jueves, 27 de octubre de 2016

Crónica IM Kona 2016: Cap.1 - La previa

Bueno, 2 semanas han pasado desde que volvimos de vivir ese sueño que ha sido estar en Kona, 2 semanas para digerir lo vivido, ordenar pensamientos y valorar aún más lo que allí pasó. No sé si es mejor escribir las crónicas en frío o en caliente, pero el caso es que no he podido hacerlo antes y no quiero dejar de hacerlo, que luego me sirve a mí para no olvidarme de las lecciones aprendidas y rememorar instantes, pensamientos y emociones y seguro que también le es útil a alguien más que se plantee llegar o incluso ya esté a punto de hacer su sueño realidad.
 

Eso sí, para no mataros de aburrimiento, lo haré en varias partes.
 
El camino
 
No se puede negar que ha sido un año difícil. 1 Ironman en una familia con una niña pequeña ya es complicado. Imaginad 3: Sergio con su Texas y Zurich y yo con Kona. El puzzle ha sido tremendo, pero gracias a una buena planificación y organización familiar hemos podido al menos sobrevivir, que no ha sido poco.
 
Viendo el percal, al principio de temporada Jaime planteó una periodización inversa: una primera parte de la temporada centrándonos en un trabajo de poco volumen (porque fundamentalmente teníamos pocas horas) y alta intensidad (similar a lo que puede hacerse preparando una temporada de corta distancia en periodo competitivo) y una segunda parte enfocada a los ritmos de medio e IM y con un volumen acorde.


Estos son los datos del volumen. Quitando las 2 semanas de vacaciones, muy "doable", que dicen los guiris. Eso sí, la gráfica no refleja la intensidad... 
 
Como siempre, trato de cumplir con lo planificado en la medida de lo posible y, afortunadamente este año los virus de guardería han sido mucho más benévolos con nosotros y, como consecuencia, a partir de agosto siento que estoy en el mejor punto de forma de mi vida. Una vez más lo hemos vuelto a hacer. Reconozco que no ha sido fácil, porque estar haciendo series a fuego en la pista o en el rodillo cuando es marzo y estás fuera de forma o, las últimas semanas, en las que ya había volumen pero que “todos los días había fiesta” y había que cumplir en las series, hacer los entrenamientos sola y muchos con calor por la adaptación, es duro. Duro pero gratificante.
 
La previa
 
Con esa sensación de trabajo bien hecho y de tener la capacidad de poder hacer una  buena carrera viajamos a Kona. Algo que creo que fue un acierto fue viajar a Atlanta, de ahí a Seattle y hacer una noche y una mañana en Seattle, donde pude dormir en horizontal y trotar un poco por la mañana para desacartonar las piernas y dar un paseo antes del último vuelo a Kona. Es más largo pero yo creo que llegas mucho menos cansado que haciéndolo todo seguido.


Gracias a que no llegamos muy cansados, pudimos hacer los 3800m de la Hoala Training Swim 12 horas después de aterrizar
 
Creo que no puedo describir con palabras lo que se vive allí la semana previa al Ironman. La ciudad está tomada por los triatletas (que además están todos secos secos… ¡¡madre mía!! ¡¡voy a  aquedar la porras!!), que a todas horas puedes ver nadando en el Pier, corriendo por Alii Drive o pedaleando en la Queen K; no hay una zona de expo, sino que las marcas están distribuidas por todo Alii Drive con sus mejores productos y realizando múltiples actividades, dejándote probar sus productos o haciéndote regalos (en el stand de Felt me revisaron la bici y me cambiaron los frenos gratis! Y encima me regalaron una camiseta y unas pegatinas para la bici!); se respira puro triatlón en un entorno absolutamente maravilloso, en plena naturaleza.




 
Yo iba por allí con los ojos como platos todo el día, como si fuera un niño pequeño en Disney World. Puede que andar todo el día de acá para allá con ese calor y esa humedad te mine un poco las fuerzas, pero si volviera a ir, lo haría exactamente igual. Lo disfruté tanto…. Y acostumbrada a lidiar con el pequeño terremoto que es Iria, aquello era hasta relajado jeje.   

 
Waipio Valley
Waikiki
 
Escapada a la isla de Oahu

En los entrenamientos previos me encontré bastante bien y sentía que me estaba adaptando a ese clima, que no es poco. También pasados unos días empecé a dormir un poco mejor, que los primeros días costó adaptarse a las 12 horas de cambio horario.

Conociendo la Queen K con guía de lujo
El mítico Kona Aquatic Center
¿La undepants run cuenta como entreno? ;-)


 Hasta el ritual del registro y el check-in de material me pareció emocionante.

 
Con el jefe!
El único “pero” es que en la cena de los atletas me empezó a picar la garganta, al día siguiente aún más y la noche previa apenas pude pegar ojo con un dolor de garganta como nunca antes había tenido. Se cumplía el mayor de mis temores: estaba mala el día del Ironman. Pero es en ese momento cuando empiezas a tener que tirar de coco y tratar de darle la vuelta a los pensamientos negativos: “vale, estaba mala. Pero sé que la adrenalina hace milagros. Ibuprofeno y a olvidarse del tema”.
 
Continuará












































viernes, 9 de septiembre de 2016

¡A menos de 1 mes!

Justo ayer estábamos a un mes del gran día. A un mes de cumplir un sueño de muchos años. A un mes de algo que pensé que jamás viviría.
 
 
 
Desde que hace 12 años dejé de fumar y empecé a practicar triatlón tímidamente, la cita hawaiana de octubre ha sido un acontecimiento especial. Recuerdo la primera vez que lo vimos. Esa noche fui a pasarla a casa de Sergio (que por aquel entonces vivíamos cada uno con nuestros padres) y estuvimos haciendo el friki delante del PC chateando en uno de las canales de chat que otros frikis como nosotros creaban (la antesala de las RRSS) para hacer lo propio hasta altas horas de la madrugada, teniendo que madrugar al día siguiente porque Sergio corría el 10k del CSIC. Otros años nos hemos juntado en casa de unos o de otros para verlo y comentarlo, otros años con varios dispositivos funcionando a nuestro alrededor (retransmisión en directo, RRSS, seguimiento GPS, athlete tracker,…) ya desde nuestra propia casa,…
 
Tanto es así que para mí es casi como si viera una película, como un mundo paralelo. Creo que no me haré a la idea de que este año estaré viéndolo y viviéndolo en directo hasta que no estemos allí, en el mismo pier que antes aparecía en la pantalla, esperando el sonido del cañón.
 
Y ahora, estando a menos de un mes, me vienen a la mente algunas reflexiones:
 
-          La primera es que esta temporada que está a punto de terminar ha sido tremendamente dura. Si para cualquier familia preparar un Ironman al año ya es algo tremendamente complejo, imaginad lo que es preparar tres y con una niña menor de 3 años. El nivel de planificación, de cansancio, de no dejar nada a la improvisación, de renunciar a muchas cosas pero a la vez tratar de que nuestra hija no lo note, ha sido brutal. No puedo estar más orgullosa de lo que hemos logrado, independientemente de lo que pase en Kona.



 
-          La ventaja de esto es que, realmente, hasta que Sergio no terminó sus Ironman, yo apenas he pensado en el mío, así que es difícil que llegara a quemarme. Y casi mejor, porque cuando lo pensaba me entraba un agobio enorme de pensar en que lo que estaba entrenando se parecía como un higo a una castaña a un entrenamiento de Ironman en condiciones…

 
-          Pero aún con eso, aunque parezca increíble, estoy de nuevo en el mejor punto de forma de mi vida. Eso dicen los números y las sensaciones. Afortunadamente Jaime ya está curado de espanto conmigo tras 6 años trabajando juntos ;-), y este año lo hemos vuelto a conseguir. La clave creo que ha sido el plantear una periodización inversa sabiendo las pocas horas disponibles que iba a tener hasta final de junio, así que estuvimos entrenando poco tiempo pero bastante duro, y al pasar después al entrenamiento específico, se han notado los frutos.  En otra entrada posterior hablaré de números, pero si se miran de manera aislada, es como para echarse las manos a la cabeza al saber que se trata de alguien que preparar Ironman, pero si vas al detalle destaca sin duda la eficiencia…. Vaya, que todos los días son fiesta jeje. Bueno, eso y que al final son 12 años de entrenamiento planificado y constante, así que si vas subiendo la escalera escaloncito a escaloncito puedes llegar bastante alto.

 
-          Con todo este puzzle imposible, obviamente el 90% de los entrenamientos han sido en solitario. Eso es duro, pero te da un plus. Y más si en realidad es con la compañía del garmin y del powertap, que no me dan un respiro jeje. Hablando en serio, sé que me repito, pero para los que a duras penas llegamos a 250kms de bici a la semana (las semanas buenas!), si no entrenamos por vatios, estamos regalando minutos. Y más si el rodillo forma  parte de nuestra vida (especialmente la invernal).

 
-          Y, por último pero no menos importante, mi objetivo en Kona. Es difícil ponerse un objetivo cuando que alguien como yo pueda estar allí ya es “lo más de lo más”, pero tengo uno… y no es otro que poder cruzar la meta así:

 
 
Y diréis, ¡pues qué fácil!. Bueno, en realidad esto implica varias cosas. Implica que llego con fuerzas, con energía, que me he sentido todo lo competitiva que me puedo sentir estando rodeada de las mejores del Mundo, que ha salido ni más ni menos que lo que hemos entrenado, que he respetado a la isla y la isla me ha respetado a mí, que guardaré en mi memoria un bello recuerdo de lo que será el vivir un sueño.
 
No sé si es mucho pedir, pero es lo que me mueve en este día a día loco que llevamos… en menos de un mes tendremos la respuesta!.
 

Es un honor estar acompañada en este camino de 226ERS, Tamalpais - Powertap, ALGfisio y Airbus Defence & Space Tres Cantos
 

jueves, 23 de junio de 2016

Short Santander Triathlon Series Villa de Madrid

Nueva competi y nueva crónica, esta vez del Short del Villa de Madrid Santander Triathlon Series en la Casa de Campo. Es un “olímpico” sin drafting. En realidad 950m-40km-10km, ya que se aprovechan los circuitos del “Half” de ese mismo día. Los motivos para correrlo, como todo este año, han sido fundamentalmente logísticos (puedo ir y competir como si fuera cualquier entrenamiento, contando esa mañana con los abuelos, pero comiendo ya todos juntos en casa) y además tenía buenos recuerdos, ya que hace 2 años, cuando Iria tenía 9 meses, también corrí y lo gané, lo que para mí fue una sorpresa y una alegría.



Pero hasta la noche antes tuve mis dudas. El Oceanlava de Aranjuez me dejó muy tocada, imagino que por ir muy justa de entrenamiento y porque, al acabar muy mal del estómago, apenas pude comer después, y eso ralentiza mucho la recuperación, así que durante la semana siguiente estuve como alma en pena, sin fuerzas ni energías. Además, cada vez que salía a correr acababa volviendo andando a casa, con las piernas como de hormigón. Tras el masaje del jueves ya me encontraba algo mejor, pero las dudas estaban ahí.

Además la organización publicó los listados de salidas en tandas cada 2’ con una configuración a la que no encontraba ni pies ni cabeza, con las chicas dispersas por los distintos grupos, así que no veía el factor competitivo nada claro, pero como ya tenía toda la logística preparada, pues decidí ir y que me sirviera al menos como un entrenamiento de transiciones de calidad. Así que esa era la mentalidad.

Ya en la Casa de Campo y tras pensármelo mucho, me meto al agua a calentar y, desde que salgo hasta que dan la salida, me quedo pajarito. ¡Qué frío!. Ya nos toca a la primera tanta… suerte que me ha tocado en esa y no tengo que sufrir otra gymkana natatoria. Dan la salida y, como siempre, la gente sale a tope!!. Yo soy un desastre para eso, así que luego me toca ir remontando, pero me encuentro bien y voy avanzando por el lateral hasta que encuentro mi sitio, en lo que era el primer grupo después de un José Alix que iba escapado.



Salgo del agua bien situada (luego ya vi que hice el tiempo más rápido de todas las chicas) y a la bici!. El circuito son 2 vueltas de 20km con un tramo por la Casa de Campo que incluye la subida a Garabitas y uno exterior por la carretera de Castilla. Lo que en la natación era una ventaja, el salir en el primer grupo, en la bici se convierte en desventaja, ya que voy prácticamente sola, sin referencias y chupándome viento de pleno, así que decido que voy a picarme con el Joule para intentar que el IF no baje de 0.9, que creo que sería un gran registro para esta distancia. Así que en eso me centro.

Por la carretera de Castilla se rueda bien, aunque con algún sustillo con el viento, pero lo de la Casa de Campo es lamentable. El asfalto está que da pena, hay tierra en las curvas y domingueros montando en bici en mitad del circuito sin ninguna consideración. Por suerte los cruces estaban bien controlados por la organización, pero aún así controlar al 100% la Casa de Campo es imposible. No sé ni el tiempo que estaré perdiendo con mi canguelismo clavando frenos por ahí, pero no me juego el tener una caída, que eso complicaría el camino al verdadero objetivo, así que más vale extremar la precaución, con lo cual yo sigo ahí centrada en mi 0,9IF y el resto no me importa.

En el bidón, 226ERS ISOTONIC de limón. Con eso y un gel en la carrera a pie, para poco más de 2 horas es suficiente

Por otro lado, aunque ya os digo que yo no lo viví por el punto de la carrera en el que estaba, pero por detrás parece que hubo un drafting descarado, que si ya lo hay cuando hay jueces, si encima saben que no los hay, pues apaga y vámonos. Con lo tramposa que es la raza humana, no tiene sentido hacer una competición sin drafting y no tener a nadie que lo controle. Quizá este fue el único punto en el que se echó en falta la presencia de oficiales.

Llego a T2 con el objetivo de watios logrado (y 180w medios) y me bajo a correr con miedo a la respuesta de mis piernas después de esas 2 semanas de penurias que llevaba, pero de momento me encuentro bien… y así sigo, a buen ritmo, con buenas piernas y con energía.

Pero en un giro veo que Anna Jördens me viene pisando los talones, habiendo salido 2’ más tarde que yo, y considerando que es una gacela empiezo a pensar que me pilla seguro, pero me propongo luchar todo lo que pueda, porque además más atrás no sé quién pudiera venir (es imposible controlar la carrera con esto de las tandas, así que hay que limitarse a ir a todo lo que se pueda hasta el último metro), ya que hay chicas “peligrosas”… mi compi ecosportiana Conchi, Enara, Yolanda,… miedito me dan!. Así que a apretar los dientes y a sufrir!.

 Foto: Raúl Yenes

Y con buenas sensaciones de principio a fin, ya cruzo la meta en primera posición y, poco más tarde se confirma que con el mejor registro (con el 2º parcial de carrera a pie, tras el de Anna), así que 2 años después vuelvo a ganar y a compartir ese pódium con mi pequeña, que lo hace muy muy especial!. Aprovecho para felicitar a Anna y a Conchi por sus carrerones, que son duras duras!



Y con esto cerramos el ciclo de entrenamiento enfocado más en la intensidad que en el volumen, como parte de la periodización inversa, y, tras una semana un poco regenerativa, empezamos ya con el entrenamiento específico de Ironman, que nos quedan 16 semanitas y se huelen ya los hibiscos :-)  
 

lunes, 13 de junio de 2016

Medio Ironman Oceanlava Aranjuez

Antes de que se me haga muy tarde sin ser capaz de encontrar un hueco en este bucle de actividad constante en el que estamos metidos, vamos a por un resumillo rápido de lo que fue el Oceanlava Aranjuez en distancia medio ironman.
 
Como ya viene siendo costumbre, os muestro el panorama:
 
 
  
Esto es, en las últimas 20 semanas no llegamos ni a las 9 horas de entrenamiento. Esto no es un lamento, ni mucho menos, sino una presentación del contexto para que se entiendan algunas cosas y también un llamamiento a todos los que dicen que para hacer media y larga distancia hay que dedicar un mínimo de 16-20h a la semana. Vale, pues ni tanto ni tan calvo, pero está claro que con constancia y paciencia, se pueden hacer muchas cosas por difíciles que parezcan.
 
También añadiría que el entrenamiento no es solo volumen. Este año, para tratar de sacar partido al hecho que ya sabíamos de que iba a poder sacar muy pocas horas, estamos haciendo un bloque de intensidad con la filosofía de la periodización inversa. Esto es, poco volumen, sí, pero todos los días son fiesta. Vaya, que me he hartado de hacer series de 200-300-400 en la pista, 100s en la piscina y series de 2-4’ a VO2 en la bici. Obviamente lo mejor para sacar partido a esto hubiera sido hacer un sprint o un olímpico, pero bueno, me apetecía poder probarme en un medio y considerando factores logísticos y demás, pues allí estaba.
 
Se da la salida en el Tajo en un aberrante Rolling Start en el que nos colocan a las chicas las últimas, por lo que teniendo en cuenta que de salir todos juntos hubiera salido entre los 10 primeros, pues os podéis imaginar. Eso no fue natación, fue una gymkana. Patadas de bracistas en la cara que me saltan las gafas, empujones, abrirme al lateral del río y comerme todas las ramas… pues así 1900 metros. En fin. Salgo 2ª del agua y, tras una penosa T1 en la que con la bici a cuestas me tengo que quitar zapas y calcetines para quitarme una piedra del pie, ya estoy en la bici.
 
 
 
Tras el tramo de enganche en el que voy cogiendo ritmo, llegamos a la R4 y pronto me coloco 1ª. Una vez giramos en la punta extrema del circuito (tras subir más de lo que parecía en el perfil), veo que llevo muy cerca a otra chica y a Ruth, así que, aunque imagino que tarde o temprano me iban a pillar, lucho porque sea “más tarde que temprano”. Voy rodando bien, a buenos watios, bien acoplada y con buenas sensaciones. Adelanto a bastantes chicos y es también me hace sentir bien, que normalmente es al revés.
 
Llego al siguiente giro (km 60 aprox) y veo a la otra chica que no conocía (Enara) bastante cerca, pero sigo 1ª, así que sigo en la misma línea. Ya en el km 70 me empiezan a pesar los kilómetros (con 130kms de media a la semana y creo que habré pasado de 3h en dos salidas…. en fin, bastante aguanté), me duele el cuello y la espalda de ir acoplada tanto rato y un poco tensa con el viento, así que bajo un pelín el ritmo… y en el km75-80 ya me pilla Enara, pedaleando fuerte y acoplada en su cabra. Y sin perder a Enara vista, llegamos ya a la T2 con el Joule marcando 165w medios, lo que es mi mejor número en un Half.
 
Zapas, visera y a correr. Y parece que las piernas responden!. No tengo ni idea del ritmo (para entrenar no me quito el Garmin ni para dar un paseo, pero compitiendo me gusta correr por sensaciones), pero voy cómoda y ágil.
 

 
 
Lo que para mí fue toda una sorpresa viendo cómo dolían ya las piernas al final de la bici. Sigo a buen ritmito y hacia el km 4 ya cojo a Enara y vuelvo a estar en cabeza de carrera. Sigo corriendo, hace calor y llevamos un rato sin avituallamiento. Creo que han tenido un problema con el camión, así que me paso unos 6-7kms sin agua… así que cuando llega el siguiente avituallamiento, me bebo hasta el agua de los floreros. Sé que no debo hacer eso, pero no pude evitarlo… y ya imagináis, pecera estomacal al canto.
 
Voy aguantando el ritmo pero, hacia el km 14, llega el que en ese momento creo que después de ese avituallamiento ya no estará el otro hasta casi el final, así que me fuerzo a tomar un gel aunque el estómago no estaba en condiciones, así que me sienta como un tiro. Y de ahí hasta meta penando, sin parar, pero pasándolas canutas. No sabía si me pilarían por detrás o no, así que mi lucha era por no pararme.
 
 
 
Y así llegué a meta, levantando la cinta, en primera posición, sin saber ni cómo, en unos segundos por debajo de las 5h.
 
 
Al final, con todo y con eso, marqué el primer parcial de carrera a pie, lo que os puede dar una idea de que fue un día duro para todas y un terreno complicado para correr por el firme muy irregular.
 
Enhorabuena a Ruth y a Enara… un placer compartir este momento con vosotras!.
 
Tras la meta llegaron varios minutos de naúseas, mareos y estómago revuelto, y aún hoy, 5 días después, me encuentro muy vacía, lo que imagino que fue consecuencia de no haber podido comer apenas después de la competición hasta la cena y de llegar justísima de entrenamiento… que al final, correrlo, lo corres, pero la diferencia se nota en la recuperación. El miércoles después de Gales estaba como una rosa y hoy apenas puedo arrastrarme en los entrenamientos. Pero bueno, me doy con un cantazo en los dientes y ahora poquito a poco a recuperar y a comenzar el siguiente bloque de entrenamiento, este ya más enfocado al IM.
 
Casi 4 meses por delante para llegar a Kona lo suficientemente fuerte como para disfrutar a tope de la gran fiesta y guardar un recuerdo bonito, que es mi objetivo :-).
 
P.D.: Gracias como siempre a Carlos Asensi por las fotazas!

viernes, 8 de abril de 2016

Iniciando la temporada 2016: dx2 Sevilla

Bueno, para no perder las buenas costumbres y que este blog siga siendo un buen recordatorio de competiciones para mí y un archivo de consulta por si alguien piensa en esa prueba para el futuro, vamos a empezar con las crónicas de esta temporada, una vez superado el primer triatlón del año el pasado sábado: el dx2 Sevilla olímpico plus sin drafting (1,8-55-10,7)
 
En realidad ésta no ha sido la primera competición del año, ya que el mes pasado formé parte del equipo femenino de Ecosport en el Campeonato de España de duatlón por clubes en Boiro. El duatlón está muy lejos de ser “lo mío”, pero bueno, allí estuvimos echando los higadillos y tratando de hacerlo lo mejor posible. Afortunadamente mis compañeras brillaron y conseguimos una tercera plaza en primera división, que es uno de los mejores resultados que hemos logrado en la historia del club, lo que me hace sentirme feliz y orgullosa de haber podido contribuir.


 
Y ya nos plantamos en el primer triatlón, que este año es especialmente pronto (¿os acordáis cuando era Fuente Álamo, en el puente de mayo, el que daba el pistoletazo de salida a la temporada triatlética?) y el panorama que tengo es este:





 
Es lo que hay. Y no pasa absolutamente nada. Ahora mismo el prota de la película familiar es Sergio en su Road to Texas, y yo me limito a dar soporte e ir haciendo lo que buenamente puedo. Eso sí, siempre con continuidad (salvo enfermedades varias, que aunque siempre leves, no son pocas tampoco) y con mi horita de entreno diario, que muchas veces además es bastante cañero, así que creo que cubro mi cupo de endorfinas y consigo mantener un estado de forma más o menos aceptable (bueno, depende de con quién me compares, pero vaya, mejor que la media de la población jeje). El año pasado por estas fechas creo que estaba aún peor la cosa y en septiembre llegué al mejor momento de forma de mi vida, así que preocupación cero.
 
Esto lo hago para divertirme y con un mínimo de preparación me vale para eso, pero está claro que a la hora de evaluar un resultado de una competición lo tienes que hacer acorde a las condiciones de contorno, así que ese es el prisma desde el que hago la crónica… el de “me doy con un cantazo en los dientes y tan contenta”.
 
Ya en Sevilla, tras una mañana mecánicamente accidentada (que es lo que tiene plantarte allí con las bicis sin preparar), llega la hora de meterse en el Guadalquivir, que está frío de la leche. Tras un poco de confusión, dan la salida, conjunta de chicos y chicas, y, como siempre, salgo fatal y me pasan por encima, recibiendo por activa y por pasiva. Pero bueno, pasado el fogonazo inicial, ya empiezo a ir remontando hasta que, hacia la mitad del circuito, en la boya, ya parece que encuentro mi grupito y ahí me quedo, nadando ya cómoda hasta el final. Pensé que había nadado peor, pero al final parece que no fue así y salí 2ª chica (la 1ª chica fue además la 1ª en salir del agua de todos los participantes!) con un tiempo que indica que había unos cuantos metros más de los supuestos 1500m.
 
Tengo que decir que la natación sí la estoy entrenando bastante bien, con entrenos muy sólidos (aunque no sean más de 2-3 sesiones por semana) y buenos tiempos, aún con el sacrificio que supone hacer sesiones, muchas de ellas de más de 4000m, sola en la pisci. Afortunadamente se ven los frutos.
 
Me subo en la cabrita y justo paso la línea de montaje con Mabel, que me ha recortado los 15” en la transición (yo en mi línea), y veo cómo va desapareciendo en lontananza, mientras trato de ir atenta en el circuito de enganche con la carretera que es un poco gymkana.
 
Ya en la carretera principal empieza el castigo del viento y el asfalto bacheado, que no deja pedalear cómoda en ningún momento (y menos si has sacado la bici a la calle poco más de 10 veces en toda la temporada, de las cuales 5 han sido con la cabra), pero bueno, ahí van pasando los kilómetros, que son de toboganeo sobre un asfalto en bastante mal estado, lo que se hace pestosillo. En un momento me adelanta Ana Maruny, a quien no conocía, pero decido que no le voy a dejar irse, y así la voy manteniendo, pasando algún rato por delante, y así vamos hasta completar los 54kms en los que no había ni uno en los que no molestara el viento… ¡qué cosa más cansina!. No sé si por el viento o los toboganes pero no vi muchos grupos como esperaba ver… la 1h30’ de separación con el Half creo que fue un acierto y, aunque tramposos y caraduras siempre ves, no era algo muy llamativo y, además los jueces estaban bastante atentos y dieron más de un toque. Los últimos kilómetros gymkaneando de nuevo (incluso por un carril bici) y a T2, entrando en 4ª posición y haciendo una media de 165w, que no es para tirar cohetes pero vamos, tampoco es mala mala.
 
De nuevo transición en mi línea (ejem) en la que Ana me saca unos segundos que ya no podría recuperar, y a correr. La carrera a pie es la que más afectada se ve siempre por las enfermedades, así que en general estoy flojilla, pero una vez superados los primeros 2kms de adaptación, no me encuentro mal del todo y consigo ir a buen ritmito.
 

Difícil controlar ahí quién viene por detrás o quién va por delante, que estábamos ya mezclados con los del half, así que a tratar de no bajar el ritmo y a seguir, que tampoco está la cosa para alardes.


Afortunadamente se me hacen más o menos cortos los más de 10km de carrera a pie, para cruzar la meta en 4ª posición femenina y más contenta que unas pascuas. Y Sergio más, que así se libraba de ir a la entrega de premios jeje. Aprovecho para felicitar a la ganadora, Mabel, que es incombustible y cada año se supera!

El asma dando guerra

 
En resumen, un gran fin de semana triatlético-turístico-gastronómico-romántico en la bella Sevilla (ciudad que no conocía y que me encantó) lleno de momentos para recordar y a buen seguro con un puntito más de forma, que falta me hace para sobrevivir a las 6 duras semanas que nos quedan hasta el IM Texas :-)
 

P.D.: Gracias a mis compis William y Coke de Viajes Triatlón por los ánimos y las fotos!