdos, ya que hace 2 años, cuando Iria tenía 9 meses, también corrí y lo gané, lo que para mí fue una sorpresa y una alegría.



Pero hasta la noche antes tuve mis dudas. El Oceanlava de Aranjuez me dejó muy tocada, imagino que por ir muy justa de entrenamiento y porque, al acabar muy mal del estómago, apenas pude comer después, y eso ralentiza mucho la recuperación, así que durante la semana siguiente estuve como alma en pena, sin fuerzas ni energías. Además, cada vez que salía a correr acababa volviendo andando a casa, con las piernas como de hormigón. Tras el masaje del jueves ya me encontraba algo mejor, pero las dudas estaban ahí.

Además la organización publicó los listados de salidas en tandas cada 2’ con una configuración a la que no encontraba ni pies ni cabeza, con las chicas dispersas por los distintos grupos, así que no veía el factor competitivo nada claro, pero como ya tenía toda la logística preparada, pues decidí ir y que me sirviera al menos como un entrenamiento de transiciones de calidad. Así que esa era la mentalidad.

Ya en la Casa de Campo y tras pensármelo mucho, me meto al agua a calentar y, desde que salgo hasta que dan la salida, me quedo pajarito. ¡Qué frío!. Ya nos toca a la primera tanta… suerte que me ha tocado en esa y no tengo que sufrir otra gymkana natatoria. Dan la salida y, como siempre, la gente sale a tope!!. Yo soy un desastre para eso, así que luego me toca ir remontando, pero me encuentro bien y voy avanzando por el lateral hasta que encuentro mi sitio, en lo que era el primer grupo después de un José Alix que iba escapado.



Salgo del agua bien situada (luego ya vi que hice el tiempo más rápido de todas las chicas) y a la bici!. El circuito son 2 vueltas de 20km con un tramo por la Casa de Campo que incluye la subida a Garabitas y uno exterior por la carretera de Castilla. Lo que en la natación era una ventaja, el salir en el primer grupo, en la bici se convierte en desventaja, ya que voy prácticamente sola, sin referencias y chupándome viento de pleno, así que decido que voy a picarme con el Joule para intentar que el IF no baje de 0.9, que creo que sería un gran registro para esta distancia. Así que en eso me centro.

Por la carretera de Castilla se rueda bien, aunque con algún sustillo con el viento, pero lo de la Casa de Campo es lamentable. El asfalto está que da pena, hay tierra en las curvas y domingueros montando en bici en mitad del circuito sin ninguna consideración. Por suerte los cruces estaban bien controlados por la organización, pero aún así controlar al 100% la Casa de Campo es imposible. No sé ni el tiempo que estaré perdiendo con mi canguelismo clavando frenos por ahí, pero no me juego el tener una caída, que eso complicaría el camino al verdadero objetivo, así que más vale extremar la precaución, con lo cual yo sigo ahí centrada en mi 0,9IF y el resto no me importa.

En el bidón, 226ERS ISOTONIC de limón. Con eso y un gel en la carrera a pie, para poco más de 2 horas es suficiente

Por otro lado, aunque ya os digo que yo no lo viví por el punto de la carrera en el que estaba, pero por detrás parece que hubo un drafting descarado, que si ya lo hay cuando hay jueces, si encima saben que no los hay, pues apaga y vámonos. Con lo tramposa que es la raza humana, no tiene sentido hacer una competición sin drafting y no tener a nadie que lo controle. Quizá este fue el único punto en el que se echó en falta la presencia de oficiales.

Llego a T2 con el objetivo de watios logrado (y 180w medios) y me bajo a correr con miedo a la respuesta de mis piernas después de esas 2 semanas de penurias que llevaba, pero de momento me encuentro bien… y así sigo, a buen ritmo, con buenas piernas y con energía.

Pero en un giro veo que Anna Jördens me viene pisando los talones, habiendo salido 2’ más tarde que yo, y considerando que es una gacela empiezo a pensar que me pilla seguro, pero me propongo luchar todo lo que pueda, porque además más atrás no sé quién pudiera venir (es imposible controlar la carrera con esto de las tandas, así que hay que limitarse a ir a todo lo que se pueda hasta el último metro), ya que hay chicas “peligrosas”… mi compi ecosportiana Conchi, Enara, Yolanda,… miedito me dan!. Así que a apretar los dientes y a sufrir!.

 Foto: Raúl Yenes

Y con buenas sensaciones de principio a fin, ya cruzo la meta en primera posición y, poco más tarde se confirma que con el mejor registro (con el 2º parcial de carrera a pie, tras el de Anna), así que 2 años después vuelvo a ganar y a compartir ese pódium con mi pequeña, que lo hace muy muy especial!. Aprovecho para felicitar a Anna y a Conchi por sus carrerones, que son duras duras!



Y con esto cerramos el ciclo de entrenamiento enfocado más en la intensidad que en el volumen, como parte de la periodización inversa, y, tras una semana un poco regenerativa, empezamos ya con el entrenamiento específico de Ironman, que nos quedan 16 semanitas y se huelen ya los hibiscos :-)  
 

lunes, 13 de junio de 2016

Medio Ironman Oceanlava Aranjuez

Antes de que se me haga muy tarde sin ser capaz de encontrar un hueco en este bucle de actividad constante en el que estamos metidos, vamos a por un resumillo rápido de lo que fue el Oceanlava Aranjuez en distancia medio ironman.
 
Como ya viene siendo costumbre, os muestro el panorama:
 
 
  
Esto es, en las últimas 20 semanas no llegamos ni a las 9 horas de entrenamiento. Esto no es un lamento, ni mucho menos, sino una presentación del contexto para que se entiendan algunas cosas y también un llamamiento a todos los que dicen que para hacer media y larga distancia hay que dedicar un mínimo de 16-20h a la semana. Vale, pues ni tanto ni tan calvo, pero está claro que con constancia y paciencia, se pueden hacer muchas cosas por difíciles que parezcan.
 
También añadiría que el entrenamiento no es solo volumen. Este año, para tratar de sacar partido al hecho que ya sabíamos de que iba a poder sacar muy pocas horas, estamos haciendo un bloque de intensidad con la filosofía de la periodización inversa. Esto es, poco volumen, sí, pero todos los días son fiesta. Vaya, que me he hartado de hacer series de 200-300-400 en la pista, 100s en la piscina y series de 2-4’ a VO2 en la bici. Obviamente lo mejor para sacar partido a esto hubiera sido hacer un sprint o un olímpico, pero bueno, me apetecía poder probarme en un medio y considerando factores logísticos y demás, pues allí estaba.
 
Se da la salida en el Tajo en un aberrante Rolling Start en el que nos colocan a las chicas las últimas, por lo que teniendo en cuenta que de salir todos juntos hubiera salido entre los 10 primeros, pues os podéis imaginar. Eso no fue natación, fue una gymkana. Patadas de bracistas en la cara que me saltan las gafas, empujones, abrirme al lateral del río y comerme todas las ramas… pues así 1900 metros. En fin. Salgo 2ª del agua y, tras una penosa T1 en la que con la bici a cuestas me tengo que quitar zapas y calcetines para quitarme una piedra del pie, ya estoy en la bici.
 
 
 
Tras el tramo de enganche en el que voy cogiendo ritmo, llegamos a la R4 y pronto me coloco 1ª. Una vez giramos en la punta extrema del circuito (tras subir más de lo que parecía en el perfil), veo que llevo muy cerca a otra chica y a Ruth, así que, aunque imagino que tarde o temprano me iban a pillar, lucho porque sea “más tarde que temprano”. Voy rodando bien, a buenos watios, bien acoplada y con buenas sensaciones. Adelanto a bastantes chicos y es también me hace sentir bien, que normalmente es al revés.
 
Llego al siguiente giro (km 60 aprox) y veo a la otra chica que no conocía (Enara) bastante cerca, pero sigo 1ª, así que sigo en la misma línea. Ya en el km 70 me empiezan a pesar los kilómetros (con 130kms de media a la semana y creo que habré pasado de 3h en dos salidas…. en fin, bastante aguanté), me duele el cuello y la espalda de ir acoplada tanto rato y un poco tensa con el viento, así que bajo un pelín el ritmo… y en el km75-80 ya me pilla Enara, pedaleando fuerte y acoplada en su cabra. Y sin perder a Enara vista, llegamos ya a la T2 con el Joule marcando 165w medios, lo que es mi mejor número en un Half.
 
Zapas, visera y a correr. Y parece que las piernas responden!. No tengo ni idea del ritmo (para entrenar no me quito el Garmin ni para dar un paseo, pero compitiendo me gusta correr por sensaciones), pero voy cómoda y ágil.
 

 
 
Lo que para mí fue toda una sorpresa viendo cómo dolían ya las piernas al final de la bici. Sigo a buen ritmito y hacia el km 4 ya cojo a Enara y vuelvo a estar en cabeza de carrera. Sigo corriendo, hace calor y llevamos un rato sin avituallamiento. Creo que han tenido un problema con el camión, así que me paso unos 6-7kms sin agua… así que cuando llega el siguiente avituallamiento, me bebo hasta el agua de los floreros. Sé que no debo hacer eso, pero no pude evitarlo… y ya imagináis, pecera estomacal al canto.
 
Voy aguantando el ritmo pero, hacia el km 14, llega el que en ese momento creo que después de ese avituallamiento ya no estará el otro hasta casi el final, así que me fuerzo a tomar un gel aunque el estómago no estaba en condiciones, así que me sienta como un tiro. Y de ahí hasta meta penando, sin parar, pero pasándolas canutas. No sabía si me pilarían por detrás o no, así que mi lucha era por no pararme.
 
 
 
Y así llegué a meta, levantando la cinta, en primera posición, sin saber ni cómo, en unos segundos por debajo de las 5h.
 
 
Al final, con todo y con eso, marqué el primer parcial de carrera a pie, lo que os puede dar una idea de que fue un día duro para todas y un terreno complicado para correr por el firme muy irregular.
 
Enhorabuena a Ruth y a Enara… un placer compartir este momento con vosotras!.
 
Tras la meta llegaron varios minutos de naúseas, mareos y estómago revuelto, y aún hoy, 5 días después, me encuentro muy vacía, lo que imagino que fue consecuencia de no haber podido comer apenas después de la competición hasta la cena y de llegar justísima de entrenamiento… que al final, correrlo, lo corres, pero la diferencia se nota en la recuperación. El miércoles después de Gales estaba como una rosa y hoy apenas puedo arrastrarme en los entrenamientos. Pero bueno, me doy con un cantazo en los dientes y ahora poquito a poco a recuperar y a comenzar el siguiente bloque de entrenamiento, este ya más enfocado al IM.
 
Casi 4 meses por delante para llegar a Kona lo suficientemente fuerte como para disfrutar a tope de la gran fiesta y guardar un recuerdo bonito, que es mi objetivo :-).
 
P.D.: Gracias como siempre a Carlos Asensi por las fotazas!

viernes, 8 de abril de 2016

Iniciando la temporada 2016: dx2 Sevilla

Bueno, para no perder las buenas costumbres y que este blog siga siendo un buen recordatorio de competiciones para mí y un archivo de consulta por si alguien piensa en esa prueba para el futuro, vamos a empezar con las crónicas de esta temporada, una vez superado el primer triatlón del año el pasado sábado: el dx2 Sevilla olímpico plus sin drafting (1,8-55-10,7)
 
En realidad ésta no ha sido la primera competición del año, ya que el mes pasado formé parte del equipo femenino de Ecosport en el Campeonato de España de duatlón por clubes en Boiro. El duatlón está muy lejos de ser “lo mío”, pero bueno, allí estuvimos echando los higadillos y tratando de hacerlo lo mejor posible. Afortunadamente mis compañeras brillaron y conseguimos una tercera plaza en primera división, que es uno de los mejores resultados que hemos logrado en la historia del club, lo que me hace sentirme feliz y orgullosa de haber podido contribuir.


 
Y ya nos plantamos en el primer triatlón, que este año es especialmente pronto (¿os acordáis cuando era Fuente Álamo, en el puente de mayo, el que daba el pistoletazo de salida a la temporada triatlética?) y el panorama que tengo es este:





 
Es lo que hay. Y no pasa absolutamente nada. Ahora mismo el prota de la película familiar es Sergio en su Road to Texas, y yo me limito a dar soporte e ir haciendo lo que buenamente puedo. Eso sí, siempre con continuidad (salvo enfermedades varias, que aunque siempre leves, no son pocas tampoco) y con mi horita de entreno diario, que muchas veces además es bastante cañero, así que creo que cubro mi cupo de endorfinas y consigo mantener un estado de forma más o menos aceptable (bueno, depende de con quién me compares, pero vaya, mejor que la media de la población jeje). El año pasado por estas fechas creo que estaba aún peor la cosa y en septiembre llegué al mejor momento de forma de mi vida, así que preocupación cero.
 
Esto lo hago para divertirme y con un mínimo de preparación me vale para eso, pero está claro que a la hora de evaluar un resultado de una competición lo tienes que hacer acorde a las condiciones de contorno, así que ese es el prisma desde el que hago la crónica… el de “me doy con un cantazo en los dientes y tan contenta”.
 
Ya en Sevilla, tras una mañana mecánicamente accidentada (que es lo que tiene plantarte allí con las bicis sin preparar), llega la hora de meterse en el Guadalquivir, que está frío de la leche. Tras un poco de confusión, dan la salida, conjunta de chicos y chicas, y, como siempre, salgo fatal y me pasan por encima, recibiendo por activa y por pasiva. Pero bueno, pasado el fogonazo inicial, ya empiezo a ir remontando hasta que, hacia la mitad del circuito, en la boya, ya parece que encuentro mi grupito y ahí me quedo, nadando ya cómoda hasta el final. Pensé que había nadado peor, pero al final parece que no fue así y salí 2ª chica (la 1ª chica fue además la 1ª en salir del agua de todos los participantes!) con un tiempo que indica que había unos cuantos metros más de los supuestos 1500m.
 
Tengo que decir que la natación sí la estoy entrenando bastante bien, con entrenos muy sólidos (aunque no sean más de 2-3 sesiones por semana) y buenos tiempos, aún con el sacrificio que supone hacer sesiones, muchas de ellas de más de 4000m, sola en la pisci. Afortunadamente se ven los frutos.
 
Me subo en la cabrita y justo paso la línea de montaje con Mabel, que me ha recortado los 15” en la transición (yo en mi línea), y veo cómo va desapareciendo en lontananza, mientras trato de ir atenta en el circuito de enganche con la carretera que es un poco gymkana.
 
Ya en la carretera principal empieza el castigo del viento y el asfalto bacheado, que no deja pedalear cómoda en ningún momento (y menos si has sacado la bici a la calle poco más de 10 veces en toda la temporada, de las cuales 5 han sido con la cabra), pero bueno, ahí van pasando los kilómetros, que son de toboganeo sobre un asfalto en bastante mal estado, lo que se hace pestosillo. En un momento me adelanta Ana Maruny, a quien no conocía, pero decido que no le voy a dejar irse, y así la voy manteniendo, pasando algún rato por delante, y así vamos hasta completar los 54kms en los que no había ni uno en los que no molestara el viento… ¡qué cosa más cansina!. No sé si por el viento o los toboganes pero no vi muchos grupos como esperaba ver… la 1h30’ de separación con el Half creo que fue un acierto y, aunque tramposos y caraduras siempre ves, no era algo muy llamativo y, además los jueces estaban bastante atentos y dieron más de un toque. Los últimos kilómetros gymkaneando de nuevo (incluso por un carril bici) y a T2, entrando en 4ª posición y haciendo una media de 165w, que no es para tirar cohetes pero vamos, tampoco es mala mala.
 
De nuevo transición en mi línea (ejem) en la que Ana me saca unos segundos que ya no podría recuperar, y a correr. La carrera a pie es la que más afectada se ve siempre por las enfermedades, así que en general estoy flojilla, pero una vez superados los primeros 2kms de adaptación, no me encuentro mal del todo y consigo ir a buen ritmito.
 

Difícil controlar ahí quién viene por detrás o quién va por delante, que estábamos ya mezclados con los del half, así que a tratar de no bajar el ritmo y a seguir, que tampoco está la cosa para alardes.


Afortunadamente se me hacen más o menos cortos los más de 10km de carrera a pie, para cruzar la meta en 4ª posición femenina y más contenta que unas pascuas. Y Sergio más, que así se libraba de ir a la entrega de premios jeje. Aprovecho para felicitar a la ganadora, Mabel, que es incombustible y cada año se supera!

El asma dando guerra

 
En resumen, un gran fin de semana triatlético-turístico-gastronómico-romántico en la bella Sevilla (ciudad que no conocía y que me encantó) lleno de momentos para recordar y a buen seguro con un puntito más de forma, que falta me hace para sobrevivir a las 6 duras semanas que nos quedan hasta el IM Texas :-)
 

P.D.: Gracias a mis compis William y Coke de Viajes Triatlón por los ánimos y las fotos!     

martes, 23 de febrero de 2016

¿Me acompañáis a Kona?

Bueno, aunque me gustaría llevaros a todos los que con vuestras palabras de ánimo y apoyo habéis formado parte de esta aventura, se me iba a ir un poco de presupuesto la cosa ;-)... pero, aunque físicamente no pueda ser, me gustaría que me acompañarais de forma virtual y, para ello, inicio esta campaña de crowdfundingIshtar2Kona16”, que es una cosa muy moderna para hacer equipo :-).

Es sencillo… a cambio de una pequeña aportación, recibiréis en vuestra casa (o en la dirección que indiquéis) una recompensa: unas camisetas muy chulas que he diseñado especiales para la ocasión y que espero que os gusten. Sólo tenéis que elegir el modelo o  modelos con su talla (ojo a las de manga corta que tallan muy pequeñas al ser unisex y entalladas… revisad las medidas de la tabla de tallas) y pagar lo que sería la aportación (gastos de envío aparte) utilizando PayPal o tarjeta de crédito.

La campaña va a estar abierta hasta el 31 de marzo  prorrogado hasta el 15 de abril. Las camisetas las recibiréis lo antes que me sea posible, aunque teniendo en cuenta disponibilidad de stock y fabricación de las necesarias, puede no ser inmediato, aunque en cualquier caso será antes de finales de abril.  


¡Muchísimas gracias por adelantado por acompañarme en esta aventura!, ¡espero que os gusten!!

LA CAMPAÑA ESTÁ CERRADA EN EL BLOG, PERO SI QUERÉIS UNA CAMISETA PODÉIS ESCRIBIRME A ishtar2kona16@gmail.com

Camiseta SBRD manga corta unisex - aportación 18€






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Nota: Por razones de stock podría darse la necesidad de enviar una talla inmediatamente superior, aunque se evitará en la medida de lo posible.
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viernes, 25 de septiembre de 2015

Percepciones, sensaciones y reflexiones post-IM



Bueno, al margen de la crónica pura de la competición de la entrada anterior, me gustaría hacer un post recopilatorio de percepciones, sensaciones y reflexiones que han ido ligadas a lo que fue el Ironman Wales.

Y es que Jaime me dijo que quizá es sido demasiado descriptiva de un modo objetivo, sin meterme mucho en lo emocional. Yo más que eso creo que, al no haber tenido grandes dificultades ese día (salvando el tema de la lucha contra el mar), tampoco puedo hacer una descripción en plan “épico”, porque si echo la vista atrás, prácticamente todos mis recuerdos son buenos, de ir fácil, sin grandes dolores y todo muy fluido, de puro disfrute y de pasármelo pipa (sí, desde fuera a mí también me cuesta creer que uno se lo pueda pasar bien durante 11h29’ en ese circuito tan tan duro, pero así lo recuerdo!), así que contarlo puede sonar un poco aburrido ;-).

Así que ahí van algunos puntos que no estaban reflejados en la crónica y que me gustaría recordar en un futuro cuando lea este post (y espero que a vosotros también os vengan bien de alguna forma!):
  • Siempre lo digo, pero me voy a repetir: para mí lo duro del Ironman es prepararlo. Son esas salidas largas en bici sola en las que el tiempo a veces pasa muy despacio. Esas series en la cabra con los ojos clavados en el Joule concentrada al máximo para dar los watios que tengo que dar (terribles mis viejos amigos los 3x40’ tempo o los nuevos conocidos 3x10’ FTP acoplada en toboganes). Esas tiradas largas a pie al día siguiente de la bici larga o a las 21h de la noche después de una larga jornada de mamá trabajadora. Esas 15-20 series de 100 en la piscina con poco descanso y sin más compañía que mi reloj. Esos afortunadamente pocos días en los que hay que doblar y que al final no sabes ni de dónde sacas el tiempo. Eso es lo duro. ¡El día del Ironman es una fiesta!. Llegas descansado, la logística te la dan hecha, te dan de beber y de comer, tienes un montón de gente animándote, compartes el circuito con un montón de locos como tú que además te animan cuando te pasan y durante todo el tiempo sabes que el final va a ser cruzar un arco de meta con una explosión de emociones que pocas cosas más te pueden proporcionar. ¡Es una gozada!.
  • Siempre disfruto de las competiciones, pero creo que ser madre y ser capaz de seguir en esto me ha hecho darle otra vuelta de tuerca y realmente me siento una privilegiada por poder hacer lo que me gusta, estar donde quiero y cuando quiero, por tener salud y todo lo que se requiere para plantarte en la línea de salida de un evento así. No puedo más que disfrutar de ello!. Vale, doler a veces duele, un montón, pero aún así hay disfrute y no sufrimiento (eso ha sonado un poco masoquista, ¿no? ;-)) 

  • Aunque parezca raro, durante la bici no recuerdo dolor de piernas (y sí la sensación de ir todo el rato con el freno echado y aún así pensando que iba pasadita de watios), pero sí bastantes molestias en los tríceps y el cuello al ir acoplada con el traqueteo de algunos tramos de asfalto bastante descarnado y el agarrote por aguantar el envite del viento.  
  • Cada vez tengo más claro que la mente es lo que marca la diferencia en LD. Está claro que el cuerpo hay que llevarlo preparado, eso es básico, pero el que te lleva hasta la meta es el coco. En mi cabeza no paraban de sonar cosas como “venga, que ya llevas 1/5 de la competición, ya solo te queda lo que llevas, que es ná, multiplicado por 4” (fijaos qué diferente sería el “solo llevo 1/5 de la competición y ya estoy cansado y madre mía lo que me queda, ufff”) o “ya pasas el ecuador, ahora a ir restando” o “quedan 50km de la bici, que eso te lo haces tú un martes por la tarde que sales a rodar” o “20kms corriendo solo!, lo que viene siendo un domingo cualquiera que los haces con la gorra!” o “vengaaaaa, 1 hora para la gloriaaaa!”. Pues así todo el tiempo. Toooodo el tiempo :-).
  • En los días previos mi cabeza estaba centrada en las previsiones del tiempo, que tenían una pinta horrible. Eso desgasta, te quita energías, pero no podía evitarlo. Me volvía loca el pensar en cómo vestirme, sobretodo porque había que dejar las bolsas preparadas el día de antes y las previsiones allí cambiaban mucho. Jaime no paraba de hacerme coaching por el whatsapp para que sonriera y dejara de preocuparme. Tengo que decir que le costó pero lo consiguió (ayudó bastante el tener ya todo decidido y metido en las bolsas en boxes). Ni que decir tiene que el día del IM me salían las sonrisas por todos lados, pero eso es marca de la casa.
  • Lo bueno de haber estado tan aterrorizada con el tiempo fue que, aunque hacía un viento que telita marinera, como yo esperaba eso y además chuzos de punta, pues iba yo tan contenta.
  • Estoy pensando hacer una petición de Change.org para que me devuelvan mi plástico cubrebicis oficial de 70.3 que nos dieron en Las Vegas, que me dijeron que podía ponerla el día antes y, por lo visto, por la noche retiraron todas por el temporal de viento. Que me parece muy bien, pero que me lo devuelvan, que tenía valor sentimental, sniffff
  • Para no faltar a la costumbre, los previos del IM estuvieron cargados de pequeños infortunios que, no son muy importantes pero te agobian bastante: intento de montar las ruedas HED de Sergio el finde antes y deshacer lo andado porque no fui capaz de ajustar los frenos a esas ruedas, el avión de ida se nos retrasa 1 hora y llegamos allí a las 0:30 teniendo que coger el coche para ir al hotel y todo el lío,“power battery low” en el Joule en cuanto me subí en la bici allí para probarla (menos mal que nos llevamos la llave del buje y Sergio pudo ir a comprar pilas nuevas!), la cámara con líquido trasera nos hace cosas raras y para no arriesgar decidí cambiarla a última hora, el doble gorro de natación que llevaba para reducir el frío se me rompe a 5’ de la salida… y, bueno, lo que ya sabéis de los geles en la carrera a pie. Son tonterías, pero hay que ver lo que agobian!  
  • Lo de circular en la bici “a la inglesa” no me fue muy complicado… salvo cuando llegó un giro con cono de 180º y, en palabras de Sergio, tuve el honor de ser la primera triatleta en soltar la cala y poner pie a tierra… eso sí, me eché unas buenas risas.
  • El maratón… no me cansaré de decirlo: si quieres hacerlo bien, no te pares!. Nunca! (bueno, en el WC puede ser, pero solo eso). Ni en los avituallamientos, ni cada 5km ni nada. Si estás cansado, ve más despacio, a pasitos más cortos con más cadencia, pero no camines. Se pierde flow, se gasta energía en rearrancar y al final te caen un montón de segundos que luego son minutos sin darte cuenta. Ya sabéis que no soy muy rápida a pie que digamos, pero esta filosofía me ha valido el 78º parcial de todos los grupos de edad (y hablo de más de 1700) y el 3º de todos los grupos de edad femeninos (a solo 4’ del mejor parcial), además de ganar 90 puestos de la general en este segmento (y eso que Jaime lo primero que me ha dicho es que tenemos que mejorar la carrera a pie… qué exigente este jefe! ;-)). Creo que hay poco más que decir, además de que la sensación de ir adelantando a gente sin parar es indescriptible (y en los avituallamientos adelantas de golpe a un montón de ellos jeje).
  • Un tema recurrente: la alimentación. Durante todo el año, comida sana, con su porción de hidratos, proteínas y grasas en cada comida, tratando de consumir verduras y frutas de temporada, productos frescos y el dulce que no falte pero con moderación. Todo con el mayor colorido posible y hecho en casa. Los días previos el único particular fue restringir frutas, verduras y productos integrales (fibra, vaya) los 3 últimos días y el día antes el ya clásico arroz blanco con pavo para comer y pizza para cenar. Para desayunar, como siempre, tostadas con algo de pavo y mermelada y café con “leche” vegetal. ¿Y durante el Ironman?, pues geles y agua. Los geles en la proporción 1gr de HC por kg de peso por hora, lo que en total sería el equivalente a 23 geles de formato típico (los míos vienen en botellitas de 100gr de HC). Mis geles tienen además las sales necesarias incluidas (que no en todos en así) y algo de BCAA. Ni isotónico, ni otra bebida ni, por supuesto, nada que se mastique. A mí que soy de estómago delicado es lo único que me funciona para larga distancia. Ni problemas de estómago ni, por supuesto, falta de energía. Más de 11 horas comiendo natillas líquidas, pero no me importa lo más mínimo, que yo estoy allí para competir y ya me iré de ruta gastronómica después. 
  • Del tema suplementación no sé si ahorrármelo, porque yo creo que comiendo sano y variado y sin un volumen de entrenamiento muy excesivo, no se necesita nada más. El hierro lo tengo que controlar por mi b-talasemia, pero este año no me ha dado nada de guerra. Así que lo más parecido a  suplementación han sido los batidos de recovery drink después de los entrenos largos porque no comíamos inmediatamente después y hay que aprovechar esa ventana metabólica para recargar los depósitos… y ya. Las tres últimas semanas me entró “virusfobia” por la vuelta a la guardería y demás y me tomé supradyn y una pastilla de extracto de shiitake para las defensas cuando me acordaba, que no soy nada metódica para esas cosas (por no decir que soy un desastre). Además, la semana previa al IM, cuando me acordaba, me tomaba alguna pastilla de sales por prevención.
Nuevos usos de la Babycook  
  • Por desgracia, con el tiempo muy justo, el gimnasio ha brillado por su ausencia esta temporada. Al principio hubo algo, con algo de tonificación y demás, pero ya en los últimos meses prácticamente nada. Eso sí, hay una cosa que no descuido desde que soy madre (y más con la operación de hernia umbilical y la diástasis abdominal), y son mis ejercicios de rehabilitación y fortalecimiento de mi suelo pélvico y mi transverso. Prácticamente el 90% de las noches, después de cenar, los 15' de tranquilidad viendo algo de TV antes de meterme en la cama, no los hago desde el sofá sino subida al potro de tortura... digoooo, el tronco:
  • Estaba dudando si poner esto o no, pero seguro que a alguien le puede ayudar. Durante estos dos años le he dado (y le sigo dando) lactancia materna a mi hija. Así que sí, eso de que no se puede hacer deporte porque se te va la leche o que no te pueden dar golpes de frío o yo qué sé cuántas tonterías se oyen en este tema es falso. El único tema es que la prolactina puede provocar hiperlaxitud en las articulaciones y pudiera haber más riesgo de lesión, pero en mi caso no ha habido el más mínimo problema. Parece obvio que tampoco ha afectado a mi rendimiento (aunque yo eso en principio pensé que pudiera pasar, pero está claro cuál es mi prioridad), como siempre teniendo precauciones en ingerir bien de líquido y alimentarte bien, que ser una "fábrica de leche" también consume energía y hay que reponerla. Eso sí, no sé cuántas Ironwoman pasan la tarde antes del gran día un rato sacaleches en mano jeje. 
  • Tema Kona… si os digo la verdad, aún no termino de ser consciente. Es como si no fuera real, como si lo hubiera soñado. Imagino que a lo largo de todo este año iré siendo consciente poco a poco. Me acuerdo de nuestro primer año triatlético en 2005 que la noche de Kona me fui a dormir a casa de Sergio (que entonces vivíamos con nuestros padres) para poder verlo y hacer el friki con el chat de IRC que se creaba para la ocasión. Recuerdo que al día siguiente además madrugamos porque Sergio corría el CSIC. Desde entonces, cada octubre, lo hemos seguido, a veces desde casa, otro desde casas de amigos, pero siempre es un día especial marcado en nuestro calendario. Desde que nació Iria ya me cuesta un poco más mantenerme despierta hasta el final jeje, pero si no aguantamos, lo primero que hacemos al levantarnos es encender todos los cacharros y empezar a buscar toda la información que haya. Pero siempre ha sido así como ver casi “una película”, algo que está en un mundo paralelo al tuyo. De hecho siempre hemos utilizado la expresión de “cuando vayamos a Hawaii” cuando queremos darnos largas jeje. Cada vez que pienso que estaré allí se me ponen los pelos como escarpias



Nuestro primer Kona juntas... probablemente no eran ni las 22h jeje



















viernes, 18 de septiembre de 2015

IM Wales: la crónica

Voy a comenzar la casa por el tejado tal vez, pero quizá resumiría lo que ha sido mi participación en el IM Wales con 3 ideas:
 
·         La prueba es absolutamente brutal, tanto en dureza como en belleza
·         Mis sensaciones se resumen en: como un tiro :-)
·         Ten cuidado con lo que sueñas no vaya a ser que se cumpla ;-)
 
Y ahora viene el momento de enrollarme, pensando sobretodo en esa gente que, como yo he estado haciendo estos meses, están pensando hacer este IM o preparándolo y utilizan todas las herramientas disponibles para ello. Como buena ingeniero ;-), a falta de poder ir a ver el circuito, yo me he empollado crónicas, segmentos de Strava, perfiles, planos, clasificaciones,… de esa manera estaba en la línea de salida pensando que tenía bastantes cosas bajo control, y eso te da mucha seguridad y tranquilidad. Además, Jaime lo conocía de primera mano y eso también era un plus.
 
Lo único que me tenía con incertidumbre era el tiempo. Cuando llegamos, hacía un día de perros y las previsiones eran bastante poco halagüeñas, así que me preocupaba, para que engañaros (que el pobre Jaime tuvo que hacer una labor dura de coaching ahí para que me relajara jeje). No me gustaba la idea de pasar más de 11 horas calada y congelada, así que hice lo que pude por minimizar los posibles daños (ropa seca y adecuada, zapatillas secas en T1 en vez de en los pedales, guantes, punteras de neopreno,…), aunque finalmente la fortuna nos sonrió y, aunque comenzó con algo de lluvia, luego salió el sol y el día se portó (exceptuando el viento, claro, aunque con eso ya contaba).
 
Tenby, un pueblo con mucho encanto. Y con una playa sur alucinante!

Ya en la línea de salida comenzaron las emociones. Este año cambiaron en el último momento la salida y pasó a ser rolling start, con una larga fila organizada por sectores en función del tiempo estimado de natación, que empezaba a contar en cuanto pasaras por la alfombra del chip. En principio no me gustaba la idea, porque luego en carrera no sabes si los que te adelantan o adelantas están en tu tiempo o no, pero tengo que decir que me parece que hace que la natación sea más limpia y, total, yo nunca tengo ni idea de cómo voy ;-). Con el himno nacional se me saltaron las lágrimas y ya sentía que iba a ser un día muy especial.
 
Vídeo salida IM Wales (Anna Hick)

Me coloco en el primer cajón sin problema (< 1h), bocinazo y al agua!. El shock térmico fue brutal, ya que no nos dejaron calentar y el agua estaba heladita (15ºC dijeron). Al principio algún golpe pero, según avanzábamos hacia la boya, el mar estaba más y más bravo, chocando con las rocas de modo que no sabías ni por dónde te venía la ola y nosotros nos íbamos chocando unos con otros (incluso cayéndome triatletas encima y yo encima de uno). Como bien dijo el ganador Jesse Thomas, aquello era como estar en la peli de La Tormenta Perfecta. Para mí el peor momento del día fue cuando sales del agua tras la primera vuelta, mareado y congelado, y te tienes que volver a meter, cuando lo único que te pide el cuerpo quedarte llorando en la arena como un gatito. La segunda vuelta ya decido que lo más importante es no tragar más agua salada, que eso trae muchos problemas, así que me intento separar del resto de triatletas, que andábamos bastante desperdigados, y trato de centrarme en la pura supervivencia. Luego me dijo Sergio que salí del agua en el primer grupo grande, así que genial. 2ª de mi AG en 1h03’, 11’ más que Harry Wildshire, así que bastante bien (aunque en ese momento no sabía nada).


Y ahora viene una de las particularidades de Gales: una T1 de 1 km después de subir un zigzag en cuesta para la que, afortunadamente, te dejan ponerte unas zapas y que además vino bien para entrar en calor.


Ropa seca, demás achiperres y a la bici. En ese momento llueve y hace bastante fresco, y me cuesta bastantes kilómetros entrar en calor, con una buena tiritona. Pero una vez ya asentado el ritmo (km10 aprox) ya me encuentro más templada y con el estómago asentado, así que ya empiezo a hacer uso de mi bote con el equivalente a 15 geles y al agüita.

 
Sé que los primeros 60 kilómetros son más o menos rodadores y decido que los haré a un ritmo como si este fuera un IM normal, de esos con bici de a menos de 5h30’… Se rueda bien acoplada, aunque es un toboganeo constante con alguna cuesta maja y el asfalto bastante rugoso, pero la belleza del paisaje es inexplicable, y más aún cuando empezaron a asomar los rayos del sol (cuando llegué a Angle se me saltaban las lágrimas!). Digamos que no es excesivamente rápido pero es relativamente cómodo de ciclar, si no tenemos en cuenta el viento que te pega lateralmente y da algo de susto a veces. Hacia el km37 me adelanta Emma Pooley (los pro comenzaron 5’ antes) y sería la única chica que me adelantaría en toda la bici (bueno, un poco más adelante me agarró Zoe, que finalmente quedaría 2ª AG y 1ª de su grupo de edad 30-34F), pero algo después la volví a pasar y llegó un poco por detrás a T2.
 

Luego empieza un tramo que luego hay que repetir, y aquí ya tienes cuestas que tienen su miga, no excesivamente largas tampoco, pero sí de subir al tran-tran, pero también tienes tramos de rodar un poco y las bajadas no son excesivamente peligrosas (y eso lo digo yo que soy una cagueta total). Esto lo digo porque uno de los temas recurrentes cuando se habla del IM Wales es el debate flaca VS cabra. Y os digo que para mí es un circuito de cabra 100%. Tranquilamente pude pasar el 75% del tiempo sobre los acoples, que además me encuentro cómoda, y creo que se le saca partido, a pesar de que a veces es estado del asfalto digamos que está un poco castigado.



En ese bucle además está la cuesta de Wiseman Bridge, que bendito piñón del 28 (y llevo compact de 36 en plato!) que si no no la subo (y menos con 170km en las piernas), y la mítica St Bride Hill, que tiene una buena pendiente pero que el público te sube en volandas. La segunda vuelta al bucle me la tomé con mucha tranquilidad, porque veía que los vatios estaban altitos para tanto tiempo, así que iba con el freno echado pero encontrándome realmente suelta en todo momento.
 
Durante todo el circuito de bici hay animación en los pueblos, la gente entregada y un circuito que, no me cansaré de repetirlo, es una preciosidad, naturaleza en estado puro. Así que, aunque es una larga jornada sobre ruedas, no se te hace nada pesado y los kilómetros pasan sin darte cuenta. Y, desde luego, lo del drafting aquí no existe. No vi ni un grupo y en mi caso, durante varios tramos, iba tan sola que a veces hasta dudaba si me había equivocado de camino.


 
Para los que os gusten los números: 141w medios, 159w normalizados (IF0.76) para 55kg.
 
Llego de nuevo a Tenby (en cuesta, como no) y me cambio de ropa de nuevo, esta vez con el dos piezas y tirantes, que viene el viento fresco pero hace buena temperatura. Nada más salir, hago la globerada del día y es que, como no nos dejaban acceder a las bolsas el domingo y yo no quería dejar los geles con agua ya echados en el fuelbelt durante más de 30h a la intemperie, voy echándolos sobre la marcha, en los primeros metros a pie, pero no sé por qué, esta vez los geles estaban como solidificados en las botellitas y no fui capaz de echar en el fuelbel más de la mitad, por no contar con que me puse perdida, pegajosa, se me cayeron al suelo y los recogí varias veces… un numerito. Menos mal que en mi papel de “controlatodo” le dejé a Sergio una botellita del fuelbelt con otros geles preparada por si acaso, para que me la diera en el “special needs”. Uffff, menos mal.
 
 
Pasado el trance, paso por el WC para la meadita de rigor y a entrar directa en el “túnel”. El maratón consistía en 4 vueltas en las que no había ni 50m llanos!. Para arriba, para abajo, para arriba, más arriba, más arriba, baja y baja,… tremendo, durísimo. Y para colmo en algunas subidas te pegaba un ventarrón de frente que era terrible. Como no tengas el día, avanzar puede ser una tortura. Pero yo sí tenía el día. Subía las cuestas a pasitos cortos y rápidos, y bajaba adelantando el centro de gravedad pero controlando para no tener que tirar de cuádriceps mucho para frenar. Y es que yo tengo claro que el maratón del IM se corre con la cabeza más que con las piernas. Tan solo tuve un momentito un poco malo hacia el km20 que me empezó a molestar un poco la tripilla y me apretaba el pantalón, el fuelbelt y todo. Me aflojé lo que pude, bajé el ritmo un par de kilómetros, y a seguir.
 



 
Como había tramos de ida y vuelta, ya iba controlando a ver qué tenía alrededor. Le dije a Sergio que no me diera ninguna referencia, que yo en el Ironman prefiero mirar “hacia dentro” que hacia fuera así que, aunque voy en modo competitivo, prefiero no tener distracciones sobre escuchar a mi propio cuerpo. Ahí ya sabía que iba bien, que sin que nadie me adelantara en la bici y nadie en la carrera a pie (me adelantaron 2 chicas pero con 1 vuelta menos, y Zoe me pasó cuando entré al WC pero luego la volví a pasar cuando entró ella), tenía que ir bastante delante, pero como no sabía qué había pasado en la natación, tampoco tenía claro cuánto de delante, hasta que ya, a falta de la última vuelta, Sergio me dice que voy primera de todas las AG… ¡¡¡primera!!!, ¡¡ay mi madre!!!!. Pues si ya iba bien, los últimos 10km ya iba enchufadísima, con sensación de ir volando y para colmo adelantando a cientos de triatletas, que ahí ya había bastante densidad con gente de varias vueltas mezclada (de hecho gané 90 puestos en el maratón, pero adelantar no sé ni a los que pude adelantar… ¡así da gusto!).
 
Y así de emocionada llegué a meta. No hace falta que explique nada teniendo el testimonio gráfico.
 





 

video
 Vídeo cortesía de Jaime Vigaray y Lu, ¡¡gracias!!!!
 
El resultado: 11h29’ de carrera (lo que se ajustaba perfectamente a mi previsión, ¿eh, Lu? ;-)), 8ª de la general femenina y primera de todos los grupos de edad femeninos (y primera de 35-39F, claro, con la segunda a más de 2 horas, que si lo llego a saber me lo tomo con más calma jeje… que noooooo ;-)), además de la 151º de más de 1700 participantes. Pero lo más importante es la sensación de control, de estar disfrutando todo el tiempo, de ir apretando sintiéndote fuerte de principio a fin durante todas esas horas… eso es indescriptible.  


Y el mayor premio de todos, ese slot para Kona que pensé que estaba fuera de mi alcance, que nunca podría lograrlo, pero ya es mío, aunque aún no me lo termino de creer… ¡¡todos los años viéndolo por internet y en 2016 estaremos allí!!!.
 
No quiero terminar la crónica sin agradecer públicamente a Jaime por ser mi guía en este camino, por confiar en mí y hacer que solo tenga que preocuparme de hacer lo que me dice sin tener que pensar mucho (aunque a veces no puedo evitar ponerme en plan ingenieril jeje) y por supuesto a Sergio, que ha renunciado este año a correr su IM (y a muchas otras cosas) para que yo tuviera la prioridad para entrenar, que el puzzle con el trabajo y la peque ya os podéis imaginar que es todo menos fácil (¡y gracias también a los abuelos por echar un cable!)   


Por si fueran pocas las emociones, encima me encuentro en la portada de un periódico local!!