lunes, 16 de septiembre de 2013

Dulce (y larga) espera

Si en el anterior post os hablaba del muro que noté a partir de la semana 30-31 del embarazo, ahora mismo puedo asegurar que el último mes, a partir de la semana 35-36, es aún peor.

El cuerpo ya está totalmente deformado y es entonces cuando, al menos en mi caso, han empezado algunos achaques: dolor en los lumbares si paso mucho tiempo sentada, un dolor bastante desagradable y constante en la pelvis y un pinzamiento en un nervio de la pierna izquierda que, cuando me arrea el latigazo, me deja coja. Vale, ya sé que esto es lo menos que te puede pasar cuando estás embarazada, pero habiendo pasado un embarazo tan bueno, la verdad es que se hace cuanto menos fastidioso.

Eso sí, aunque voy teniendo que hacer algunas adaptaciones, esto no me impide ni mucho menos moverme, que como ya he dicho más veces, si te paras, te anquilosas y ahí sí que estás perdido.

Así que ahí seguimos, con esos 1800-2000 metrillos piscineros unos 4 días por semana. Sigo teniendo sensaciones reguleras, pero nadando con el pull o con la tuba me apaño bastante bien y consigo no tragarme media piscina. Para los que os estéis llevando las manos a la cabeza porque normalmente todo el mundo habla de que las embarazadas no pueden nadar las últimas semanas por infecciones de orina, sigo nadando con el permiso de mi ginecólogo, que no ve ningun problema ni aún habiendo perdido el tapón mucoso. Y es que yo también pienso que en una piscina, que es básicamente agua con lejía, es cuanto menos dificil cogerse una infección.



En uno de los últimos días en la pisci veraniega con el bombo de casi 9 meses

Y con el rodillo lo mismo. No paso de 50'-60' porque me machaco los lumbares, pero con eso es suficiente para mover las piernas, activar la circulación y no perder la memoria neuromuscular, que imagino que luego lo agradeceré.

En cuanto a la marcha ya se va pareciendo más a caminar, porque la pelvis está dolorida y pasarme con el ritmo no hace sino empeorarla, pero sí que camino alrededor de 1 hora prácticamente a diario que, además, parece que eso ayuda a acelerar la llegada del parto (pero nada, ni aún así...). La elíptica, por desgracia, la he dejado aparcada hace un par de semanas por el pinzamiento del nervio de la pierna, que no ayudaba.


Y, por último, el pilates para barrigonas, que ahí sigo y seguiré hasta el último día, que como ya he dicho, creo que será de gran ayuda para el parto.

Y entre tanto movimiento y gracias a las restricciones de la diabetes gestacional, a pesar de que eso de engordar menos de 10kg en el embarazo me parecía una quimera, no he cogido más que 7,5kg desde el inicio hasta el término, lo cual sin duda contribuye a que me encuentre tan ágil (aunque siempre digo que no me hubiera importado coger un par de kilitos más si me hubiera podido comer un bollito de vez en cuando :-) ) y desde luego que lo agradeceré a posteriori (si consigo no desatarme después de tanta restricción, claro).

De espaldas no hay ni rastro de bombo ;-)

Y así seguimos en esta dulce espera 


que se está haciendo terriblemente larga (y que ahora, esos 10 días de más sobre mi primera fecha de parto prevista (que era el viernes pasado) que me pusieron después de las primeras ecografías, me parecen una eternidad), esperando que en breve la peque (a la que está claro que le va la marcha, porque está tan a gustito ahí dentro con la caña que le doy ;-)) tenga a bien salir para que los tres podamos comenzar nuestra vida juntos, que sus papás ya tienen un montón de planes en mente... 



lunes, 5 de agosto de 2013

El muro

No sé si esto será la tónica general o es algo que me ha pasado a mí, pero estas semanas he descubierto que el muro del embarazo está más o menos donde el muro del maratón: hacia la semana 30-31 pasas de estar estupendísima a empezar a pensar que esto del embarazo ya empieza a cansar "un poquito". Justo coincidió con mi primera experiencia como animadora y supporter en un Ironman, el Challenge de Roth, que os diría que, sin bombo no lo sé, pero para mi también fue un día muuuuy largo y acabé fundida (que, para colmo, en Roth no lo ponen precisamente fácil para los espectadores y no sé ni los kilómetros que pude andar bajo un sol alemán que picaba lo suyo).   

 
 
 
 
En ese punto ya vamos teniendo más peso, tu cuerpo ya se parece como un higo a una castaña a tu antiguo cuerpo, el centro de gravedad ya no sabemos ni dónde está y, para colmo, si te pilla en esta época, el calor, que tanto te gustaba antes, se convierte en algo insoportable. Además, llevas ya muchos meses en este estado y, cuando vas viendo el final, es cuando más ganas tienes de llegar pero la meta parece que no llega nunca... vamos, más o menos lo que ocurre en un maratón.
 
Pero una cosa no quita la otra y, como siempre digo, si te paras, te anquilosas, así que hay que seguir moviéndose. Más torpe, algo más lenta, pero nunca parar.
 
Y así sigo nadando, con la misma tónica aunque cada vez peores sensaciones (algo así como si fuera un barco a la deriva), lo que hace que me canse más de la cuenta, pero los 1800-2000 metrillos no hay quien me los quite. Al menos dentro del agua estoy fresquita y no hay gravedad...

 
 
En el rodillo, lógicamente, cada vez más incómoda, pero 60'-75' de pedaleo viene de maravilla a la circulación de mis piernas que, a pesar del calor, no están nada hinchadas.

 
 
Y, obviamente, donde más diferencia noto, es en mis sesiones de marcha, que sigo combinando con 15-20' de elíptica. El ritmo ha bajado, especialmente en cuanto llega la cuesta, pero sigue siendo marcha, nada de caminar :-), y me sigo picando con los del nordic walking jeje. Al final salen sesiones desde 1h15' entre semana a 1h50' los fines de semana, que no está nada mal.
 
Por último, la sesión semanal de pilates, que sigo creyendo que es fundamental para prepararme para el día D y para sentar las bases de la recuperación posterior. En principio tengo la intención de mantenerlo en el post-parto para volver a poner todo en su sitio antes de empezar a darme caña.
 
Y todo esto ahora es más importante que nunca. Por desgracia, me ha tocado la china de la diabetes gestacional, así que el mantenerme en forma para evitar que mi peque sea demasiado grande (la macrosomía fetal es una de las consecuencias de la diabetes gestacional) es fundamental, así como para reducir al máximo la probabilidad de poder tener diabetes en el futuro. Así que entre el deporte y la dieta (que consiste básicamente en 0 azúcares e hidratos controlados (pero presentes en las 5 comidas para mantener estables los niveles de glucosa)) y la inestimable ayuda de mi monitor de glucosa, mis niveles están perfectamente controlados, lo que sin duda me hace estar mucho más relajada.

 
 
Y además con todo esto mi ganancia de peso está siendo de prácticamente 1kg/mes (estoy en +7.9kg después de perder 1kg desde que empecé la dieta hace cosa de 1 mes), cosa que yo creía poco menos que imposible. Y la verdad es que tampoco le daba muchas vueltas... muchas mujeres que conozco han llegado a 15kg y luego han vuelto a quedar estupendísimas... mi teoría es que si te cuidas y no te descontrolas, lo que engordes es lo que tienes que engordar. Y yo no es que me esté cuidando, es que estoy pasando hambre (básicamente porque lo de hincharme a proteínas no es lo que me pide el cuerpo) y muchas penurias sin catar el azúcar, que es lo que más me apetece en el mundo!.
 
Pero igual que pasa cuando te topas con el muro en el maratón, lo que hay que hacer es darle la vuelta, cambiar el chip. Hay que pensar que ya estamos llegando, lo estamos haciendo genial y ya se huele la meta, así que ya hay que empezar a ensayar la sonrisa con la que la cruzaremos. Ya casi estamos... solo es un último "empujoncillo"...    
 

 


sábado, 22 de junio de 2013

...y desarrollo.


Pues llega la hora de meterse en harina. Aunque ya lo he dicho en las anteriores entradas, esto solo es el resultado de mi experiencia con mis circunstancias. Cuando una ya no es una sino dos, siempre hay que contar con el conocimiento y el consentimiento de un profesional teniendo en cuenta cada situación. Como ya os he comentado, mi embarazo no está teniendo ninguna complicación, yo me encuentro estupendamente (o todo lo estupendamente que una puede encontrarse cuando parece un botijo) y la peque se está desarrollando fuerte y sana.

Pues vamos a ir disciplina a disciplina, porque cada una tiene su evolución y además va cambiando según avanza el tema.

NATACIÓN

Durante el primer trimestre, apenas cambiaba nada. Yo acompañaba a Sergio en todos sus entrenamientos (incluyendo aquel famoso 80x50 jeje) e incluso le ayudaba con las series (salvo si eran explosivas, porque es importante que las pulsaciones no suban de más, pero en general en el agua esto no suele pasar).



Apenas de 8 semanitas y ya abotijada!!

Según fue avanzando la cosa, ya no me encontraba yo tan a gusto a ritmos altos y seguía tirando en paralelo alguna serie, pero me ponía las palas, que me cuesta menos. Esto es porque según aumenta la panza, se presiona el diafragma y hace más difícil respirar, así que te fatigas antes. Además imagino que también voy perdiendo forma física, así que también hace que me canse un poco más según avanza el tema.

Ahora ya que la panza es importante entrando en el tercer trimestre, me sigo encontrando relativamente cómoda a ritmos medios, pero ya prefiero no forzar, así que como mucho me pongo a sus pies o hago mi entreno suave. Las sensaciones en el agua, al cambiar el centro de flotación, son muy diferentes, así que no hago ejercicios de técnica para no interiorizar sensaciones que no tendrán nada que ver cuando recupere mi cuerpo. Solo hago remadas (que el agarre es el agarre) y piernas, pero nada más. Simplemente nadar 2000-2500m incorporando juguetitos para no aburrirme (tuba, goma en los tobillos, palas pequeñitas, aletas,.. el pull no me hace falta, que lo llevo incorporado ;-)). Esto espero mantenerlo hasta el último día porque, además, sé que me ayuda a tener mi pequeña hernia cervical controlada, y eso ahora es fundamental.



 PanzoteSwimming powered by Triluarca ;-)

CICLISMO


Al principio sí que salía en bici, pero entre el viento que ha hecho este año, que me hacía pasar miedo muchas veces, y que en el carril bici tricantino es difícil no forzar (y en cuanto me despistaba, como las piernas iban de maravilla, me ponía a 200w sin darme cuenta), pronto decidí que mejor me quedaba en el rodillo tranquilita (aunque me consta que hay gente que ha podido salir en bici hasta los 5 meses, que si las circunstancias son otras y te sientas cómoda se puede hacer sin problema).



Así que desde entonces han caído unas cuantas sesiones entre 1h y 1h30’ con un buen ventilador y adaptando la posición según avanza el bombo. Lo malo es que apenas puedo ya echarme sobre el manillar y paso mucho tiempo incorporada, así que el pandero sufre un poquito de más, pero ahí vamos…



Esta es de ayer mismito... PanzoteCycling de >6 meses

CARRERA A PIE

Esto es lo que en principio parece más delicado y en lo que he encontrado información más heterogénea. Mi decisión fue no correr durante el primer trimestre y esperar a que aquello agarrara bien, así que lo más parecido que hice era algo de elíptica. Hacia a semana 13, una vez pasado el cribado del primer trimestre, ya me sentí cómoda y empecé a meter ratitos de trote alternando con ratos de marcha. Así, desde entonces hasta la semana 25-26, he ido alternando marcha y trote (muy suave y solo en terreno llano) en sesiones de 1h-1h30’, en las que el total de trote no superaría los 20-30’. Los llamaría CaCos, pero más que Caminar es marcha a buen ritmo (a poco más de 8'/km) y más que Correr es trotar, así que los he rebautizado como MaTros (MArcha+TROte), que le viene a pelo ;-), y tengo que decir que los he disfrutado muchísimo (sobretodo viendo la cara con la que me miraba la gente al pasar a su lado trotando tan pichi por el parque con mi bombo jeje).

Pero ya en la transición al tercer trimestre y con una graaaan panza, he dejado de estar cómoda trotando (y lo principal es escuchar al cuerpo), aún llevando una faja, y he decidido volver a la elíptica, así que alternaré la marcha con unos 20 minutillos de elíptica mientras el cuerpo aguante.

Último día de PanzoteRunning (6 meses)

OTROS

Al principio metía alguna sesión de gimnasio, pero el tema de los hierros no lo tengo muy controlado y a veces leía artículos que me hacían dudar y no tenía muy claro qué podía hacer y qué no, así que opté por un cambio de estrategia y, pensando en fortalecer el transverso (tanto para facilitar el parto como para la recuperación posterior), el suelo pélvico (que es muy muy importante en el embarazo y en el post-parto, y más si se está trotando porque los rebotes maltratan el suelo pélvico y hay que compensar por otro lado) y contrarrestar los efectos negativos que produce el embarazo en la columna (por la hiperlordosis lumbar y el peso frontal) y a nivel articular (por aumento de la laxitud), me apunté a Pilates para embarazadas. Estoy yendo 1 hora a la semana a clases particulares en las que me meten buena caña y creo que me están viniendo genial, así que lo recomiendo sin dudarlo.

Preparada para el machaque pilatiano

También he hecho algunas pateadas por el monte aprovechando que un compañero de trabajo tiene un grupillo que sale por la Pedri los miércoles. Al final salían unas 3 horas de pateo a buen ritmo en plena naturaleza que sentaban de maravilla. Aunque la última vez que fui hace unas tres semanas en La Barranca nos hizo viento, frío, lluvia y hasta nos nevó!. Toda una experiencia...

En la foto no se aprecia pero estaba nevando en la Barranca!! casi en junio!!!

Total, que al final me sale de “entreno” entre 50’ y 1h30’ diarios (casi nunca doblo sesión, que tampoco hay que pasarse ;-), y si alguna vez no me apetece hacer nada, pues no lo hago, aunque tengo que reconocer que de estoy días ha habido muy pocos), lo que salen de media unas 8-9 horas semanales (a veces más) que no es moco de pavo y seguro que van a ayudar a que esté fuerte en el parto y a que pronto esté dando guerra de nuevo (aunque sin prisa, que habrá que ir con cautela), pero lo que ya hacen es que esté llevando un embarazo estupendo, con las endorfinas a tope y disfrutando muchísimo de esta etapa tan bonita de mi vida.

Y con esto y un bizcocho… estamos ya en el tercer trimestre a menos de 3 meses del día D!!!.  Veremos qué tal se da el verano (que una vez catado, aunque solo haya sido 1 semana, ya os digo que será duro, que teniendo un horno interno, cualquier cosa por encima de 25ºC se hace muy cuesta arriba)… y sobretodo cómo es eso de animar en un Ironman con una panza de 7 meses, ¡glups!!. 

domingo, 2 de junio de 2013

Investigación

Cuando estás acostumbrada a ocupar gran parte de tu tiempo de ocio en el deporte y te quedas embarazada, casi lo primero que piensas es, ¿y ahora qué?, ¿qué puedo hacer y qué no?. Así que, ese día, como buena mente analítica, comenzó mi investigación basada en tres frentes:
 
  1) La consulta a mis ginecólogos (aún sabiendo que los médicos muchas veces no alcanzan a comprender del todo lo que significa “hago triatlón”… y menos según pasan los años y se va popularizando, porque eso puede significar un amplio abanico de niveles de dedicación)
 
  2) Las preguntas a mis amigas y compañeras igual de “vigoréxicas” que yo que han tenido a sus bebés sanos y preciosos y luego se han recuperado para seguir dando guerra en su deporte y ser un gran ejemplo para sus hijos y para todos (y esas mujeres, con permiso de los/as “pros”, son mi verdadera inspiración y contribuyen en gran modo a mi motivación)
 
  3) La información objetiva y científica que internet pone a nuestra disposición. Hablo de objetividad porque, aunque algún foro o blog te puede aportar grandes ideas, he intentado centrarme en artículos y libros (con la ayuda de Google Books, porque en España no hay mucha cosa).
 
  En la primera línea, lo que me dijeron los ginecólogos fue “tú sigue haciendo tu vida normal”. “¿Mi vida normal??.... verá, es que mi vida normal es un poco “extrema”…”, y es cuando les cuentas lo del triatlón y tal y sabes que tampoco están comprendiendo realmente lo que es y a lo que contestaron, “vale, sin matarte, con tranquilidad, pero tu vida normal”. Lo que, sinceramente, me dejó un poco fría. Cada vez que voy les sigo diciendo “y sigo haciendo deporte”, a lo que me contestan “ah!, muy bien, muy bien…”. Genial.
 
En la segunda línea de investigación… pues hay un poco de todo. Gente que en el embarazo paró completamente, otras que corrieron hasta que su cuerpo lo permitió, todas parecen coincidir en que en natación no hay problemas,… En fin, como cada embarazo es un mundo, pues es normal que cada una se adapte a sus circunstancias. Tengo que decir que el mío hasta el momento está siendo estupendo: ni naúseas (bueno, un par de semanas revueltilla estuve, pero nada que ni tan siquiera me impidiera comer y mucho menos vomitar), ni dolores, ni molestias, un poco de sueño en el primer trimestre pero sin que afectara a mi día a día (eso sí, en cuanto me sentaba en el sofá me quedaba frita),… vamos, de lujo.
 
  Y ya en la tercera, leas casi donde leas hablan de los múltiples beneficios del deporte en el embarazo, tanto para la madre (mejoras en la circulación y en la tensión arterial, menos dolores musculares, corrección postural, ayuda a controlar el aumento de peso, reduce la retención de líquidos, protección frente a la diabetes gestacional, disminuye las molestas digestivas, reduce el estreñimiento, reduce la fatiga, aumenta el bienestar, facilita las labores del parto reduciendo además el número de cesáreas, permite una mejor recuperación post-parto, etc) como para el bebé (además de que propiamente un mejor embarazo beneficia también al bebé, los bebés de madres deportistas son más "magros", demuestran mejores habilidades motoras en el primer año, se fortalece también  el corazón del bebé, etc),  siempre y cuando sea un embarazo sin complicaciones. Eso sí, en la mayoría de libros genéricos, cuando se meten en harina, el deporte significa 30’ de caminar diarios. ¿En serio?, eso no es que para alguien como nosotros no signifique deporte, sino que ni siquiera podríamos cuantificarlo como “descanso activo”. Lógicamente esto está pensado para gente normalmente sedentaria, así que hay que investigar un poco más, porque es obvio que el criterio debe ser diferente según el nivel de partida.
 
Lo primero que hace es buscar en la bibliografía patria. Y aquí no hay mucha cosa en cuanto a estudios y demás. Algunos artículos en Runners, Sportilife o similar y poco más (aunque lo que hay, bien está, que hay que tomarlo en consideración). Pero cuando pasas a USA, lo del deporte en el embarazo es algo tan extendido que, no solo hay miles de artículos y múltiples libros orientados a ello, sino que hasta puedes encontrar ropa de deporte especial para embarazadas!! (http://www.fitmaternity.com/) (esto aquí sería impensable).
 
Y ya como empieces a mirar blogs o foros te encuentras mujeres con unos bombos impresionantes corriendo carreras (hasta de medio maratón) e incluso triatlones, que a mí eso ya me parece una locura por lo peligroso del asunto (golpes en la natación o posibles caídas en bici), así que ni tanto ni tan calvo, pero está claro que allí está visto como algo normal y natural, mientras que aquí tendríais que ver las caras con las que me mira la gente cuando voy yo tan pichi trotando con mi panzota por el parque…
 
 
 
 
  Así que, con toda esta información y siempre siempre escuchando a mi cuerpo, me dispuse a pasar mi embarazo disfrutando de lo que para mí es una vida normal, que es además la que he elegido y me hace feliz. Pero los detalles, serán en el siguiente capítulo ;-).

miércoles, 15 de mayo de 2013

Esperando

Retomamos el blog que había quedado relegado para las crónicas de competiciones y poco más (que, teniendo twitter, el día a día es mucho más sencillo compartirlo), aunque esta vez sea para un objetivo bien distinto… o no, porque al final se trata de la competición más importante de nuestras vidas y seguro que nuestra meta más dulce.

Y, como diría si habláramos de un IM, ya estamos en la Semana -18 :-).
 
  


Y como este es un blog de triatlón, que para eso se creó y para eso lo mantengo, no voy a hablar ni de cunas, ni de carritos, ni de nada similar, sino de deporte, de lo que es nuestra forma de vida y de lo que seguro que seguirá siendo una parte importantísima de ella porque, además de padres, no dejaremos de ser personas, de ser nosotros mismos, con todo lo que ello supone.

Y es que, cuando la feliz noticia se hizo realidad en forma de rayita en un palito de plástico, te planteas, y ahora, ¿qué puedo hacer y qué no?, ¿puedo correr?, ¿puedo montar en bici?, ¿puedo hacer trx o abdominales?. Está claro que lo hecho, hecho estaba, y, sin conocer aún mi estado, corrí una San Silvestre Vicalvareña en la que recorté 3’ mi tiempo del año anterior en el mismo circuito de 8km con la pretemporada recién empezada (“uhmmm, algo raro pasa aquí...”, pensé) y nadé en los 100x100 de Ciempozuelos oliéndome ya algo y cuidándome de no forzar más de la cuenta por si acaso, pero haciendo mejores tiempos en los cienes que años anteriores aún con eso.

Pero ahora ya lo sabes… ¡¡y en 4 días vuelo a Lanzarote al Campus Triatlonchannel!!. Afortunadamente allí estaba el jefe, Jaime, al que tuve que decírselo sin haber ni ido al médico aún, así que me excusó de apalizarme entrenando ;-) (y, aún así, el primer día se nos fue de las manos y estuve 104km pedaleando en más de 4h15’ por aquellas carreteras en las que nos hizo calor, viento, luego nos jarreó, nos quedamos Sergio y yo solos por los dichosos pinchazos y pasamos más miedito de la cuenta…. menos mal que al final no pasó nada y llegamos los 3 sanos y salvos).

 

Y, a partir de ahí, comenzó la investigación sobre qué hacer y qué no teniendo en cuenta que mi prioridad era que le viniera bien al bebé y, después, que me viniera bien a mí, tanto para pasar mi embarazo lo mejor posible como para facilitar mi recuperación posterior que, mi idea, es volver poco a poco al tri, según vaya viendo, sin prisas, pero al final nos encanta y forma parte de nuestra vida también, así que pretendo ser una trimamá en toda regla y cruzar muchas metas con mi nenita en brazos :-).

Como sabréis las que habéis pasado por esto, la información es muy poca, y menos en España. Todo el mundo nos trata como si estuviéramos enfermas y hablan de estarse quieta y descansar… ¿pero por qué tengo que descansar si no estoy cansada?. No se trata de ponerme a hacer series ahora, pero de ahí a estar en el sofá con las patas en alto... Claro que cada embarazo es un mundo, y cada una tenemos que tener en cuenta nuestra situación, si hay complicaciones, antecedentes, cómo van saliendo las pruebas y, sobretodo, cómo nos encontramos. Escuchar a nuestro cuerpo que ahora habla por dos es fundamental. Y por supuesto consultar todo con nuestro ginecólogo o matrona que son los que conocen nuestro estado particular por si tuviéramos que tener alguna precaución especial.

 
Con nuevas circunstancias hay que hacer algunos ajustes... entre ellos un "bikefitting" ;-)

Así que en las siguientes entradas os iré contando las cosas que he aprendido después de leer mucho y también mi experiencia, lo que voy haciendo y cómo me voy encontrando, por si a alguien pudiera servirle de referencia en un futuro, que al final es uno de los propósitos de este blog (además de servirme a mí misma como recordatorio, claro).

 
 

lunes, 29 de octubre de 2012

Lessons learnt

En mi curro (e imagino que en otros también) cuando un proyecto termina, se hace una reunión de Lessons Learnt (lecciones aprendidas) tanto para no volver a "cagarla" en proyectos similares, como para que sirva de referencia para los demás proyectos para minimizar las probabilidades de tropezar en la misma piedra.

Pues esto viene a ser lo mismo... así que ahí van mis Lessons Learnt de la temporada triatlética 2012 (aunque yo lo suelte aquí todo "a cholón", recomiendo una lectura fraccionada, que si no soy un tostón ;-)):


Temporada: Sé que no todo el mundo es así, pero yo noto muchísimo la “orografía” de la temporada. Vamos, que mi “yo” de marzo no es capaz ni de seguir la estela de mi “yo” de julio. Esto no es malo, pero lo que no puedes hacer es ponerte a correr media distancia cuando estás en modo tanquete primaveral, porque se pasa mal mal y, por muy mentalizado que vayas, siempre te afecta el ver que rindes tan poquito. Nota para la posteridad: empezar poco a poco, que sufrir 1h30’ no es agradable, pero sufrir durante más de 5 horas es agotador física y psicológicamente.

En las TTS de Benidorm en marzo subiendo Aitana aceporrada total :-)

- Alimentación y suplementación: la única suplementación que hemos tomado es batido Recovery después de los entrenos largos o duros (especialmente cuando no íbamos a poder comer en una ventana de 30’, que suele ser bastante habitual cuando soy yo misma la que hace la comida y cuesta prepararla desde el carril bici ;-)) y un multivitamínico (Supradyn) las últimas semanas antes del IM más que nada por evitar resfriados u otros peligros por bajada de defensas. Eso sí, nos preocupamos de lo que comemos y somos conscientes en todo momento de la importancia de comer comida casera de calidad y equilibrada, con sus hidratos buenos, sus proteínas, frutas y verduras. Nada psicodélico, vamos.



Milhojas de verduras y pollo con queso de cabra y jamón de pato ;-)


Alimentación en competición: reitero lo dicho el año pasado. Para la gente con estómagos delicados, recomiendo fervientemente una alimentación puramente líquida (en forma de geles) durante las competiciones de MD/LD. Los geles os van a aportar todo lo que necesitáis (los que yo uso tienen hidratos, electrolitos y aminoácidos... si los geles que os sientan bien no tienen sales, yo creo que es mejor añadir Saltsticks al bidón de los geles que tirar por el isotónico que, al menos a mí, me sienta como un tiro), por lo que no vais a acusar falta de energía. ¿Ganas de comer?, eso seguro, pero ya comeremos cuando acabemos la competi... el objetivo de la alimentación en competición no es quitar el hambre, sino recargar energías, y para eso no hace falta nada sólido. En mi caso consumo el equivalente a 2 geles/hora (aunque este ratio va en función de mi peso... creo que es algo así como 1gr de HC por cada kg de peso corporal cada hora), por lo que llevo 12 geles disueltos en agua en el bidón de la bici y 8 geles disueltos en agua en el Fuelbelt durante la maratón. Solo tomo eso y agua y os aseguro que no hace falta nada más. No tengáis miedo y probad, veréis qué cambio (y, además, así no tienes que parar nada en los avituallamientos, que beber agua se hace perfectamente en marcha :-))

 

-  Entrenamiento: poco más os puedo contar que no haya contado ya en esta entrada. Sé que habrá gente que pensará que es poco volumen, pero es que el tiempo que puedo dedicar a entrenar no es negociable… tengo constantes en mi vida diaria que me impiden dedicar más tiempo. Bueno, podría entrenar alguna hora encajándolo a lo bruto pero, ¿podría asimilarlas?. Así que ese es el tiempo que tengo y es lo que hay, así que mi energía se tiene que centrar en que ese tiempo sea lo más eficiente posible. Y en esto es un especialista Jaime, que entiende todas las restricciones y es capaz de sacar todo el jugo de esas horas. Eso sí, eso duele… pero el sufrimiento controlado de entrenar duro sí que es algo que depende de mí hasta dónde puedo y quiero llegar, así que hay que mentalizarse y tratar de adaptarse. 


 
- Watios: Y para esto del entrenamiento eficiente, si nos centramos en la bici, creo que el poder entrenar con watios te abre un mundo de posibilidades donde cada pedalada va enfocada a la adaptación fisiológica que queramos conseguir en cada momento. No hay kms basura, no hay entrenamientos inservibles en el rodillo. Ser buen ciclista cuando puedes entrenar 500km a la semana, es sencillo, pero para exprimir esos 200km semanales, creo que el Powertap ha sido fundamental. Recuerdo con horror esos entrenos de 2-3ò4x40’ a tempo, en los que se sufre tanto por mantener el nivel de concentración para mantener los watios, pero que durante el IM te das cuenta de lo bien que te han venido precisamente para poder mantener el foco. Y, obviamente, en competiciones MD/LD es una grandísima ayuda para evitar las dudas: solo te tienes que concentrar en mantener la media de watios que tienes prevista... sin más :-)


 
-  Larga Distancia: lo que tengo cada vez más claro es que tengo mucha más facilidad para la LD que para la CD… y esto básicamente es porque mi calidad genética en cuanto a aptitudes deportivas es tirando a mediocre… pero lo grande del deporte de fondo es que, cuanto mayor es la distancia, menos influencia tiene la genética y más el trabajo, y eso sí que depende de mí :-).



- Progresión: pero también estoy orgullosa de la progresión de estos 8 años haciendo triatlón, paso a paso, escalón a escalón, temporada a temporada. Cada año vas un paso más allá, disfrutando de todo el camino y forjando la base para el siguiente. Creo que hay mucha gente que se precipita a la LD y me da pena que se esté perdiendo ese bonito camino (aunque lo respeto, por supuestísimo, pero pienso que quizá no son conscientes de lo que se están perdiendo)

Duatlón de Cantimpalos 2005 :-)


- MentalVSFísico: Y, no solo eso, según avanza el tiempo, mayor es la influencia del aspecto psicológico sobre el físico… correr un maratón después de 3.8km nadando y 180km pedaleando, partiendo de la base de que hayas entrenado para ello (que si no poco se puede hacer y eso sí que ya es puramente físico), es puro coco. Mi teoría es que a la mayoría de la gente que se para a caminar en el maratón de un IM, no les pasa absolutamente nada (más de lo normal, que es estar cansado y que te duelan las piernas :-)), sino que van predispuestos a pararse porque entienden que es lo normal. Pues no… y no solo no es lo normal, sino que pararte, aunque sea en cada avituallamiento, hace que te lluevan los minutos y que pierdas el “flow”, así que es mejor bajar el ritmo si lo ves necesario, pero hay que intentar no parar o parar lo mínimo imprescindible. Esto se lo escuché por primera vez a la pareja tricantina ironmánica por antonomasia, Matete y Jaime, y se convirtió en “mandatory” para mí.  


- Positiva y concentrada: ese es mi mantra en el IM. Siempre hay que ir concentrado en tu carrera (me gusta la palabra “focused” que utilizan los guiris) y con pensamientos positivos y, si viene algún pensamiento negativo, hay que desecharlo antes de que se haga bola y te arrastre a una situación de autodestrucción. Aunque bueno, yo recuerdo que tuve un pensamiento negativo hacia el medio maratón: “venga, va, vas de lujo… esto pinta bien, muy bien, no pueden quedar ya muchas por delante… ya casi huele a hibiscus… pero, ufff, si tengo que hacer otro Ironman dentro de dos meses me muero, qué horror, yo paso…” jeje, menos mal que lo deseché pronto ;-))



- Debilidades: parece obvio que uno tiene que centrarse en trabajar sus debilidades, pero al final no es tan común que la gente lo haga, porque por ser debilidades es lo que más nos cuesta. Pues este año nos centramos en mejorar la carrera a pie. Siempre he sido una corredora mediocre, y probablemente lo siga siendo, pero la ventaja es que la LD me permite disimularlo ;-), así que Jaime hizo que el trabajo de carrera a pie fuera fundamentalmente de calidad (porque no eran muchos kms (veis que solo 3 semanas pasé de 40km y la sesión más larga fue de 1h50')) y así, los dos últimos meses pre-IM, cada sesión salía mejor que la anterior y casi parecía que había empezado a practicar otro deporte de las buenas sensaciones que estaba descubriendo. Y así fue como una corredora mediocre hizo un maratón de IM en 3h36, el 11º parcial de las 156 chicas y el 222 de la general de 1400 triatletas, ganando 50 puestos en la general global en la carrera a pie (habiéndome bajado en T2 relativamente delante (330º)).

 Después de la última sesión larguita de carrera a pie unos 12 días antes del IM: 16km en progresión que salieron a 4:56/km de media, acabando a 4:38/km 8-O

- Natación: como ya dije en las reflexiones del año pasado, aunque la gente suele discriminar la natación en la LD, el salir del agua en una buena posición ayuda mucho a poder leer la carrera, maximiza las probabilidades de encontrar un “grupo” (siempre legal) que pueda ayudarte a llevar un ritmo que se adapte al tuyo y ayuda a encontrar una carretera mucho menos congestionada, lo que facilita el llevar tu ritmo sin preocuparte de esquivar gente ir pendiente de no chupar y de que no te absorban los grupos.

 Antes de una de la últimas sesiones piscineras antes del IM en la pisci de verano de 50m tricantina

- Hawaii o sub-10: como ya dije en la anterior entrada, es una pena que habiendo salido todo tan bien y tan rodado, no haya habido un broche en forma de slot para Hawaii o un sub-10 (aunque, sinceramente, eso me parece totalmente arbitrario y me importan bastante poco los tiempos en general en el triatlón, porque están tan ligados al circuito, el tiempo que te haga y a mil factores que no dependen de ti… suelo hacer más caso a los puestos) y, aunque es bastante tentador, me he prometido a mí misma que no voy a entrar en el bucle de dedicarme a encontrar “la ola perfecta” que me lleve a Kona. Creo que podría conseguirlo si se dieran buenas circunstancias y yo tuviera un gran día al estilo Kalmar, pero no voy a hipotecar mi vida por ello. No cierro las puertas, pero de momento voy a seguir haciendo lo que me apetece en cada momento, allí donde me lleve la vida…

Junto al Báltico que baña Kalmar, que dista bastante del Pacífico que baña Kona, pero me vale igual :-)

miércoles, 24 de octubre de 2012

Resumen competis 2012

Bueno, como todos los años, ahí va un resumen de lo que ha sido esta temporada a nivel de competiciones, que al final han sido más de lo que pretendía…

-          21 enero: Medio Maratón Getafe. Me apunté en un intento de clasificarme para el Maratón de Nueva York, para lo que tenía que hacer una marca menor de 1h37’. Eso para mí es complicado, pero si es en enero, que tengo unos kilos de más y bastante entrenamiento de menos, y encima acabo de salir de una gastroenteritis que me ha tenido 1 semana haciendo que “saliera” todo lo que “entraba”, pues ya ni os cuento… Retirada en el km 10 cuando veía ya que se me iba, y sufrir tanto para acabar en 1h39’-1h40’ no me merecía la pena. Bajonazo.

-          3 marzo: Cpto España Media Distancia (ValenciaLD) (MD). Se podría resumir en “qué mal rato”, pero es lo que tiene ir más verde que un melón a una competición de media distancia. Cuando estás a 5 meses de tu competición objetivo lo preocupante hubiera sido estar en forma, eso está claro, pero aún así pasarlo tan mal te deja un poco deprimido por muy mentalizado que vayas para ello. Además, no estoy acostumbrada a petar muscularmente (cuando peto suele ser tema de estómago o de asma), y se pasa realmente mal cuando no puedes ni con tu cuerpo.


-          Abril: Clasificatorio de Gandía (sprint): el objetivo era clasificarme para el Cpto de España y, aunque no fue fácil porque solo había 15 plazas, lo conseguí. Sensación malas nadando, buenas llaneando fuerte en bici (y remontando) y regularcillas a pie…



-          Abril: Cpto de España Duatlón Contrarreloj por equipos: el objetivo es echar una mano al Club, pero no voy nada fina a pie. Cada vez tengo más claro que algo raro me pasa en las piernas… las noto como de corcho y como si el tobillo no tuviera impulso (esa sensación me la confirma Ciro en el TTS de Benidorm, así que no son cosas mías). Coincide con que me salen manchas en la cara, así que comienza una investigación a ver si es algo hormonal relacionado con la píldora. Hay muchos estudios, ninguno concluyente, pero algunos apuntan a que pudieran observarse efectos que cuadran con lo que siento que me está pasando: tras mucho investigar y mucho preguntar, decido dejar de tomarla a ver qué tal…

 

-          Junio: Liga de Clubes (sprint): de nuevo a colaborar con el equipo. El equipo femenino este año es muy potente, así que el objetivo es subir a 1ª división, lo que finalmente conseguimos de manera holgada que, unido a que los chicos también lo lograron, hizo que fuera un fin de semana muy muy especial. Por mi parte, termino 4ª después de otra remontada llaneando fuerte en bici y corriendo un poquito mejor… se va notando poco a poco que la cosa avanza.

¡¡A primeeeera, oeeeeee!!!

-          Junio: Triatlón de Zarautz (MD): me empiezo a encontrar mejor en los entrenos, así que viajo a Zarautz con ilusión por hacerlo bien, pero las cosas no salen como pensaba. Lo paso fatal en el agua, desorientada, con calambres y tragando mucha agua por las olas que me engullen; en bici no termino de encontrarme cómoda en ningún momento y en la carrera a pie me ataca el asma que hace que los 20km sean una agonía. Me baja el ánimo y empiezo a pensar que esta temporada no va a ser muy buena… pero en vez de dejarlo pasar, hablo con Jaime y hacemos algún ajuste a los entrenos para ver si despegamos.

Foto: Intersport Extreme

-     Julio: ICAN Valladolid (MD): en el último mes parece que las sensaciones en los entrenamientos van mejorando y hago un par de entrenos de carrera a pie exigentes con buenas sensaciones y buenos tiempos, así que me planteo el ICAN como un test: quiero probarme a mí misma que soy capaz de correr bien en distancias largas. Y todo se resume en que el chico de la bici que me acompañaba por ir 2ª me decía “tranquila, no hace falta que aprietes tanto, que la 3ª viene muy lejos”, a lo que yo contesté, “no, a muerte, que hay que darlo todo” mientras disfrutaba de la sensación, por primera vez en mi vida, de sentir que estaba corriendo rápido en un triatlón MD/LD, ¡¡¡guauuuu!!!!. Eso fue el punto de inflexión… desde ahí, cada entreno de carrera a pie era mejor que el anterior, las sensaciones eran como de haber empezado a hacer otro deporte casi y comencé a disfrutar de los entrenos de carrera a pie casi por primera vez en mi vida.


  Fotos: Trotas Valladolid

-         Agosto: Ironman Suecia (Kalmar) (IM): creo que ha sido la experiencia más alucinante de los 8 años que llevo haciendo triatlón. Todo fue taaan fluido, desde el principio hasta el final, sintiéndome ágil, concentrada y siempre positiva y lo recuerdo como algo tan fácil que casi cuesta pensar que fue un IM. En la bici iba concentradísima en mis watios (que clavé la media al 71% de mi FTP, a 2.6w/kg), en leer la carrera y poder reaccionar, disfrutando de rodar rapidísimo acoplada sobre el perfecto asfalto sueco. La sensación de ir corriendo el maratón tan fuerte, adelantando a gente continuamente fue lo más alucinante que he sentido nunca… me sentía poderosa, orgullosa de haber superado viejos miedos y de haber derribado otro muro, y este era bien grande. Y, para colmo, un TOP-10 de la general, una medalla de bronce en mi GE y un tiempo que si me lo dicen solo 2 años antes ni me lo creo. Lástima que un resultado así no haya tenido la guinda de un slot para Hawaii, pero ya sabemos lo dificil que es para las mujeres, que con solo 1 slot por GGEE es realmente complicado (por primera vez desde que tenía 16 años hubiera deseado tener 2 años más en mi DNI ;-)).


-         Septiembre: Cpto. De España Triatlón (Pontevedra) (olímpico): tan solo 3 semanas después del IM, era un misterio cómo me encontraría. Los entrenos fueron pocos y cortitos, primando la recuperación, que el año pasado me costó mucho recuperar y no quería volver a tener esas horribles sensaciones. Pero curiosamente me encontré francamente bien, desde la natación, a la bici (de nuevo remontando) y, sorprendentemente, también corriendo muy bien a pie, remontando bastante en la última vuelta (que es lo que tiene ser de larga jeje).


-        Septiembre:  Cpto de España de Selecciones Autonómicas (sprint): después del Cpto de España, me llaman de la Fede Madrileña para formar parte de la Selección y a esto sí que no puedo decir que no, por muy cansada que me encuentre, porque para alguien como yo es un honor poder estar ahí y nunca sabes si podrás volver a repetirlo, así que fuimos a Mazarrón, donde disfruté a tope de la experiencia. La competición fue un poco regulín, porque no nadé bien y en bici me tocó ser la pringada de turno a la que chuparle la sangre, y eso nunca  es agradable. A pie tuve algún problemilla de flato y aún así seguía yendo relativamente bien.

Foto: FMTri

-          Septiembre: Cpto de Madrid de Acuatlón: apuntada un poco de rebote, que ya sabéis lo poquito que me gustan estas cosas agónicas (básicamente porque se me dan fatal ;-)), pero al final salió mejor de lo que pensaba. Entré en T1 la 4ª después de encontrarme relativamente rápida en el 2500, lo cual no deja de ser curioso cuando para lo que has entrenado es para hacer un maratón, y, aunque la cagué en la transición pero bien, al final entre 5ª que no está nada mal.



-          Septiembre: Open de Madrid (formato Copa del Rey): de nuevo competición por equipos en el que cumplimos, que no es poco dadas las alturas de la temporada en la que estamos. Todo el mundo debería participar en una competición de este tipo, porque es una experiencia totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados, y es genial.


 -          Octubre: Cpto de España Triatlón Sprint (CdC): llego ya con el piloto encendido, me noto ya pasadísima de rosca, pero ya no tengo nada que perder y hay que dar el callo en lo que se pueda. La natación fue bien a pesar de no sentir que fuera así cuando estaba luchando en el agua y, a partir del km7 de la bici, me tocó lidiar con un asma otoñal que no sé muy bien a qué fue debido. Con el 20º puesto en el Cpto de España me di por más que satisfecha



-      Octubre: Tristar111 Madrid: ya no es que esté pasada de rosca, es que ya voy pidiendo la hora, pero esto es como cuando estaba en la Universidad, que al último examen siempre me presentaba aunque no hubiera estudiado porque, total, no tenía nada que perder y a veces sonaba la flauta y aprobaba... pues aquí sonó. En las condiciones en las que estaba, el rendimiento fue similar o incluso un puntito mejor que el año pasado cuando estaba a tope a 3 semanas del IM. Es en estas cosas en las que se ve que realmente has subido un escaloncillo, así que contenta.  

Foto: Star Events



Así recapitulando me salen 13 competiciones triatléticas (1 duatlón, 1 acuatlón, 5 tri sprint, 1 olímpico, 1 111, 3 medios IM y el IM), que no está naaaada mal, sobretodo teniendo bastante cosilla de media y larga distancia... con razón he acabado cansadita ;-)

En la próxima entrada, una de reflexiones y lecciones aprendidas.