jueves, 31 de enero de 2008
Sorpresón
miércoles, 30 de enero de 2008
Enfermita v2.0
Como me pasó el año pasado, un mes después de mi primera gripe/constipado, viene el segundo. Hoy, igual que ayer, estoy en casita, descansando, librando a mis compañeros de curro de mis viruses.
Parece que voy mejorando, aunque las decimillas de por la mañana se convierten en fiebrón por la noche (el pobre Sergio no sé cómo puede dormir con una estufa al lado ;-)) y la tos empieza a hacer mella. Tengo que tener cuidado con esa tos, porque muchas veces ha degenerado en bronquitis y eso supondría muchos dias en dique seco.
De momento, contando con hoy mismo, van a ser al menos 3 días parada. Ya sabéis, con fiebre, prohibidísimo moverse. Espero que mañana pueda hacer ya alguna cosita, aunque sea un poco de rodillo o algo de tonificación.
Ya sé que muchos me recomendaréis que tome pontingues varios, pero esta vez he tomado lo que me mandó la doctora (oscillococcinum y vitamina C (Redoxon), además del hierro) y no ha servido de mucho (o a lo mejor sí, y estaría mucho peor si no me lo hubiera tomado, quién sabe).
El caso es que desde pequeñita he tenido muchos problemas con las defensas. He estado muchas veces ingresada: bronquitis, neumonía, crisis asmáticas,... vamos, que he sido siempre un poco debilucha y, aunque parezca mentira, ahora estoy mucho mejor que, por ejemplo, cuando fumaba, que me pasaba 1 mes mala a cada gripe que cogía, así que tampoco puedo quejarme, no...
Bueno, así están las cosas. No pasa nada, no voy a hacer un drama de esto. Por estar 3 ó 4 días parada no me va a pasar nada. Claro que me va a costar al menos un par de semana coger otra vez el ritmo, pero eso no es nada grave y es perfectamente asumible en esta época, así que no hay de qué preocuparse.
Por suerte tengo el cuerpo tan dolorido por la fiebre que no tengo ni pizca de ganas de pensar en entrenar, así que tampoco lo llevo tan mal. Eso sí, me aburro tela, toooodo el día sentada. En fin, ya queda menos...
lunes, 28 de enero de 2008
Benditos lunes
Pero no es de extrañar ese cansancio teniendo en cuenta lo que llevamos encima…
El viernes encajé la sesión de gimnasio (2 circuitos –de 18 repeticiones donde tocamos casi todos los grupos musculares) antes de la piscina… y en la piscina se me hundían los brazos hasta el fondo. Aún así aguanté la sesión, más por “fuerza bruta” que por técnica, pero no salieron malos tiempos. Los bloques principales fueron un 10x100 rec/10”, todas por debajo de 1’30” y solo 3 a pies y el resto sola (más que nada porque estaban yendo a 1’17” y así no descansaba yo nada de nada si quería seguir pies), trabajo con gomas y palas y, para terminar, otras 10x100 cada 1’50” que salieron entre 1’23” y 1’27”, éstas todas a pies (menos las que tiré yo que es la que se fue a 1’27” ;-)) y mucho más cómoda.
El sábado por la mañana, menos de 12h después de la sesión piscinera del viernes, otros 1500m en remojo variaditos seguidos de una sesión de carrera a pie en la que, de nuevo, peté (a lo que, sin duda, el gimnasio del día anterior y las series piscineras contribuyeron). Nos fimos a correr a la Dehesa de la Villa, lugar precioso y con unas vistas de Madrid espectaculares. En la parte llana, eso sí, porque cuestas hay para aburrir.
La teoría: 10’ cal + 4x10’ al 85% rec/1’+ 10’ técnica carrera.
La práctica: 12’ cal al 80% persiguiendo a Sergio y Miguel + 10’ al 90% + 9’30” al 80% + 9’ al 75% + 10’ trotandito totalmente petada+ 10 técnica carrera
En resumen: necesito entrenar con pulsómetro, al menos en este tipo de sesiones a ritmos controlados, ya que por sensaciones no soy capaz de medirme… se ve que aun no me conozco lo suficientemente bien…
Y ayer terminamos de redondear la semana. 93 km de bici (3Cantos-Soto-Cerceda-Soto-Guadalix-Cerro de San Pedro-3Cantos) que salieron a 29 km/h de media (contando tramo urbano y el tramo 3C-Comenar que hice solita adelantándome al grupo, porque estos ya están muy fuertes como para seguirles en ese tramo). Los que conocéis el terreno os haréis una idea de cómo me llevaban… que manera de sufrir… un día acaban conmigo, ufffff.
Y, como souvenir, un dolor de patas considerable, el ya mencionado constipado y bastante dolor en cierta parte de mi cuerpo que, al estar en horario infantil, no voy a mencionar…
Ay, los lunes… benditos lunes…
viernes, 25 de enero de 2008
Tres Cantos tiene mar
Los 15’ de calentamiento, gracias a Sergio, se convirtieron en un “tostamiento” más bien. “Si íbamos a un poco más de 5’/km!”, me dice el tío… como si correr a ese ritmo fuera trivial para mi, y más en un calentamiento. Pero bueno, es lo que hay, así que no me quejo, que también es verdad que podía haber pasado de él en el calentamiento yendo a mi ritmo y tampoco lo hice ;-). El fartlek fue bien, con sensaciones majillas. En el bucle de 5km, que es la única parte del todo el recorrido que sé lo que mide, comprobé que la media que llevaba era de 5’04”/km y eso, para un fartlek y teniendo en cuenta las cuestecillas varias y “La Cuestaca” del circuito del Parque Central, no está naaaaaaaada mal.
Después, estiramientos, merendola y a la pisci!. Y he aquí el significado del título de esta entrada. Como todos los días, a última hora, hay entrenamiento de waterpolo (ya os conté algo parecido en otra entrada). Y se ve que el requisito para entrar en equipo es levantar el mayor agua posible mientras nadas… el que más fuerte aporree el agua, se asegura la plaza. Y si esto lo unimos a que las corcheras nos hemos enterado que más que corcheras son separadores y no absorben las olas en absoluto, os podéis imaginar.
Bueno, no, no os podéis imaginar, hay que vivirlo para saber de lo que hablo. Por eso me río cuando alguien dice que en la piscina de Alcobendas, donde entrenamos con el equipo, se forman olas. Si ahí hay olas, en la pisci tricantina, con los waterpolistas nadando a lo bruto, lo que hay es un maremoto.
Que no, que no exagero. En la primera serie de 300m, me tuve que parar a los 225m con un mini-ataque de ansiedad porque, además de tragar litros de agua al tener a los waterpolistas en la calle contigua, teníamos que adelantar a otro nadador que estaba en nuestra calle y nadaba a espalda ocupando todo lo ancho de la misma, así que era toda una aventura. Más tarde le tocó a Sergio, que tuvo que salir de la piscina unos minutos para intentar calmarse.
Por suerte sacamos fuerzas para completar el entreno (que incluía 2x300+4x150+2x300) pensando que seguro que iba a ser bueno de cara a nadar en el mar, engullidos en un grupo de triatletas que, en los primeros 200 metros, no son mucho más delicados que los waterpolistas tricantinos…
miércoles, 23 de enero de 2008
Fórmulas de entrenamiento
En esta entrevista, cuando le preguntaban por su semana típica de entrenamiento, él contestó que no podía responder a esa pregunta porque Laura y él llevaban un entrenamiento muy especial y prefería que fuera un secreto, por aquello de no dar pistas a los rivales ;-), aunque comentó que en un futuro lo harían público. Claro, esto despierta bastante intriga en mi… ¿cuál será el secreto?. La verdad es que Greg, que lleva más de 20 años compitiendo en triatlón, sigue mejorando, aún teniendo ya "cierta edad", así que sería bastante interesante conocer ese secreto. En el foro de Slowtwitch hablan de yoga, sentadillas, activación a nivel neuromuscular, poco volumen, … todo especulaciones. Habrá que esperar a que Greg nos lo cuente.
Hablando de fórmulas de entrenamiento que se salen de lo que conocemos como normal, hoy, de nuevo en Slowtwitch, hay una entrevista con Pete Jacobs (triatleta profesional que, entre otros grandes resultados, quedó 3º en Roth el año pasado) y tengo que decir que su fórmula de entrenamiento me ha dejado alucinada. Cuando le preguntan que cómo en un entrenamiento típico de temporada para él, responde:
I train in 8 day cycles, with a rest day every third day. I rarely stick exactly to my training plan, I usually miss a few sessions each week.
Monday - – ride 2.5hrs + 4 x10min threshold. Swim 3km easy. Run 60mins@race pace
Tuesday ride 2.5hrs 4x12min strength- uphill. Swim 3km hard. Run 45mins easy
Wednesday - run 3 x 8km spaced evenly (each one getting faster)
Thursday – rest day
Friday - ride 2.5hrs- 4x12min strength- uphill. Swim 4km moderate Run 45min easy
Saturday - ride 2.5hrs - 4x10min threshold. Run 60mins@ 4min + 7x1km @ 3:25/km. Swim 3km easy
Sunday - Run 25km. Swim 4km hard.
Monday – Rest day
Traducción:
Entreno en ciclos de 8 días, con un día de descanso cada 3 días. Raras veces me ajusto exactamente al plan de entrenamiento y suelo saltarme algunas pocas sesiones cada semana.
Lunes – 2,5h de bici con 4x10’ a umbral. 3km de natación suave. 60’ de carrera a ritmo de competición.
Martes – 2,5h de bici con 4x12’ de fuerza-cuestas- 3km de natación fuerte. 45’ de carrera suave.
Miércoles – series de carrera a pie de 3x8km en progresión
Jueves – Descanso
Viernes - 2,5h de bici con 4x12’ de fuerza-cuestas- 4km de natación moderado. 45’ de carrera suave.
Sábado - 2,5h de bici con 4x10’ a umbral. 60’ de carrera a 4’/km + 7x1km a 3’25”/km. 3km de natación suave.
Domingo – 25 km carrera a pie. 4 km natación fuerte.
Lunes - Descanso
En resumen, que se machaca 3 días haciendo prácticamente las 3 disciplinas cada día y luego descansa 1 día completamente.
La verdad es que esto se sale bastante de lo que habitualmente se puede leer acerca de entrenamientos, y más si hablamos de LD. Supongo que en algunos momentos de la temporada meterá tiradas más largas de bici, pero típicamente parece que apenas pasa de las 3 horas. ¿Y qué me decís de tener 1 día de descanso cada 3 días de entrenamiento?, ¿no os parece extraño?.
Bueno, ya me diréis qué os parece, porque a mi me ha dejado bastante descolocada…
lunes, 21 de enero de 2008
Una de cal y otra de arena
Ya sabéis todos que la carrera a pie es lo que más me cuesta, para qué negarlo. Pero el jueves, contra todo pronóstico por lo planificado (1 hora de carrera en circuito discontínuo… ¿1 hora?, ¿así sin más?, no suena muy apetecible, no...), disfruté de principio a fin.
Aprovechando los últimos rayos del sol del día que le daban unas preciosas tonalidades anaranjadas al Parque Central tricantino, salimos a cumplir en entreno de carrera antes de ir a Alcobendas a por nuestra dosis de natación. Desde el principio noté que las piernas no pesaban 200 kilos esta vez. Claro que no percibía la ligereza que suelo notar a partir de junio, pero no tenía nada que ver con la sensación de arrastre que es habitual en esta época. 1 hora, buen ritmo. No me preguntéis a qué velocidad fui, que lo ignoro y tampoco me importa… me quedo con las sensaciones de ir a buen ritmillo con facilidad durante 1 hora y eso, para mi, no es algo habitual ni mucho menos.


Fotos de Paco Salas
Pero el sábado… ¡ay el sábado!. Vale que el viernes habíamos ido al gimnasio antes de turnarme las series de 150 con y sin palas con Marta del viernes. Vale que el sábado por la mañana tuvimos una intensa y divertida sesión de piscina con ejercicios variados de transiciones (sal de la piscina, corre al otro lado, haz un largo, 10 sentadillas, otro largo, apnea y demás juegos acuáticos). Pero el entrenamiento de carrera a pie del sábado por la tarde fue un martirio. Y todo porque menos de 2 horas antes me había comido un plato de macarrones con verduras más grande que yo. Al final, en vez de carrera continua, tuvo que ser carrera discontinua. Estas cosas pasan, no hay que darle más vueltas.
Y el domingo la cal y la arena se mezclaron en un cóctel explosivo. Para empezar, estrenaba mis pedales Time que, en una terrorífica confabulación contra mi persona, se negaban a ser calados constantemente, teniéndome haciendo malabares para pedalear durante muchos minutos hasta que lo conseguía. Eso hizo que no me arriesgara a engancharme a la panda de ecosportianos e iniciamos nuestro viaje hacia Soto Sergio, Edu y yo solos. Eso sí, a buen ritmo. En Soto enganchamos con la gigantesca grupeta y, ya en el tramo de Soto hacia Cerceda, noto que voy pinchada. Paramos y descubrimos que el pinchazo es doble!!, con las cubiertas recién estrenadas y nuestra obsesión por llevarlas ruedas siempre bien hinchadas, no lo entiendo.
Tras arreglar el desaguisado, Armando (gracias por quedarte con nosotros :-)) y Sergio deciden subir a Matalpino y yo decido que mejor no arriesgo más y me uno a la gigantesca grupeta en la parada del bollo de Cerceda. Vuelta a casa y compruebo que al final han sido 85 km a una media superior a 28.5 km/h (incluyendo tramo urbano y en tramo 3C-Colmenar tirando solitos)… no está del todo mal, no…
La nota triste del día es la caída de Ruth (yo ya me había separado de la grupeta, así que no la vi). Pero Ruth es una guerrera nata y seguro que se recupera enseguida, estoy segura :-).
Bueno, a ver qué nos depara esta semana...
jueves, 17 de enero de 2008
Mini-objetivos
Esta vez no hablo de los grandes objetivos, de las citas competitivas, que esos ya los sabéis: Lisboa y Ferrol siempre están en mente. Esta vez os hablo de esas pequeñas metas intermedias en el camino hacia los grandes objetivos, esas barreras que en algún entrenamiento o test pretendes superar. Como bien dice Álvaro, lo principal es que estos mini-objetivos sean medibles y alcanzables, pero no triviales.
Ya que los triatlones pueden medir cualquier cosa menos la distancia oficial exacta, es difícil hablar de tiempos (a este tema ya le daremos alguna vueltita más en alguna otra entrada), pero en los entrenamientos, en los que tenemos una piscina, una pista o un circuito medido, es mejor hablar de tiempos exactos. Así sabremos perfectamente y con total seguridad si nuestra barrera está superada.
Después de esta introducción, me lanzo a plasmar en vuestras pantallas lo que está en mi mente desde inicio de la temporada. Me cuesta, no creáis, que los objetivos volátiles de una mente son infinitamente menos “presionantes” que los que se puedan encontrar a un clic de ratón, pero allá voy.
Natación: nadar un 400 por debajo de 6:00 (mi mejor tiempo en una serie, que no un test, es de 6:13)
Ciclismo: subir Morcuera entrenando por debajo de 40’ (la única vez que lo he medido hice unos 43’)
Carrera a pie: correr una serie de 2.000 por debajo de 8:00 (ya sabéis que el test salió en 8:25 y aún tengo que superar la barrera intermedia de un 1.000 por debajo de 4:00)
Eso sí, lo bueno que tienen estos mini-objetivos es que no tienen fecha específica. Tengo hasta final de temporada para derribar las barreras, así que tengo que estar siempre alerta, siempre con la idea de que será en ese entrenamiento en el que las superaré. Siempre con la ilusión, siempre con la lucha.
martes, 15 de enero de 2008
Sumando
Cuando he rellenado mi hojita de entrenamientos de la semana pasada, he visto que la gráfica de volumen semanal deja de parecerse a las gráficas de la Bolsa de Nueva York en el 29 y parece que tira para arriba.
Por primera vez en esta temporada, he superado las 15 horas de entrenamiento (15h05’) divididas en:
- 6h15’ de natación (5 sesiones – 14.600m)
- 5h20’ de bici (2 salidas y 2 sesiones de rodillo)
- 2h34’ de carrera a pie (3 sesiones que incluyen el Paris)
- 50’ de gimnasio (2 sesiones)
Como dice Ángel, con las Navidades se acabó la pretemporada y empezamos la temporada de verdad… y se nota. En general, la semana pasada ha sido una semana bastante densa e intensa en cuanto entrenamientos pero, si tuviera que elegir uno de ellos, me quedaría con el del viernes. Después de 45’ de trote por el Central Park tricantino tocó sesión de piscina.
Los viernes suelo ir temblando a la piscina, porque sé que suele ser duro, y no me equivoqué. 6x200 rec/1’ con palas + 8x200 rec/40” sin palas. Los ritmos no los sé con exactitud, pero por debajo de 3’ los primeros y alrededor de 3’ los segundos. Por suerte tengo unas compañeras de calle de lujo que me dejan sus burbujitas para seguir y no morir en el intento, aunque sé que allá por mayo seguramente me será imposible seguir a Patri, nadadora espaldista y fondista (800 y 1500), y a Marta, más que magnífica triatleta, pero de momento parece que aguanto.
Pero no me quejo… peor lo tuvo Sergio intentando seguir a los Juniors que van como auténticos delfines… ¿serán las hormonas? ;-).
Sí, como suponéis, el viernes nos fuimos a dormir bien blanditos…
lunes, 14 de enero de 2008
Los niños vienen de París.. y del Paris los pajarones

jueves, 10 de enero de 2008
Envidia
Vale, esto no es tan simple, porque entrenar la carrera duele, duele mucho, al menos a mí. Corriendo sufro desde el minuto 0, me cuesta un imperio y desde el principio voy deseando terminar. No todo es rodar, y las series, los fartleks y las cuestas duelen aún más si cabe. ¿Y competir?, las competiciones de carrera de 10km hacia abajo son la cosa más agónica que te puedas echar a la cara.
Todo eso es verdad. Pero también es verdad que con correr 6 horas a la semana complementando con 1 horita del gimnasio (cosa que casi ningún atleta hace, y el riesgo de lesión es muy alto) te da para quedar en un puesto bastante decente en las carreras populares. No ganarás, no, pero el último tampoco quedas, cosa que sí te puede pasar en ciclismo o natación si no entrenas a altísimo nivel, aún a nivel Master.
Y toda esta historia vino a mi cabeza cuando el martes salí a las 17:30 de trabajar con 6:30 de sueño escaso, fuimos directos a la piscina, después al gimnasio de Alcobendas para enlazar con la sesión de carrera que incluyó 3 circuitos de cuestas a ritmo fuertecillo. A casa llegamos a las 22:30. 5 horas dedicadas al entrenamiento un día de diario, sin parar. Claro, ayer, con el cansancio acumulado, me quedé completamente clavada cuando llevaba 2.115m de natación y tuve que salir del agua totalmente apajarada (suerte que luego saque fuerzas para el rodillo gracias a los kilos ingentes de comida que engullí entre ambas sesiones).
El triatlón… extensos entrenamientos, doblaje casi a diario, logística complicadísima… pero hay que ver cómo me gusta! ;-).
Eso sí, este domingo mutamos en atletas para enfrentarnos a un diez mil de propina por la jugarreta que le hicieron los virus a Sergio en la Sansil. Su plan es hacer el papelón que corresponde a su condición de morocco ;-). El mío es salir a ritmo suicida (*) de modo que, si lo aguanto, la alegría será inmensa, y si no, pues bajo el ritmo y lo que sea será, que tampoco hay nada en juego. Me duelen las piernas solo de pensarlo…
(*) ritmo suicida: dícese del ritmo de test de 2.000 m que el mero intento de mantenerlo durante 10.000 m puede tener consecuencias nefastas para las extremidades inferiores y el sistema cardiopulmonar.
martes, 8 de enero de 2008
Decisión
La respuesta que he decidido dar a la pregunta que os formulé es Cullera SÍ… pero con algún reparo. Os explico, el plan queda así:
- 3 de Mayo: Portocolom a medias, es decir, haciendo la natación y la bici a buen ritmo pero concentrada en entrenar y, en la T2, me retiro y no hago la carrera a pie.
- 10 de Mayo: Lisboa intentando hacerlo bien.
- 17 de Mayo: Cullera para asegurar plaza en Grupos de Edad y como entrenamiento de calidad
- 24 de Mayo: Madrid en Élite, para probar cómo está el tema y saber si me doblan en la vuelta 4 o en la 7 ;-).
Sé que lo de Portocolom os habrá sorprendido. ¿Retirarme?, ¡si nunca me he retirado!. Además, ¿con qué cara me retiro de una competición sabiendo que seguramente vaya en un buen puesto?, ¿cómo puedo quitarme el dorsal sin más?. Pues va a ser duro, muy muy duro, lo sé. Pero es lo más inteligente… por más vueltas que le doy, no se me ocurre una opción mejor. El hacer el sector de natación y de bici a buen ritmo va a ser un entrenamiento estupendo para Lisboa (que también será sin drafting y yendo acoplada casi todo el tiempo), y la carrera a pie lo único que haría es machacarme muscularmente sin ningún beneficio.
Así podré hacer Cullera y, en Madrid, ya puedo arriesgarme a apuntarme a Élite. Ya, ya, que es mucho riesgo, pero sólo será un test para ver cómo está el panorama, sin más pretensión que esa, y luego en Vigo intentar ya clasificarme. Tengo que estudiar el terreno. Está claro que uno de mis objetivos a corto plazo es poder competir en Élite, pero sólo lo haré cuando realmente esté preparada para ello.
jueves, 3 de enero de 2008
Ya en 2008... una de planes

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Tengo una duda muy grande sobre la que me gustaría consultar vuestra opinión. Cualquiera que no sea Robert se asustaría al ver el panorama de Mayo. Como cualquier persona en su sano juicio, yo eliminé Cullera del calendario, ya que 4 fines de semana seguidos compitiendo teniendo en cuenta que 3 son olímpicos es algo que mi cuerpo a buen seguro no aguantará. Pero Sergio trata de convencerme alegando que:
- Está cerquita y podemos quedarnos solo a dormir la noche previa y, despues de competir, volver a casa a descansar.
- Total, si es un sprint, es como un entrenamiento, te recuperas pronto...
- Si me clasifico en Cullera en Grupos de Edad ya podría arriesgar para intentar clasificarme en Élite en Madrid (si no, tendría que correr en Grupos de Edad en Madrid para asegurar la plaza y en Élite en Vigo) (esto no lo dice Sergio, me lo digo yo a mi misma para no mandarle a la porra directamente por querer machacar mi débil cuerpecillo... ;-)).
Bueno, ya me diréis qué opináis: ¿Cullera sí o Cullera no?. No olvidéis que se trata de llegar viva a Ferrol en Septiembre... bueno, no solo llegar viva, sino llegar a tope, que es aún más complicado.
miércoles, 2 de enero de 2008
Resumen diciembre
Entrenamiento diario
(NOTA: Zonas Carrera: Zona2 = suave; Zona3 = medio;Zona4 = fuerte; Zona5 = muy fuerte-CompeticiónZonas Ciclismo: Zona2 = rodillo; Zona3 = suave; Zona4 = medio; Zona5 = fuerte-puertos-competición)

TOTAL ACUMULADO