martes, 17 de junio de 2014

Ecotrimad: la crónica

O quizá tendría que haberlo titulado “Crónica de una muerte anunciada”. No me gusta poner excusas y sí responsabilizarme de las cosas, así que poner todo “negro sobre blanco” me ayuda a interiorizar mejor las cosas y que las lecciones aprendidas me sirvan para el futuro.
 
Partimos de la base de que creo que solo el hecho de haberme planteado participar en un medio IM menos de 9 meses después de haber dado a luz a mi preciosa Iria ya es como para estar orgullosa. No digo ya acabar, sino solo estar en la salida. Y más si es el Cpto. de España y además en categoría élite (cosa que estuve dudando hasta el último momento, pero Sergio me convenció ya que decía que así me sentiría más “en carrera”, al menos hasta la T2, y tenía razón, así que tampoco me arrepiento). Está claro que las circunstancias, la falta de descanso y el entrenamiento de apenas 8-10h semanales las semanas buenas (que las malas igual no llego ni a 5) tampoco puede dar para mucho, pero no me estaba encontrando muy mal en los entrenos y, aunque me falta fondo, pensé que podría hacer algo decente (o al menos petar a partir del km15 de carrera a pie o algo así).
 
Para entender todo, tengo que hablar de la semana previa, que fue un poco complicada a nivel anímico, a lo que se unió un día previo con mucha complicación logística en el que apenas me hidraté y malcomí, además de chuparme un atasco de más de 1 hora (que hizo que me perdiera la función de fin de curso de la guardería de Iria, con el estrés que eso me supuso) más un montón de kilómetros de coche al ir a por los dorsales y volver (ya que el sábado por la mañana no podíamos ir tan pronto por la peque). Primer error.
 
 Foto: Carlos Triatlón
 
El sábado llegamos con tiempo, pero al final se nos va complicando el tema y acabamos yendo justos, sin tiempo para calentar más de 3’ en el agua. Dan la salida y, después del barullo inicial, decido coger unos pies que parece que van a buen ritmo. Al rato veo un neopreno Orca al lado y pienso que es Mabel, así que entiendo que es el ritmo bueno y que ahí iré bien, pero tengo la sensación de ir demasiado despacio (aunque como tampoco estoy acostumbrada a ir a pies, pues puede que sea solo una sensación). Cuando terminamos el primer bucle empiezo a dudar… creo que este no es el ritmo y juraría que esa no puede ser Mabel, así que decido arrear y para adelante, así que me chupo el resto de la natación más sola que la una y sin referencias más que los élites masculinos que pude adelantar (ya que el grupo de chicas anterior en el que sí iba Mabel y en el que debería ir yo me sacaba ya un buen trecho). Pardilla. Segundo error: calentón en solitario a lo tonto (eso sí, así pude disfrutar de lo bonito que es el circuito de natación viendo las murallas... no hay mal que por bien no venga)
 
Llego a la T1 más diabólica de la historia del triatlón y me monto en la bici con el corazón en la boca, sabiendo lo que nos espera (ya que hemos ido un par de veces a entrenar en el circuito) y con sensación de calor ya desde el agua.
 
Foto: Rocío Gras
 
 
 
Fotos: Felipe Gutiérrez
 
Al principio me cuesta coger el ritmo, pero luego no voy mal. De momento no me adelanta ninguna chica (salvo Eva Valero y Helena Herrero que me pasaron en la T1. A Eva la voy viendo bastante rato, pero me va metiendo tiempo en las bajadas, y es que el viento que pegaba me convertía en cagueta-woman, así que no me acoplaba ni muerta!) y yo he adelantado a una, así que ni tan mal… Llegamos al primer avituallamiento y cojo un bidón de agua, le pego un trago, me mojo y lo tiro. Llevo dos bidones en bici: el de los geles disueltos en agua y otro detrás con agua solo, que racionaría durante toda la bici. Y este fue el tercer error y de los gordos. La explicación:
 
 
Como tengo el portabidones roto y ñapeado con bridas, tenía miedo de tirar el bidón de agua y que los que nos daban fueran más anchos y no me entraran y al final me quedara sin nada de agua. Nota mental: me tengo que comprar otro portabidón trasero YA. Claro que peor lo tuvieron los que en el 2º avituallamiento tiraron el bidón pensando que darían otro y les dieron una botellita de agua…
 
Hago la primera vuelta a 160w, que es lo previsto en el mejor de los casos así que bien, pero ya empiezo a notar que me faltan fuerzas. Llevo la cabeza ardiendo dentro del casco aero, y la boca muy seca. En las subidas me clavo y en las bajadas y falso llano no tengo energías para acoplarme. En algunos giros el viento casi me saca de la carretera. Empiezo a penar de lo lindo y me empieza a pasar más gente (Jenny, Sonia y Anais, que yo recuerde). No me queda ya nada que comer ni beber y me bajo de la bici ya deshidratada marcando 149w medios y 166w normalizados (1 mes antes fuimos a entrenar ese circuito e hice 155w medios y 181w normalizados y tan pichi…). Imagino que además yo llevo el extra de la lactancia que hace que me deshidrate más fácilmente, claro, así que cagada total el beber tan poquito.
 
Me bajo a correr y desde el minuto 1 ya estoy pensando en retirarme. Nunca me había pasado esto. Y hace dos años me hubiera retirado y si no lo hice fue porque pensaba en las mañanas de domingo que le he robado a la peque por irme con la bici y no quería tirar eso a la basura. Yo a las competiciones voy a competir, no a sobrevivir. Lógicamente mi nivel ahora es diferente del de otros años, pero competir se trata de hacerlo lo mejor posible dentro de cada circunstancia. Y desde luego que eso no fue lo que pasó el sábado.
 
 
Walking Dead
Foto: Sofía Lago
 
Y si ya iba mal, esos casi 5 kms bajo una solana a 35ºC cuesta arriba por un camino de cabras sin una gota de agua que llevarme a la boca ya me terminaron de rematar (fallo gordo de la organización: un día así no puedes dejar a la gente tanto tiempo sin agua!. Les conozco y sé que habrán sido conscientes de esto y en las siguientes ediciones no pasará, que son gente muy profesional y muy comprometida). Tenía la lengua como el corcho, los labios pegados a las encías y no podía ni tragar saliva. Deshidratación total. Y cuando llegué al avituallamiento de la presa me metí dos botellas de agua de un trago y ya me remataron y un poco más y echo la primera papilla. Y así fui el resto del circuito, viendo todo en una nebulosa, arrastrando los pies muy despacito pero sin parar (porque si paro, allí que me quedo) mientras adelantaba o me cruzaba con gente vomitando, tirados en la sombra de un árbol o caminando de lado a lado. Creo que en mis 10 años de triatlón nunca he visto tanto cadáver, ni siquiera en los peores días de Pálmaces. No hay más que ver la lista de retirados…
 
Y todo mientras me planteaba una y otra vez la retirada. Pero al final llegué a meta, no sé ni cómo, y por no sé qué milagro, además lo hice justo en el tiempo de corte de élite, ¡en el mismo segundo!, así que al menos no perjudiqué al equipo, que además hicimos terceras por equipos ¡enhorabuena compis!.
 
Fotos Felipe Gutiérrez

Como veis, muchos errores y mucha angustia, pero tengo que relativizar y pasar página. No voy a sacar ninguna conclusión basándome en ese día, ya que no fue un día normal. Así que voy a seguir con mi trabajo de hormiguita, poquito a poquito pero siempre acumulando y con la vista centrada en los siguientes objetivos, que son el Sköda Short de Madrid en 2 semanas y 4 semanas después el mítico Triatlón de Pálmaces. ¡Allá vamos!!
 
 

 

3 comentarios:

Fran Fernández García dijo...

Hola...solo me gustaría mandarte el mayor de mis ánimos. Para ello te diré que este Domingo me convertí en finisher de IM en As Pontes (Galicia). Hace meses cuando decidí prepararlo "tropecé" con tu blog y la crónica de Kalmar...desde entonces y poco a poco creo que he leído todas tus entradas y me han ido ayudando en mi propia preparación. No se si esto te puede servir de ánimo o no....pero parte de mi medallita
te la debo...Gracias!!

Ishtar dijo...

Vaya Fran! no sabes lo que me emociona leer eso!. Siempre digo que el blog, además de servirme a mí de diario para no olvidarme de sensaciones, lecciones aprendidas y esas cosillas, me gustaría que sirviera de motivación o empujoncito a otra gente que a lo mejor no se atreven o piensan que no van a poder lanzarse a hacer estas cosas locas que hacemos ;-), para que todo el mundo vea que con un poquito (o un muchito! ;-)) de organización y echándole ganas, casi cualquier cosa es posible :-). Mi más sincera enhorabuena por esa medalla que tanto significa y a ver si nos conocemos en algún tri!.
Besitos!

Fran Fernández García dijo...

Y tanto que se puede!!!!.... aparte de la intensa crónica que escribí en mi blog, he hecho este vídeo para que no se me olvide nada de lo vivido (aunque creo que será difícil...). Te lo dejo a ver si te gusta... Te tomo la palabra y seguro que en alguno coincidimos. Un beso y abrazo a toda la familia.
https://www.youtube.com/watch?v=soslEjkAZ9I&feature=share