Tras una noche sin descansar demasiado entre los nervios de la competición y los extras que me produjo ver por la tele la Dextro femenina, madrugamos el domingo y llegamos allí bien prontito (tanto que entro la primera a dejar los trastos ;-)). Colocamos todo y a calentar un poco al agua, que está calentita (aunque al salir hacía un poco de fresco a las 9h) y, cuando me quiero dar cuenta, ya estamos en cámara de llamadas. Y es cuando vemos a Vodickova, que todas dábamos por ausente al haber corrido la Dextro el día anterior, pero no, ahí estaba… miedito, que si se pone no llegamos ni la mitad…
Foto cortesía de Felipe
Suena la bocina y al agua!!. No salgo mal y veo que tengo un grupito delante. Me paso toda la primera vuelta intentando enganchar, pero me quedo ahí, a dos metrillos y pegándome una buena paliza. Pantalán y de nuevo al agua y, por fin, en la primera boya, ya consigo contactar… al menos me puedo relajar unos metrillos. Como sé que soy malísima corriendo en las transiciones, intento progresar dentro del grupo para salir delante, pero justo aceleran el ritmo y yo estaba demasiado cansada para conseguirlo, así que ahí salgo, a cola de un grupo de gente con la que no suelo salir y menos sin neopreno… ¡bien!.
Pero claro, toca correr hacia boxes y ahí ya me quedo rezagada… entre que corro regulín, salgo medio grogui del agua y encima tengo una “punta de velocidad” que brilla por su ausencia, pues vamos mal. La transición propiamente dicha no es mala, así que en los primeros metros adelanto a una chica, me junto con Sara Regidor y veo a un trío (Patri, Martina Quintana y Helena Herrero) que está a tiro, así que intento agarrarlas. Me cuesta mucho, sufro, aprieto y parece que recorto, pero no puedo llegar, no puedo (y para colmo, no sé qué le pasa a mi cala derecha que no para de salirse y a punto estoy de piñarme unas cuantas veces). Me pego un calentón tremendo y a la 3ª vuelta decido rendirme y dejar de intentarlo, porque ya voy fundida y quedan aún 5 vueltas, así que ahora el objetivo es que no nos agarren las primeras.
Pero claro, tirar prácticamente sola y en ese circuito es un infierno. Las subidas son horribles, cada vez más atrancada, subiendo un piñón más, con los bronquios cerradísimos y el lactato que se sale por las orejas (o lo que quiera que sea eso que da el saborcillo en la boca tan particular), pero los llanos también son exigentes, rodando acoplada a 42-44km/h que lejos de descansar las piernas hacen que duelan más y más…
La 7ª vuelta ya me voy arrastrando, pero aún con el miedo en el cuerpo de que nos doblen, pero la 8ª ya me relajo… solo de pensar en correr un 10000 con las piernas como las llevaba (además de la flojera… 1 gel y 1 bidón de agua se ve que no es suficiente para este circuito) me ponía los pelos como escarpias. Pero hay que hacerlo, así que allá vamos…
La T2 me la tomo con tranquilidad y los primeros metros de carrera a pie son a pasitos muy cortitos, intentando que se relajaran un poco los músculos. Pero, a partir del km2, que ya parece que voy cogiendo ritmo, me empieza un flato horrible en todo el diafragma. Ya me ha pasado alguna que otra vez, y no sé qué será, si gases o reflujo (como le dijeron a Sergio por algo parecido) o qué se yo, pero duele, así que toca bajar el ritmo e intentar que se pase. Voy encorvada, intentando apretarme a ver si así se pasa, pero nada… y es cuando me pasa hasta el apuntador, pero bueno, esto es así, o rindes o te pasan por encima.
Por suerte, a partir del km5 parece que se pasa y ya puedo empezar a correr, que no es poco, aunque no es que sea muy buen ritmo, porque entre el tueste que llevo ya y lo poquito que he podido entrenar la carrera a pie los últimos meses entre la espalda, las ampollas y el asma, pues es lo que hay, pero al menos ya no voy hecha un cuatro, así que se agradece. Y al fin llego, ha costado, mucho, pero una vez más cruzo la meta de este triatlón tan especial, tan duro, tan complicado de conseguir (aunque no sé si volveré a repetirlo, que es demasiado). Puesto 12ª (10ª española), que no está nada mal. Y poco después llega Matete, que ha hecho una buenísima carrera y está volviendo poco a poco a su nivel de siempre después de ser mami… vaya luchadora.
Ahora, a recuperar bien y a pensar en la Liga, que correr en 1ª división requiere estar a tope!.












