lunes, 11 de junio de 2012

Triatlón de Zarautz

El pasado viernes, aún con el subidón de la Liga, viajábamos al bello Zarautz para algo totalmente diferente: el mítico Zarautzko Triatloia. Siempre lo habíamos tenido en mente, pero el tema del tráfico abierto nos echaba para atrás, pero este año, que supuestamente era como el pasado, con tráfico cerrado, nos apuntamos… aunque luego volvieron al circuito antiguo, pero ya que estábamos, mantuvimos la inscripción y allá que nos fuimos, con más miedo que vergüenza… eso sí, motivados a tope.



El viernes tocó reconocimiento del circuito con el coche (que al principio nos equivocamos de subida a Aia y nos metimos por un camino imposible, con 4 escalones seguidos que eran paredes… ¡se nos salía el corazón por la boca de pensar que sería por ahí! Y, claro, con eso, al ver luego el camino por donde se iba, no nos pareció “para tanto”… aaaaay, ilusos…), trotecillo, charla con amigos y conocidos, buena cena y a dormir (en el Hotela Olatu, en pleno centro, donde nos trataron de maravilla).



El sábado, antes de desayunar, rodaje unos minutillos en bici para activar, buen desayuno a las 10:15, a preparar trastos, autobús y a Getaria. Como sabéis, la salida es de la playa de Getaria a la de Zarautz, en una distancia de entre 2600-2900m (según el trazado) por mar abierto… y el mar estaba digamos que movidito. Dan la salida primero de las chicas, que éramos unas 40, y ya desde el principio perdemos de vista a Maider y, poco después a Saleta.


Así que ahí estamos, Patri talaverana, Estefanía Gómez y yo, en 3-4-5 posición, sin saber ni donde estábamos, ni donde ir, en un mar que te apalizaba y creo que las 3 con el mismo miedo. Eso sí, yo no me movía de ahí, que al menos, si acabábamos en Donosti, al menos iríamos las 3 juntas. De vez en cuando nos parábamos y tratábamos de localizar la boya, que no se veía, así que íbamos por intuición pura. Al menos yo lo pasé bastante mal, que encima había leído que había medusas y no paraba de notar roces por debajo del agua, así que para qué queremos más…



Al fin vemos las boyas blancas que ya están cerca de la playa y, cuando ya las pasamos, nos engulle una cacho olaca que salimos las 3 que no sabemos ni donde estamos (y la pobre Patri sin gafas ni gorro), y en ese momento, imagino que al llevar los músculos fríos (el agua estaba fresquita y yo apenas doy patada), del susto, se me sube el gemelo izquierdo… ¡¡¡aaaaaarggg!!!!, me paro, me pongo panza arriba y empiezo a masajearme, temiendo porque otra ola me vuelva a engullir. Al final se suelta y vuelvo a nadar y, ¡¡plas!!! Otra ola me come y me pasa lo mismo pero en el gemelo derecho, y esta vez es más fuerte y me baja hasta el pie. Ahí ya paso miedo de verdad y empiezo a buscar piraguas que puedan rescatarme sin éxito… menos mal que cerca había un surfero que creo que me vió y al menos estaba pendiente. Vuelvo a masajearme un buen rato hasta que se pasa y al final ya puedo salir de ese mar embravecido.




En las clasificaciones ya vi que había perdido 1’15” con Patri y Estefanía en T1 con la gracia de los calambres… pero ya no es solo eso, sino que creo que Patri hubiera sido una buena referencia en la bici y eso ya estaba perdido. En fin, cojo los trastos y a pedalear!.



La primera vuelta voy tranquila, inspeccionando. No es muy dura, aunque en la parte llana, acoplada, me duelen bastante las piernas, pero voy aguantando. En la segunda vuelta ya empiezo a no notarme nada cómoda… apenas me entran los geles, que los llevo en el bidón con agua, y casi ni bebo agua, la bici me hace ruidos raros y me da miedo bajar, me siento insegura. Me pasa una chica en bici y me digo, “venga, ahí tienes una referencia, a aguantar”, y así fue hasta que de repente se esfumó en un grupo de chicos… sí, sí, he dicho grupo. No pensaba yo que en tri así fuera a ver tanto drafting como vi, la verdad…



Llega la 3ª vuelta en bici, donde está el temido muro de Aia, así que decido ir tranquila hasta allí, que sigo sin notarme nada cómoda y, como no estoy comiendo apenas (al final de la bici apenas había tomado 1/3 del bidón que llevaba con 6 geles), voy flojeando cada vez más. Eso sí, el tramo que pasas por Zarautz es tan impresionante con los ánimos de tanta gente tan entregada, que durante esos metros el subidón de energía es bestial




Subimos Orio y ya llegamos al muro y sí, sí era para tanto. Y mira que voy con un 36 de plato y un 28 de piñón, pero voy clavada y tirando de lumbares y de todo lo que puedo, pero en algunos momentos pensaba que me iba a caer, porque no solo es la cacho pendiente que tiene, sino que el hormigón, que no asfalto, es tan rugoso que vas pegado. Desde mi punto de vista, es innecesario que metan una cosa así… ya bastante duro es el circuito en sí mismo sin necesidad de hacernos eso. Pero bueno, para gustos los colores y es verdad que hay gente a la que le parece casi lo más memorable de este triatlón, así que tampoco voy a ahondar en el tema.



Bajada, vuelta a subir a Orio (que esta ya dolía), bajada otra vez y a T2, que casi me apetecía soltar la bici y correr.




Pero cuando empiezo a correr ya veo que la cosa no será fácil… no empiezo demasiado mal, pero al rato comienzo a sentir una presión en el diafragma, no sé si por gases o qué, y empiezo con un asma que me pide que baje el ritmo a gritos (me había tomado el antihistamínico, pero el Ventolín lo dejé en el hotel porque no pensé que me fuera a hacer falta, que esto no es como un sprint), así que así voy, a ratos encontrándome mejor y pudiendo correr más o menos bien (aunque menos rápido de lo que pensaba), y a ratos encontrándome fatal y teniendo que bajar el ritmo.




El paso por centro de Zarautz es impresionante, indescriptible… hay que estar allí y vivirlo para saber lo que es. Casi se me saltaban las lágrimas cada vez que pasaba por allí y se me olvidaba lo floja que iba. Gente entregada 100% para cada uno de los más de 500 participantes durante las más de 7 horas que huo gente por allí compitiendo… espectacular. Gracias, gracias y mil gracias.



Las dos primeras vueltas iba “medio qué”, pero en la última, entre lo que ya me estaba pasando y lo poco que había comido, la flojera ya era muy grande, así que me empezó a pasar hasta el apuntador… de ir 7ª pasé a ir 11ª en un pispas, y así acabe, tras 5h25' luchando, no sin antes pasarme el último kilómetro devolviendo el aplauso a la gente de Zarautz que estaban ahí “dándolo todo”. Ni siquiera miré para atrás, que igual me podía haber pillado Marta Ferrer, que me iba pisando los talones ;-), pero no me hubiera importado, porque eso es lo que me salió del corazón hacer en ese momento... no pude ni quise evitarlo.



Ya en meta, tocaba felicitar a muchos valientes que habían hecho carrerones, también a los que habían sufrido un poco más por superarlo, agradecer a los pamplonicas su visita y sus ánimos, que tanta ilusión nos hizo, y dar un abrazo a Sergio, que se había marcado un carrerón de impresión, con una natación muy buena, una bici muy sólida y una carrera a pie bestial (1h18’, el 18º parcial… animalico), para acabar en 4h41’, metiéndome una minutada que casi ni en el IM ;-)).



Después, pedazo de cena recuperadora a base de carnaza y sidra, descansito y, el domingo, tocaba turistear, visitando varios pueblos costeros (Getaria, Zumaia, Mutriku, Ondarroa) para acabar comiendo en Durango con la suerte de encontrarnos allí a Guru y a Rober, así que estuvimos poniéndonos tibios a comer para celebrar la “txapela de bronce” de Gurutze ;-)).



Y ahora toca seguir trabajando en estas 10 semanas que quedan para la gran cita. Ya hemos hablado con el jefe y él está tranquilo, sabe dónde tenemos que ahondar un poquito y donde tenemos que mantener, así que a seguir siendo obediente y concienzuda para ir puliendo cosillas, que la base está ahí y solo queda darle formita.

 

 Fotos: Interesport Extreme (Jessica Rdguez Pinós) / 42195.es / JCantero / photodeporte

miércoles, 6 de junio de 2012

Liga de Clubes...¡a primera!!

El pasado sábado estuvimos por Canet d’En Berenguer participando en una de las citas más importantes del calendario triatlético: la Liga de Clubes. El ambiente de equipo que se vive lo hace muy muy especial… es de las pocas ocasiones en las que, aunque la carrera es individual, no corres por ti, sino por el equipo. Así que allí viajamos el viernes 10 ecosportianos y 10 ecosportianas a luchar por el ascenso a primera división. La cosa estaba muy complicada, pero este año yo creo que llevábamos el mejor equipo posible tanto en chicos como en chicas, así que las opciones estaban ahí y había que luchar por ello. El ambiente todo el fin de semana ha sido buenísimo y hemos disfrutado a tope de la experiencia.

Ya hablando de la competición…. Pues arrancábamos el sábado a las 17h, con bastante bochorno y unas nubes negras amenazantes. El mar estaba muy movido y, para colmo, la salida se daba desde la playa y el mar tardaba bastante en cubrir, así que la cosa era “ideal” para mí, que esas salidas de tanta explosividad ya imaginaréis lo bien que se me dan….


Dan la salida y hago lo que puedo, pero el hacer delfines me deja sin aliento y desde luego quedo bastante lejos de la cabeza de carrera, que es mi compi Sara que, como buena canaria, se maneja de lujo en estas lides. Con tanta ola no veo la boya y cuando me quiero dar cuenta estoy en Pernambuco allá por la derecha (a la mañana siguiente, con la marea baja y sin olas, entrenando, hicimos otra vez el circuito y, sin matarnos, nos salió en 1'30" menos... telita), así que encarrilamos, 1ª boya y, a partir de ahí, comienza la remontada hacia el grupillo, que las veo ahí no demasiado lejos, hasta que al tocar playa, prácticamente estoy ya integrada en el grupo… eso sí, salir de ahí, entre los revolcones que me pegan una ola que me rompe en la cabeza, los delfines otra vez para salir y el largo camino playero a la T1, se me va la cosa unos segundillos…



La T1 yo diría que no se dio demasiado mal, pero me contaron que el comentario que se oía era el de “cómo se nota que es de Larga” jeje, así que igual iba algo lenta… pero segura :-). Me subo a la bici (sin saltito, que no he practicado este año) y empieza una bici llana llanísima, así que siempre es más difícil remontar algo, pero el tema llaneo lo estamos entrenando bastante (aunque en series largas pensando en Kalmar, eso sí) así que me pongo a apretar y para arriba.


Voy pasando a algunas chicas y, en una de esas, veo que me pasa una chica del Reus con una del Fogar a rueda que van fuerte, así que allá que voy!. Parece que vuelvo a tener suerte y encuentro una compañera de viaje sobre las dos ruedas con buenas piernas con la que ir avanzando, así que genial!. Eso sí, darle relevos no era nada fácil… ¡vaya ritmo llevaba!!!, pero a mi siempre me gusta relevar y colaborar en lo que pueda, que al final las dos queríamos lo mismo: llegar al primer grupo, así que hay que hay que compartir esfuerzos, aunque tengo que reconocer que ella llevó la voz cantante (gracias a mi tocaya del Reus), pero no será porque no lo dí todo… en el último relevo, cuando ya enganchamos con el primer grupo, iba ya con un asma tremendo (que los días de tormenta me vienen fatal para mis bronquios) y le di un buen susto a la pobre Esther con los pitiditos…


Total, que enganchamos con el primer grupo y, de ahí hasta la T2, que faltaban unos 4km, ya se relajó un poquito la cosa. Llegando a T2 se oye lo de “aquí viene la cabeza de carrera”… ¡qué ilusión hace eso!. Transición (después de marcar el 3º parcial de bici) haciendo lo que se puede y a correr.






De la carrera a pie poco hay que contar… sensaciones en general buenas (salvo del km 1 al 2.5 más o menos que me tocó bajar el ritmo para bajar pulsaciones antes de que los bronquios se cerraran del todo), pero siempre teniendo en cuenta que estos ritmos no los estamos entrenando nada de nada, así que en modo “caballo trotón” tampoco se puede pedir más. Eso sí, iba de menos a más y fue una de las pocas veces que no llegué a meta la última del grupo ;-) (creo que nos bajamos 6 o 7 en T2) y crucé la meta en 4ª posición… contentísima :-).


Así, fueron llegando mis compañeras (podéis leer la crónica del equipo aquí ) y, cuando las 10 entraron en meta antes del tiempo de corte, ya sabíamos que subíamos a 1ª división y luego vimos que además quedando en 1ª posición… ¡¡enhorabuena, chicas!!!!.

Dedicado a Miguel
Después llegó el turno de los chicos, que cumplieron y se salieron, y después de unos minutos de emoción, al final dijeron que habían quedado el 3º equipo y, con eso, subían a 1ª división… la explosión de alegría fue tremenda… un momento muy muy especial.


Así que, el año que viene, no vamos a poder celebrar nada el sábado por la noche, que toca competir en domingo ;-).

jueves, 10 de mayo de 2012

100 días

100 días son los que nos quedan para la gran cita del año, el Ironman de Kalmar.



Según lo miremos, podría ser poco o podría ser mucho. Es poco porque 3 meses se pasan volando, y más cuando empieza el buen tiempo que no paras en casa. Y es mucho porque pienso en el entrenamiento que queda, que supuestamente empezamos ya con el entrenamiento más específico y también más duro, pero este año me da la sensación de que llevamos ya muchos entrenos específicos y muchas semanas de entreno claves realizadas.

Es difícil comparar con el año pasado, porque esta temporada consta de muchas más semanas, ya que hemos empezado a entrenar 1 mes y medio antes y el IM es 1 mes después, así que tenemos unas 10 semanas más de entrenamiento, que no es poco, pero más o menos he podido ver que a estas alturas llevamos más natación (aunque Sergio dice que hemos tenido menos entrenos horribles, pero yo creo que eso es porque está nadando mejor), más bici y, al menos en mi caso, muchísima más carrera a pie, que el año pasado a estas alturas no podía ni dar media zancada con la lesión de la cintilla (de hecho, empecé a poder correr en la semana -10 y ahora estamos en la -16).

Además, hemos tenido 3 semanas “de impacto” con volúmenes de entreno rondando las 18 horas en forma de “training camp”, el primero en febrero en Playitas, el siguiente en marzo en las TTS de Benidorm y el último este puente de mayo en nuestro paraíso castellonense. 





Todo esto genera un buena confianza para afrontar los últimos meses y las competiciones intermedias (que van desde la Liga de Clubes, en la que lucharemos como buenas guerreras por subir a 1ª división de nuevo, a las de media distancia de Zarautz o el ICAN Valladolid, en las que espero quitarme la espinita de Valencia LD, que será fácil porque ya no estamos tan verdes ni de lejos).

Así, afrontamos esta última centena con energía, positivismo y con la cabeza fuerte para afrontar el dolor de piernas que nos espera… ¡a por ello!!!.
 

martes, 17 de abril de 2012

TriGandía 2012

Aunque no somos mucho de improvisar y solemos tener todo el calendario bien planificado con bastante margen, por varios motivos decidimos dar un cambiazo a última hora y no ir al ICAN Marbella (aunque nos costó mucho tomar esa decisión porque sabemos que el ICAN es uno de los grandes de nuestro triatlón y conocemos de primera mano la profesionalidad de la organización y el mimo con el que siempre tratan al triatleta) y viajar a Gandía a conseguir nuestra placita para el Campeonato de España y ya quedarnos tranquilos el resto de la temporada para dedicarnos a “nuestras cositas” :-).

Como viene siendo normal en abril, el tiempo siempre es incierto… de hecho, el sábado, durante la carrera de Sergio, cayeron chuzos de punta. Eso sí, no le impidió volar… ¡carrerón que se marcó en los 3 segmentos!!. Así que, como no podía ser de otra forma, consiguió su plaza para M30-34 (y eso que ya es de los veteranos de ese grupo jeje) terminando en 12ª posición… ¡¡objetivo conseguido!!







Por mi parte decir que no las tenía todas conmigo… éramos 22 y, al haber muchos clasificatorios, solo clasifican 15 y, revisando la lista de inscritas, conozco prácticamente a 18 y todas me han ganado alguna vez en un sprint (por no decir siempre jeje) y más sabiendo lo “bien” que se me dan los sprints y más siendo con una bici que no puede ser más llana, así que remontar se hace complicadillo. Así que estaba nerviosa, para qué negarlo… sé que hay muchas más oportunidades de clasificarse, pero no me gustaría tener que correr Madrid con esa especie de “romería” que parecen estar organizando viendo los horarios que han publicado ni tener que irme a Águilas in-extremis 2 semanas después del IM, así que había presión…





Pero es lo que hay, así que hay que intentar darlo todo y ver qué pasa. Todas al agua, suena la bocina y, como siempre, veo que, sin que pueda evitarlo, el grupillo se me va en los primeros metros… y eso que este año creo que he mejorado en las series cortas en la pisci, pero se ve que no es suficiente, así que me quedo cortada y me toca ir sola, con lo que eso conlleva… vamos, que una natación regulera aunque yo me encontré bien (quizá me faltó apretar más, pero yendo sola al final siempre te dejas ir un poco)





Salgo del agua, me quito el nuevo Helix sin ni medio problema y me dice Sergio que tengo un grupillo cerca, así que me subo a mi Cervelito (sin dar el salto, que tanto tiempo sin hacerlo me dio miedito en el último momento, ufff) y empiezo a darle fuerte.



En la larga recta adoquinada del paseo, pega un viento frontal que te va minando y que hace que los cuádriceps quemen si quieres avanzar. Por suerte, viene Marta Gallart (qué máquina la tía en bici… cómo le arrea), hablamos, nos ponemos de acuerdo y decidimos que vamos a ir p’alante todo lo que sea posible. Vamos pillando a gente, pero lo que es colaborar… poquito. Nuria Pubill sí que va echando un cable, pero las demás silbandito.



Tampoco veo si se van quedando, aunque intuyo que no muchas, porque en llano es difícil descolgar a la gente. Agarramos a un grupillo de unas 6 chicas que intuyo que es el 2º grupo, pero tampoco colaboran mucho… solo Carmen del Tripuçol se suma a la causa y entre las 3 seguimos en nuestra remontada. Como vamos mezcladas con los GGEE, a veces hay momentos un poco delicados en adelantamientos, así que hay que ir con cuidado.





Con las piernas tiritando llegamos a T2 (y eso que la última vuelta fue más tranquila) marcando el 3º parcial de bici, buena transición y al lío!.





La incertidumbre en la carrera a pie era grande, porque llevaba una semana con muy malas sensaciones y tampoco hemos entrenado demasiado estos ritmos (por no hablar de mi capacidad innata para correr “rápido”), pero parece que las piernas van respondiendo. La velocidad parece patatera, pero os aseguro que llevaba buenas sensaciones y, para colmo, ¡se me hizo cortísimo!. Si no llega a ser porque llevaba el pie sangrando por estrenar unas Saucony Type A3 sin calcetines, me hubiera dado otras 2 vueltas al circuito :-).





Por suerte el ritmo fue suficiente para que las del siguiente grupo no me alcanzaran, que era el objetivo, e incluso para no llegar la última de mi grupo (bueno, fue la penúltima ;-)), así que crucé la meta en 13ª posición y más feliz que unas pascuas con mi plaza para Pontevedra!!.




Como me dijo Ángel, el míster de Ecosport, me he ganado un tritraje con mi nombre :-). Pontevedra, ¡nos vemos en septiembre!!

jueves, 22 de marzo de 2012

TTS Benidorm 2012

Como sabéis los que me tenéis incordiando en el Twitter o Facebook, el pasado finde semana estuvimos disfrutando de un Campus Triatlético de nombre TTS en Benidorm, de manos de SR Events y bajo los mandos de Jon Beunza y Ciro Tobar, en el que nos juntamos unos cuantos triatletas y cicloturistas para disfrutar de buen tiempo, buenas carreteras (aunque ignoraba que hubiera tanta montaña por allí) y buena compañía. Yo no sé si es que el deporte de resistencia atrae a la buena gente o es cosa de las endorfinas que se generan, pero el caso es que el grupo humano con el que compartimos esos 4 días es de una calidad excepcional, tanto los compañeros sufridores como los que dedicaban cuerpo y alma a cuidar de nosotros y hacer que nos sintiéramos tan a gusto sin tener que preocuparnos de nada (bueno, a veces teníamos que preocuparnos de alimentarnos, que Ciro no nos daba ni media tregua jeje): Ciro, Jon, Ángel y Gorka, ¡gracias por todo!.

El resumen de las actividades viene siendo así:

- Jueves: curro, viaje y llegada a Benidorm. Cena rápida antes de que recogieran el buffet (que se ponían a VO2max los camareros recogiendo, madre mía, qué velocidad de reacción!) y a la piltra.

- Viernes: 9:30 – salida en bici – 93km en 4h10’ incluyendo la subida a Aitana que tiene esta

pinta:



Como el es primer día, no me quiero cebar subiendo y aún así, en los 16km antes de llegar a la verja de la Base Militar hago récord de vatios en 1 hora con 193w, ufff. Tras un descansito, toca subir los 6km finales, bastante duretes sobretodo porque es una subida muy abierta, pero no me encuentro mal… 30’ a 199w… telita.





Para abajo y al hotel, lo justo para poner el bañador e ir a la piscina, que toca sesión de grabación. Grabación desde el exterior y subacuática, frontal y lateral para, después de comer algo, ir a la sala de vídeo a analizar nuestra técnica. Ya os pondré el vídeo cuando lo tenga, pero el resumen es que tantos años de estudio y esfuerzo parece que dan sus frutos y la técnica es bastante buena… que por una lado está bien, pero mirado desde el lado práctico es un poco deprimente, porque eso quiere decir que no tengo demasiado margen de mejora salvo que vuelva a nacer ;-), así que habrá que seguir entrenando bien y machacándome en el agua para ir rascando segunditos más por rendimiento fisiológico que por técnica.


- Sábado: 9:00, vuelta a la bici. 110km en 4h51’ Supuestamente era una salida de toboganeo, pero en realidad subimos 3 buenos puertos (2000m de desnivel acumulado) y uno de ellos, el de Torremanzanas, con rampas en forma de escalón con tramos de 15-16% de desnivel que se hizo muy duro. No voy mal de piernas y llego con fuerzas, pero no me encuentro muy católica del estómago y solo como un puñado de cacahuetes en todo el recorrido (suerte que la Coca-Cola resucita a un muerto). Comida y, sin apenas tiempo ni de digerir, a la pista a la sesión de grabación de la técnica de carrera para su posterior análisis en vídeo. Conclusión: corro aplastada, asimétrica pero, lo peor del asunto es que, aunque no apoyo demasiado mal, el impulso es nulo. Tengo que trabajar eso, porque creo que me he dado cuenta de que es el principal problema que tengo… sin impulso, normal que no avance, por muy buena forma que tenga. Toca matarse a técnica, saltitos, comba, gradas y lo que haga falta.





- Domingo: hoy es el “día sin bici”, pero no por ello va a ser sencillo: 2 horas en remojo trabajando técnica con algo de transferencia a las órdenes de Ciro y Rober, un rato practicando ejercicios de core en el fitball que me dejaron unas buenas agujetas y, por la tarde, sesión larga de técnica de carrera con transferencia en la pista de atletismo de la que aún se acuerdan mis tobillos y gemelos.










Para rematar, charla de nutrición con Rosa… parece mentira todo lo que se puede transmitir en poco más de 1 hora… genial!.




- Lunes: es el último día y, como si Benidorm estuviera triste por despedirse de nosotros, el cielo está gris y hace un viento frío que te corta la cara y te tira de la bici. La idea es llegar a la Cumbre del Sol, subirla y volver al hotel, pero poco antes de la subida, empieza a llover, estoy congelada y las piernas no están respondiendo, imagino que por el machaque que llevamos sumado a la tensión que estoy pasando por el miedo con el viento, así que flojeo y me subo a una de las furgonetas de apoyo… todos podemos tener un momento de debilidad, ¿no?.





Persecución en una de las "gomas" que hacía del grupo en cuanto pasábamos una bajadita




En resumen, una buena paliza que ha supuesto terminar la semana con casi 18h de entrenamiento y un montón de nuevas ideas para trabajar y cositas aprendidas que seguro que nos harán mejores triatletas. Eso sí, también te quedas con la “cosilla” de ver lo “paquetillo” que eres, y es que los compañeros…. teeeelita, ¡nivelón!. Pero lo bueno es que he aprendido un poco de cada uno de ellos, especialmente de las chicas: la fuerza y valentía de Rosa, la capacidad de sacrificio y alegría de Kaitin y la profesionalidad y entereza (no se quejaba nunca, por muy cansada que estuviera cumplía su entreno sin rechistar) de Gurutze.

Y si el nivel era alto como deportistas, como personas ya es tremendo!!!, ¡¡sois estupendos!!!.






Fotos y vídeo - Paco Portero... ¡grande!!!

miércoles, 7 de marzo de 2012

Cpto. de España MD Valencia

Bueno, ya que os conté la previa, os contaré también el post-carrera, aunque si veis las clasificaciones, os podréis hacer una idea…







Llegamos a Valencia el sábado a mediodía y ya sabéis el rollo que es el día antes de estas pruebas largas, que se te va el día con los preparativos… eso sí, con un delicioso momento de relax comiendo un arroz caldoso con boletus y cigalas junto a Miguel y Cris, que han venido a Valencia para darnos el apoyo moral que necesitábamos (y eso que yo estaba más pancha que pancha, nervios cero)... ¡mil gracias, chicos!!!












Antes de meter la bici en boxes, la rodamos un poco para ver que todo va bien y el Powertap parece que va raro… parece que mide de menos, pero bastante menos… hago zero-offset y trato de arreglarlo, pero como parece que todo va bien, pues no le hago más caso. Todo preparado en unos boxes muy chulos, pizzita y a dormir (que fue poco, la verdad, que vi pasar todas las horas)








Llega el domingo y toca enfundarse mi nuevo Helix y ver si no me congelo en el agua, que está a unos 14ºC. Nuestra salida es 2’ después de la de los chicos élite, pero deciden dejar pasar a los parattriatletas primero al agua, cuya salida es después de la nuestra. Esa decisión parece buena si no fuera porque a ver cómo entrábamos nosotras al agua si la rampa de entrada estaba atascada con las sillas de ruedas… total, que prácticamente la cosa fue saltar al agua, bocinazo y salida en cuestión de milisegundos. El agua está congelada, así que, ante el frío, buen ritmito… así que pronto veo que voy en casi en cabeza, y menos mal que veía los bracitos de los chicos élite al fondo, porque de las boyas no había ni rastro.







Al rato veo a Saleta por debajo del agua pasándome como un fueraborda… ¿pero de dónde sale?. Yo sigo a mi ritmito y pronto me junto con otra chica y decido que me voy a poner a piececillos, que podría haber seguido a mi ritmo, pero para sacarle 15-20” y cansarme más de la cuenta, mejor ir ahí tranquilita (lo que tiene ir sin mucho espíritu competitivo). Lo malo es que un ritmo bajo hace que me quede más fría…







Salgo del agua parece que bastante bien (7ª creo, y con el mínimo esfuerzo… el Helix aprueba con nota) y llego tiritando a mi bici. Entre la tiritona y que no sentía las manos, no hay quien se ponga el top, que lo tenía ahí para ir sequita en bici. Se me rosca y no hay manera… así que en T1 me pasa hasta el apuntador… Patricia Bueno, María Bravo, Mabel… total, que al final consigo terminar de ponerme todo y salir de boxes detrás de Mabel, que salió casi 2’ después que yo del agua, así que imaginad…







Me subo a la bici y decido empezar tranquila para ir entrando en calor, pero en el PT veo que no subo de 110-120w apretando, así que me vuelvo a mosquear, pero como en las subidas de los puentes parece que llega a 190-200w y como he pasado la semana malita y además aún no tengo cogidos los ritmos, pues pienso que soy yo que estoy más floja que un trapo y me paso los kilómetros aprieta que te aprieta… Eso sí, cuando sobre el km35-40 veo que voy a 36-38km/h en un llano con viento lateral y no subo de 110w ya me acabo de convencer de que el PT está haciendo cosas raras, así que ya paso de él pero, ¿me habré fundido en este rato?







La bici fue absolutamente infernal: el asfalto descarnado y lleno de baches, todo lleno de rotondas (por ahí han contado 63 en total) y muchas no muy bien señalizadas, coches invadiendo el circuito, el tramo de los arrozales con giros de 90º cada 200m (parecíamos el Pacman) lleno de agujeros y tierra y feo a más no poder. Y, por si fuera poco, tuvimos un vendaval que poco que no se haya dicho ya os puedo decir. Nos pegaba ladeado o de frente casi todo el circuito, y encima racheado, con lo cual, de acoplarme poquito, que me daba miedo hasta coger el bidón, que tuve un par de sustos gordos. En el Pacman de los arrozales, si te pegaba de lado y tenías que girar en uno de los 90º hacia ese lado, apenas podías girar la bici, así que tenías que casi pararte, y cuando pegaba de frente, tenía que poner el plato pequeño para no ir a 50rpm.







Fue en ese tramo de los arrozales, hacia el km 60 aprox, cuando me adelantaron Gurutze Frades y Estefanía Gómez, así que fue cuando me di cuenta de que no iba tan mal en la bici, porque mucho en el agua no les debía sacar, pero ya estaba asqueada, cabreada y puede que algo fundida de piernas (aunque no tanto como de coco), así que la vuelta a Valencia fue pura supervivencia por no acabar en el suelo y poquito más, tratando de beber de mi bidón de geles cuando pegaba menos viento, para tratar de ahorrarme la pájara.







T2 y a correr. Me estoy meandito pero no veo los WC móviles… porque, en una prueba tan larga, tiene que haber WCs, ¿no?, pues no, no había… vi a muchos chicos sacando la manguerita en cualquier lado, pero yo preferí contenerme de sacar mi pandero a la luz y prefería aguantarme, que no encontré un lugar suficientemente privado para hacerlo… menos mal que no hizo falta para aguas mayores…







La primera media vuelta, hasta el avituallamiento de agua+gel (¿y el iso?, ¿la coca-cola?, ¿algo sólido?, no, nada de eso, agüita y arreando, y los últimos triatletas creo que no tuvieron ni eso) fui cogiendo ritmito, encontrándome pesada pero mejorando por momentos, incluso llegando a coger buen ritmo teniéndome que frenar por no pasarme.











Pero a partir del km11-12 más o menos… crrrrrackkkk…. Mis piernas dijeron que hasta aquí habíamos llegado y que no iban a dar pasos más grandes de 10cm. Así que nada, toca penar y terminar a pasitos en modo “muñecas de famosa”. De fuerzas iba sobrada, pero muscularmente rota… es lo que tiene no llevar entrenamiento apropiado y puede que obcecarme de más en la bici, pero no esperaba pasarlo tan mal. Así que ahí llego, trotandito a mini-pasos pero sin pararme a caminar, esa es la meta, y llevo media carrera a pie soñando con cruzarla y tomar algo de coca-cola y comidita para reponer… pero vuelta a darme contra el muro pensando que estaba en una prueba de MD/LD y me encuentro con un avituallamiento post-meta más pobre que en la mayoría de sprints que he corrido: cuartos de naranja y medios plátanos… eso es todo lo sólido que había. Menos mal que al menos había un líquido recuperador que algo ayudaría y menos mal que teníamos comida en la habitación del hotel.










Eso sí, las paellitas posteriores en inmejorable compañía nos recuperaron por completo y la “horchatada” por la noche ya terminó de rematar. Si no fuera por estos momentos… :-).










NOTA: os pego aquí el comentario que mandé a la Lista de Correo de Triatlón y que luego remití a la organización del evento en relación a mi percepción sobre la calidad de la competición, que comparándola con todas las competis de media y larga que he corrido, incluso con las que tienen un presupuesto mucho más humilde (como Sanabria, Guadalajara, Pálmaces,… del Half-Challenge, ICAN o 70.3 ni hablamos, claro), sale perdiendo por goleada, y eso no encaja con la imagen que pretendían ofrecer. Todo es con espíritu constructivo, pero es mi percepción:

Bueno, al margen de Eolo, que eso es cuestión de suerte (y aún con eso, la tuvimos, porque en estas fechas podíamos haber tenido cosas mucho peores, aunque he de reconocer que ese ventarruco racheado era desesperante además de peligroso) yo voy a comentar un poco el tema "organización"

Yo nunca me quejo de los precios de estas cosas, porque entiendo que competir en triatlones no es un artículo de primera necesidad y las empresas pueden poner los precios que estimen y nosotros somos los que decidimos si queremos y podemos pagarlos. Pero si uno entra en un McDonalds y pide un BigMac por 5€ (ni idea de lo que vale, pero poco, seguro), pues le parece bien lo que le ponen y se lo come con gusto, pero cuando uno entra a un restaurante en el que anuncian 3 tenedores, chef internacional y menú gourmet por 40€ y llegan y le ponen un BigMac, pues es como para enfadarse...


Cuando uno paga 140€ por un Half (y yo he pagado más de eso por alguno y he quedado encantadísima), espera que la organización no sea la de un "olímpico pero más largo", y es que cuando organizas larga distancia tienes que pensar en muchas cosas en las que parece que nadie ha pensado, quiero imaginar que por desconocimiento (aunque eso no es excusa, que si no sabes, pues contrata a un asesor). Y en este caso, hay muchas cosas que no cuadran con una prueba de Media/Larga Distancia... a saber:


- Teniendo en cuenta las fechas y las temperaturas, se hacía necesatia una carpa en boxes para cambiarse de ropa si lo deseabas. Pregunté que por qué no había y me dijeron que por tema logístico... lo sé, lo entiendo, eso lo haría mucho más complicado, hay que dar bolsas a los participantes y tal... ya, si yo lo entiendo, pero 140x1000= 140.000€ dan como para solucionar varios problemas logísticos...



- Ausencia absoluta de WCs móviles - vi a muchísimos triatletas meando en cualquier sitio en el circuito (palmeras, macetas, arena de playa,...) porque no había más opción, y yo estuve necesitando uno toda la carrera a pie y no encontré ningún lugar suficientemente privado como para sacar mi panderete al aire. Ni pensar quiero en los que necesitaran hacer "aguas mayores"... de verdad que aún no me creo que nadie pensara en eso...



- Avituallamientos en la carrera a pie escasísimos (cada 3,5km aprox... llega a hacer calor y nos da algo) y paupérrimos... ¿solo agua y geles?, ¿y el isotónico?, ¿y la coca-cola?. Y, para más inri, los últimos, que llevarían ya encima sus 6 horitas o más de competición, se quedaron sin agua... para haber tenido un susto gordo.



- Del avituallamiento post-meta ni hablamos... he visto sprints con más comida que este. Solo naranjas y plátanos, y menos mal que había un líquido recuperador que imagino que algo rellenó de los depósitos. Unos frutos secos, algún bocadillito o bollo, chocolatinas, galletitas saladas... no sé, cualquier cosa, no es tan complicado ni tan caro


- El circuito de bici absolutamente horrible, feo a rabiar, todo lleno de baches que se te rompía la bici a cachos, muchos tramos con tierra en el circuito, algunas rotondas mal señalizadas, el laberinto de los arrozales criminal y los avituallamientos mal señalizados y el 2º en un sitio imposible (arrozal lleno de baches, justo después de un giro de 90º con el viento de frente... como para coger un botellín de agua (porque bidones de agua yo solo vi en el último, cuando estás a 20' de T2 y ya no te hace falta un bidón para nada)).



- El circuito de carrera a pie por la loseta del paseo marítimo, con lo que machaca eso las articulaciones durante 21km y en tramos con vendedores ambulantes y lleno de gente, dejándonos un paso tan estrecho que los pobres paratriatletas tenían que ir haciendo rally para esquivar a corredores, paseante y conos. La policía bien podía haber hecho una redadita de venta ambulante ese día... o, si no, pues se nos lleva a los triatletas por una carretera paralela, con buen espacio y con asfalto, que se agradece.

- Descontrol total del tráfico... muchos coches se colaban en el circuito e incluso me crucé con una furgoneta en el estrecho tramo de los arrozales en dirección contraria a la nuestra!. Miedito...

- Falta de señalización de los kms ni a pie ni en bici.






- Podría poner detalles que no había como cena de la pasta o comida post carrera, ceremonia de premios digna,... pero bueno, eso ya son cosas secundarias

Por no poner todo tan negativo, señalar que también ha habido cosas positivas:


- La información de la web y la guía del triatleta completísima (aunque ponía que iban a meter una guía en la bolsa del corredor y finalmente no fue así, pero bueno, tampoco pasa nada teniéndola en la web)





- La bolsa del corredor no estaba mal, el maillot muy chulo (un detalle hacer modelo femenino) y los manguitos de Finisher de lo más útil que podía haber y muy bonitos y cómodos (vamos a obviar el dorsar de bici de papel de fumar con dos bridas para sujetarlo...)

- La zona de boxes estaba muy bien y a cubierto, y los boxes eran espaciosos





- Lo mejor de todo, los voluntarios y la organización de los mismos, que sé por experiencia que es algo muy complicado y la verdad es que cumplieron todos con creces, hicieron un gran trabajo (que no era fácil... los que controlaban a los viandantes del paseo se han ganado el cielo) y animaban muchísimo.


Pero estos últimos puntos no compensan ni de casualidad el resto... básicamente han ofrecido lo que se ofrece normalmente en un olímpico, aunque esto fuera durante más tiempo, y por un olímpico no se suele pagar más de 40-50€, así que hasta llegar a 140€...


Espero que aprendan de sus errores y que algún año puedan hacer una carrera de MD que esté a la altura de lo que ellos mismos anuncian, porque me da la sensación de que sí que quieren hacer las cosas bien, pero hoy por hoy se han quedado lejos de conseguirlo, o al menos es la sensación que yo he tenido, quizá por comparación con los que he corrido...







Lunes en el Oceanographic

martes, 28 de febrero de 2012

Pistoletazo de salida




Nunca pensé que un 28 de febrero podría decir que estaba a 5 días de dar el pistoletazo a la temporada de triatlón. Y no se trata de un duatlón, no, sino de todo un medio IM, lo que tiene más INRI. Es más, siempre me pareció que Elche era demasiado pronto y el año pasado, cuando estaba en la salida del ICAN Marbella a mediados de abril, tenía el mismo pensamiento.

Pero este año no sé qué mosca me ha picado que ahí estoy, en la lista de salida… aunque la misma mosca picó a 999 personas más, lo que siempre es un consuelo. Lo primero que pensé al apuntarme fue en el equipo, en Ecosport, porque ya que no tengo pensado competir en el Campeonato de España de LD, lo justo sería que lo hiciera en el de MD al menos, que si no vaya triatleta “de larga” más chuchurría que iba a ser. Después pensé en el emplazamiento, que tiene una pinta estupenda. Y luego, ante la falta de información en ese aspecto, pensé que por pura lógica se saldría a mediodía, a las 12 de la mañana o algo así, por lo que no sería demasiado trágico, que como poco te pueden hacer 13-14º que son manejables.

Pero mi lógica no funcionó y pusieron la salida a las 7:30!!!!, ¡¡pero si es de noche!!!.. Luego lo cambiaron a las 8:30, que tampoco es que nos saque de pobres, la verdad. Pero el caso es que van a tener suerte y parece que hará un buen día, lo que hará que esta auténtica aberración quede en el olvido y nos centremos en disfrutar de una buena jornada de triatlón, que al final es lo mejor que podemos hacer ya que estamos….

Aún sin estar muy mentalizada, al menos no voy demasiado preocupada. El invierno ha sido benévolo y hemos podido salir en bici, que es lo que más podía preocupar en un principio, pero no hemos hecho más bici, ni más carrera a pie de la necesaria en esta época, así que algo verdes sí que vamos. Pero es verdes a conciencia… estar de otra manera a estas alturas, a 5 meses y medio del IM objetivo, es indeseable e incluso peligroso, que puede implicar que en junio estas como una moto y en agosto completamente pasado de rosca, y eso no es lo que queremos.




Sergio tratando de orientarnos en medio de las montañas de Fuerteventura




Es difícil llegar en el punto justo de no pasarlo mal haciendo un medio-IM (porque una vez que ya has hecho varios, tiendes a “perderles un poco el respeto” y entonces es cuando se pasa realmente mal, como me pasó en Las Vegas), pero no llegar más en forma de lo que debes en estas fechas. Por suerte, creo que estamos más o menos en el punto justo, aunque sí parece que voy algo “avanzada” sobre otras temporadas, en las que en los pocos duatlones que hacía en marzo, iba como un tanque y totalmente fuera de punto (y el año pasado, sin poder correr a pie por la lesión, ni os cuento ya… aceporrada totalmente)… ahora mi cuerpo está algo más ligero y los entrenos con algo de chispita van saliendo bien o al menos con sensaciones decentillas.

Supongo que los 4 días de machaque que pasamos al principios de febrero en Playitas-Fuerteventura, que fueron la base de la semana que más he entrenado en mi vida con casi 20 horas, y los al menos 3 entrenos exigentes, uno de cada disciplina, que el Jefe manda cada semana y que vamos cumpliendo no sin esfuerzo, han colaborado para ello. Veremos qué opina la ciudad de Valencia de todo esto…