Como ya os dije la semana pasada, esta semana es la semana de los tests. De lunes a viernes, todos los días tenemos tomas de tiempo excepto el miércoles, que nos dan un respiro a nuestras a buen seguro maltrechas patitas.
El pistoletazo de salida lo dimos ayer en el velódromo de Alcobendas. Nunca había montado en un velódromo antes, así que los minutos previos estuvieron aderezados por una mezcla de nervios y miedo, por saber si podría hacer el test o simplemente me limitaría a tratar de controlar la bici para no caerme. El test consistía en 15’ a tope, contabilizando los metros totales.
Tras unas vueltas de calentamiento en las que puede comprobar que salirse en las curvas no era tarea fácil y que aquello era mucho más fácil de lo que parecía, comenzó el test. Subo plato, me acoplo y empiezo a tirar de piernas. Cuando ya he cogido algo de velocidad, me doy cuenta de que estoy yendo a 99 rpm y me acuerdo de lo que me dijo Sergio el otro día: que voy con tanta cadencia que parezco Contador ;-). “Pues vaya, ¡si Contador ha ganado un Tour!, ya me gustaría parecerme a él”, le contesté. Pero, con esas cosas que tiene Sergio a veces, me vino a decir que eso estaba muy bien, pero que parecerse a Indurain o Armstrong ya sería la leche, y ellos iban con cadencia cuando tenían que ir, y tirando de patas en las contrarrelojes, como tiene que ser.
Y todo este rollo para deciros que bajé un piñón, cogí las 91 rpm y así me mantuve el resto del test. Los minutos pasaban despacio y las piernas dolían cada vez más. Las pulsaciones cada vez más y más altas, y mi respiración empezaba a ser de esas que asustan, con mi pitido asmático de los bronquios característico, pero seguía acoplada y a buen ritmo.
Al final, 8,7 km, un calentón de piernas considerable (y mira que hacía frío…), 183 ppm máximas (para que os hagáis una idea, en la prueba de esfuerzo en tapiz rodante del otro día llegué a 185 ppm, así que en la bici no había llegado a esas pulsaciones ni subiendo Morcuera) y 175 ppm medias. No puedo deciros cuántos hicieron mis compis porque los tramposos de los chicos iban en grupeta y dándose relevos… ¡pues vaya test! ;-). La verdad es que me lo pasé pipa y ya pienso en el velódromo como sustitutivo del rodillo en algunas sesiones nocturnas, que para hacer series es la bomba :-) .
Como recuerdo, un par de patas de palo y la incertidumbre de si responderán esta tarde frente al test de carrera. Ya veremos qué pasa…
Además, y complementando a los tests, esta tarde vamos a por los resultados de la prueba de esfuerzo. Ya os contaré mañana cómo salieron. De momento, os pongo los valores más significativos de la analítica que me hice para la prueba, que cuanto menos es curiosa (en negrita los valores que se salen de los límites):
Hemoglobina: 12.8 g/dL [13-17]
Hematocrito: 41.3 % [40-54] (no está mal teniendo en cuenta que suelo tenerlo inferior al 40%)
Hemoglobina Corpuscular Media: 26.0 pg [27-32] (*)
Concentración de HCM: 30.9 g/dL [31-36] (*)
Leucocitos – Eosinófilos: 7.1 % [<7]
Volumen plaquetario medio (VPM): 11 fL [6-11]
PDW: 20.3 % [0-20]
Glucosa: 70 mg/dL [74-110]
Colesterol total: 167 mg/dL [<200]>
Creatinina: 0.95 mg/dL [0.81-1.25]
GOT: 24 U/L [<35]>
GPT: 17 U/L [<45]>
GGT: 10 U/L [<55]>
Hierro: 48 ug/L [70-180]
Ferritina: 35 ng/mL [20-300]
Cloro: 108 [98-106]
Calcio iónico: 0.95 mmol/L [1.03-1.23]
(*) Esto son cosas de mi B-talasemia minor, que hace que tenga mis glóbulos rojos chiquititos pero más numerosos. Esto no tiene demasiada importancia... solo algunos problemas para absorber el hierro, lo que hace que siempre tengamos anemia, y poco más (recuerdo cuando los periodistas "deportivos" decían que Zidane se cansaba tanto porque era talasémico... lo voy a utilizar yo como excusa también jeje)