martes, 6 de mayo de 2014

Triatlón de Oropesa: el redebut!

Parecía que no iba a llegar nunca este momento, pero retomamos el hilo de las crónicas de competiciones en el blog, y es que ayer “redebuté” ya en categoría trimami en el Triatlón de Oropesa, aprovechando que pasaríamos el puente de mayo en Benicassim (y es que, con la peque, la logística se ha convertido en factor principal para elegir competiciones, al menos durante el primer año, que es muy chiquitita y no nos podemos separar mucho de ella).

Antes de nada debería poneros un poco en antecedentes de lo que estoy entrenando, pero puede resumirse en: lo que puedo (y, además, he dejado de apuntarlo porque a veces era un poco deprimente). Generalmente entre semana consigo sacar para alrededor de 1 hora al día de entreno neto (una vez hemos superado la etapa de las enfermedades) y los fines de semana, si el tiempo respeta, sí que hay un día que podemos salir Sergio y yo en bici juntos (con mi consiguiente sufrimiento). Doblar es poco menos que imposible por el momento, pero sí que los entrenos ya van teniendo algo de chispilla. Y gracias a una relativa continuidad que, aunque no sea gran cosa, sí que todos los días hago mi entrenillo, y al puntito extra que dio la Semana Santa (en el que nos metimos más de 9 horas de bici gracias a la siempre inestimable ayuda de los abuelos), parece que no va mal la cosa…

Esa es la pinta que se te queda después de 9 horas de bici en una semana sin estar ni medio acostumbrada


Pero vayamos al día D. Nos presentábamos en la línea de salida con muchas dudas, porque además encadenamos unas cuantas semanas durmiendo bastante mal, y en mi caso además con la energía extra que te roba la lactancia materna. Sergio intentaba generarme confianza diciéndome que en Semana Santa me vio bien, que confiara en mí. Pero la verdad es que allí no pensaba más que en tratar de disfrutar de la vuelta a la competición que tanto me gusta y en controlarme para no petar, que siempre es un peligro si te dejas llevar por la emoción.

Tras 3 salidas de chicos (9:00-9:01-9:02) a las 9:05 salíamos las chicas, muy poquitas (17), por lo que en seguida se me van 2 de ellas (una de ellas Eliana, que ya conocía y sabía que difícilmente la iba a poder seguir) y me quedo más sola que la una, sin referencias, con una boya más lejos de lo que debería y el sol de frente. 



 Foto: Raquel Hurtado

Total, que toda la natación solísima hasta que la compañía que tenía era chicos a los que tenía que adelantar, que empezaron siendo pocos, pero el último tramo ya se notaba. Y para colmo se les fue la mano con las distancias y nos metimos algo más de 2000m!!. Vamos, que se me hizo eterna, pero bueno, salía 3ª del agua, así que no me puedo quejar.

  Foto: Raquel Hurtado

Afortunadamente en natación no noto demasiada pérdida, imagino que porque realmente solo he parado de nadar durante la cuarentena, aunque sí que he perdido algo de explosividad (que como tampoco tenía mucha, pues no hay problema) y un poquito de fondo a partir de los 2500m, pero en distancias medias a ritmos moderados me voy manejando bien a pesar de que no me da más que para un par de sesiones semanales de 2500-3500m.

Cojo la bici y me duelen las piernas desde el principio!!. Y no sé muy bien hasta dónde puedo llegar. Estando en forma, debería rondar los 180w (suponiendo un FTP de 200-210w), pero ni estoy en forma ni creo que mi FTP se haya mantenido ahí, pero esa es la referencia que tengo y con eso tengo que jugar, pero pienso que con 170-150w ya estaría muy bien. Pronto me coloco 2ª pero, al llegar a la rotonda de Cabanes en la 1ª vuelta me pasa Fátima Sánchez acoplada en su cabra como un tiro!. Veo que intentar seguirla es tarea imposible, así que sigo a mi ritmo, tratando de mantenerlo para que al menos no me saque mucho. Cuando me voy cruzando con Eliana me doy cuenta de que le voy manteniendo la distancia, así que no está nada mal.

Foto: idasyvenidas.es


Hacia el km 30 oigo como si hubiera pinchado y empiezo a maldecir. Le pregunto a un chico al adelantarle y me dice que parece que la rueda de atrás va un poco floja, pero que no es mucho y puede que me aguante. Dudo, pero decido seguir, mirando de vez en cuando para ver si baja la rueda, pero parece que va bien y pronto deja de sonar ese ruido. Luego comprobé la rueda y está perfecta, así que no tengo ni idea de qué era eso… puede que algo me rozara o qué se yo, pero el susto fue grande.


Foto: organización

Y así, bien acopladita y tratando de no dormirme, llego 3ª a la T2 con una media de 168w (84% FTP) que creo que no está demasiado mal. Aquí sí echo en falta las series sobre la bici, ya que las únicas series que he metido este año han sido en rodillo, que te ponen fuerte, pero las series en la cabra te dan un punto extra en competición, tanto físicamente como de coco.

Toca correr (después de una lamentable T2 en la que me tuve que dar media vuelta a la mitad porque había olvidado el gel!... novata total). Y aquí la incertidumbre es máxima. Es lo que menos he entrenado (lo que antes tuve que dejar en el embarazo y lo que más tarde he retomado por suponer bastante impacto) y aún no me he atrevido a entrenar con el Garmin (no he querido hacerlo aún para no agobiarme con ritmos y centrarme de momento en recuperar un poco las sensaciones), así que no tenía ni idea de cómo iba a reaccionar mi cuerpo. Me propongo empezar muy tranquila, cogiendo ritmito, hasta el punto de giro (km 2.5) y luego ya ir aumentando un poco el ritmo para ir probándome.

Foto: organización

Durante los primeros kms no diviso a Fátima, así que pienso que me saca demasiado, aunque me tranquiliza ver a la 4ª chica lo suficientemente lejos como para no preocuparme mucho. Me dan tentaciones de conformarme con el 3er puesto, pero al final decido intentar buscar el 2º, así que voy avanzando sin flaquear hasta que hacia el km 5 ya veo a Fátima a tiro y sobre el km 8 al fin le adelanto, manteniendo un buen ritmo para poder cruzar la meta en 2ª posición, por detrás de Eliana (inalcanzable para mí) y unos pocos segundos por delante de Fátima.

Foto: organización

Dedicado a mi nenita
 Foto: Raquel Hurtado

A pesar de haberlo vivido, aún no me lo creo!. Sólo 7 meses y medio después de verle los ojitos por primera vez a mi pequeña, no solo he podido disfrutar compitiendo de nuevo, sino que me he encontrado fuerte (que hubiera firmado por esa carrera hace 2 años) y encima me subo al pódium, ¿se puede pedir más?.

 Foto: idasyvenidas.es

Ahora lo importante es no fliparme jeje, que puedo entrenar lo que puedo entrenar, y tratar de hacer otra cosa solo puede llevar a la frustración, y seguir acumulando poquito a poco para poder seguir disfrutando de este deporte tan alucinante y de las competiciones, que no queda nada ya para el Ecotrimad y eso ya son palabras mayores!. 

3 comentarios:

Fran Fernández García dijo...

:-)

Celina dijo...

Aunque llegue un poco tarde, muchísimas felicidades!!!!! qué gusto da leer tu crónica! ahora tiene doble mérito todo lo que haces, me imagino que organizarse con hijos debe ser un reto diario, así que toda mi admiración! espero que sigas disfrutando de cada nuevo día con tu familia y con los ratitos que vayas sacando para tu deporte,un besazo guapa!

Ishtar dijo...

Gracias por vuestros comentarios y perdonad que no haya contestado antes, que con tanto jaleo no me había dado cuenta!

Celina, es un auténtico reto conseguir encajar el puzzle, pero ese ratito que me dedico cada día a mí, a mi deporte, a respirar aire libre y a generar endorfinas es lo que me da fuerzas para aguantar el ritmo, así que aunque a veces me canse físicamente, mentalmente lo necesito! :-)

Besitos y gracias!