viernes, 20 de noviembre de 2009

Comidita

Hoy toca hablar de comida. Y es que ayer cometí el grave error de pesarme y ya he pasado de nuevo la barrera de los 59kg, 4 más que en septiembre, y es que no me lo explico.


Todos sabéis que en temporada de competición me cuido más y me corto bastante con la comida, no tanto en cantidad (¿cómo se puede tener hambre a todas horas?) como en calidad, y básicamente lo que hago es olvidarme de las patatas fritas y los fritos y no abusar de los postres dulces ni de los bollos, así como controlar mucho las cenas, por mucha hambre que tenga al salir de la piscina. Es ahora hasta enero cuando me olvido un poco de tanta restricción y disfruto de las patatitas que me encantan, algún escalope de vez en cuando y no me quedo mirando como una tonta cómo en mi oficina se comen los dulces cuando hay alguna celebración mientras yo muerdo mi manzanita.



Pero creo yo que tampoco es algo tan grave como para coger 4 kilos en 2 meses, ¿no?. Es verdad que luego me estabilizo en este peso hasta que vuelven los entrenos con algo de calidad (para que todavía haya gente que diga que lo que adelgazan son los entrenos suaves, ¡ja!) y las patatas vuelven a quedarse en mi plato mirándome con ojitos lastimeros y empiezo a perder poco a poco, pero es que sigo sin entender cómo entrenando cada día, aunque sea suave, por algún capricho que otro, mi cuerpo se me rebele así.


Es cierto que comer fuera de casa es bastante problemático, pero por suerte casi siempre tengo una verdurita rehogada como primer plato para elegir (o legumbres 1-2 días por semana) y un pescado a la plancha o pollo de segundo (y algún día de carne roja, pero poco, y pulpo siempre que lo hay, que me pierde). También es verdad que la cantidad de aceite que usan tanto para una cosa y para la otra dista bastante del concepto “a la plancha”, pero bueno, tampoco pido nada con salsas ni cosas así. Y no os voy a engañar: en esta fecha no me resisto a alguna tarta, arroz con leche u otro postre caserito pero bien dulce cuando me apetece, que ya me pasaré a la fruta cuando toque…




Y eso es la comida. Los desayunos siempre son igual (bastante opíparos, todo sea dicho: 2 tostadas de las gordas con aceite y mermelada (que ahora, con la nueva panificadora, estoy haciendo yo misma), algún bollito y más de alguna galleta mojada en el café con leche), a media mañana mi frutita que no falte, la comida ya sabéis y la cena suele ser ensalada o verdurita o algo ligero (normalmente, que alguna pizza también cae alguna vez… mal mal, hidratos cenando mal asunto). ¿Y la merienda?, pues he ahí mi cruz. La merienda me supera, porque no encuentro nada que me vaya bien. Si como fruta, luego entrenando me dan unas hipoglucemias que alucino, igual que si como cereales, si como dulce mal porque va al pandero directo, si tomo leche la digiero fatal… lo que como últimamente es un sándwich de pan integral con pavo y un poco de queso o jamón serrano, un puñaíto de frutos secos, un plátano si hay y/o un yogurt y alguna galletita de propina. Y tampoco me va bien. Yo no sé si es que como con ansia (es que como a las 13h y a las 17:30, cuando llego a casa, tengo un hambre que me como los nudillos) o qué, pero la merienda me sienta fatal y, si además no dejo más de 2h de digestión antes del entreno (cosa que ocurre a menudo), lo más probable es que no pueda completar el entrenamiento (15’ de trote duré el miércoles… vaya nauseas me dieron). Una cruz, vamos… habrá que seguir buscando una opción válida o buscar a un especialista para que me eche una mano, porque miedo me da este tema cuando haga LD.


Y eso que no hemos hablado de la hora de hacer la compra, que cada vez tardo más leyendo los ingredientes de todo porque hay que ver la cantidad de cosas que tienen grasas hidrogenadas (trans), cosas que ni te imaginas (ayer compré hojaldre congelado para hacer una empanada y también tiene!) y, los peores, los que encima estámn etiquetados como "light". A ver si al Gobierno se lo ocurre de una vez poner una etiquetita como en el tabaco (“la grasas trans pueden matar”) en esos productos y así me ahorro el leer todo, que además hay que estar atento a los que tratan de ocultarlo (uhmmmm, grasas vegetales, aceite de palma o de soja…. malo malo si no especifican). Menos mal que tengo la panificadora para fundirla a hacer panes y bizcochos caseritos con aceite de oliva y harina integral... ;-).

miércoles, 18 de noviembre de 2009

¿Otra? :-)

Recuerdo el año pasado, cuando cada fin de semana se levantaba el día nublado, chispeando, con el suelo mojado… Eran días de rodillo y más rodillo (porque una es miedica por naturaleza y las ruedas finas y el suelo mojado me parece que no casan bien… de hecho este domingo, tras las lluvias del sábado, un poco más y se forma una montonera en nuestro grupo que hubiera sido un buen trompazo) y, en esos días, siempre pensaba en lo bueno que sería poder tener una bici “de ruedas gordas” con la que poder al menos dar una vueltita por la calle.


Porque, aunque a la gente “de a pie” le parezca algo raro, no tenía BTT (y, hoy por hoy, casi todo el mundo tiene una, aunque fuera del Carrefour). Es algo que no me llamaba la atención. Desde que empecé a montar, con mi bici de carretera del año de Maricastaña, hace casi 5 años, me enganchó tanto la estética como las sensaciones de la bici de carretera. Rodar en llano a más de 35km/h, agarrarte a los cuernos y levantar el culillo para coger velocidad, engancharte a una rueda, dar unos relevitos, retorcerte en los puertos,… eso sí que está chulo. Así que nunca me dio por las ruedas gordas… hasta ahora.


Porque, aunque algunos me diréis que ya me vale y que la crisis de los 30 está afectando seriamente a mi Visa (y eso que aún me queda un mes para cumplirlos ;-)), tenemos un nuevo miembro en la familia, el último ya por un tiempo y por mi parte (aunque este sí que estaba premeditado ;-)), y es mi pequeña gordita “Myka” (que, a falta de foto personal porque siempre que estoy en casa, que es poco, se me olvida, he aquí la foto oficial):

Chula, ¿eh? ;-).


Es verdad que no creo que la use mucho, solo de vez en cuando y especialmente en pretemporada, primero para divertirme, segundo para no abusar del rodillo, que el pobre se me desgasta, y tercero para ver si consigo coger un poco de soltura y dejo de ser tan patosilla y tan miedica sobre las dos ruedas.

Y, para eso, tras empollar un poco porque de BTT no tenía ni idea y evaluar varias opciones, pues escogí un modelo sencillo pero de calidad más que aceptable de Specialized, específico de chica y que me da las garantías que necesito porque, aunque no sea para competir ni meterle mucha caña, yo me resisto a montarme en un vehículo, por mucho que no tenga motor, que me pueda dejar tirada o que no funcione de una manera decente (vamos, que no me subo yo en una bici del Carrefour ni en una guarrera del Decartón), así que exijo un mínimo de calidad. Y la Myka lo cumple con creces y encima a un precio más que razonable, así que no se puede pedir más :-).


Ya os contaré si Myka y yo nos adaptamos mutuamente, que seguro que sí :-).

viernes, 13 de noviembre de 2009

De curso

Había algo que teníamos pendiente, pero por cursos, trabajos y proyectos varios no habíamos podido llevarlo a cabo, pero este año era el año… al menos de intentarlo, que aún está por ver que podamos sacar el tiempo necesario y requerido, pero hay que intentarlo.


Y tampoco es gran cosa, no os vayáis a creer… solo nos hemos apuntado al curso de entrenadores de la Fetri (nivel I, por el momento), aprovechando que se hace on-line y eso nos da un poco de flexibilidad para nuestras ajetreadas vidas.


No es que tengamos ningún interés en dedicarnos a ello con algún cuerpo ajeno al nuestro (al menos no es la idea inicial), pero nuestra mente “ingenieril” tiene la mala costumbre de intentar comprender cualquier cosa que pase por “sus manos”, así que imagino que esto ayudará a entender por qué un día hacemos una cosa y no otra y por qué la semana X es de carga o descarga, además de ayudarnos a fiarnos más de nosotros mismos cuando por necesidad tengamos que adaptar el entrenamiento a nuestras circunstancias particulares partiendo del entrenamiento que compartimos con el equipo (que, aunque está separado por grupos, objetivos y niveles, no deja de ser un entrenamiento grupal),


Así que hoy, en pocas horas, marchamos a Talavera a iniciar nuestra formación con las Jornadas tituladas “El Entrenamiento y la Promoción del Triatlón en Jóvenes”, a ver qué tal se da.



Así que toca entrenar nuestra mente, porque lo que es el cuerpo, entre que he estado con fiebre por un gracioso virus casi toda la semana y ahora que vamos para allá, mal va la cosa, pero bueno, no es momento aún de agobiarse, así que no pasa nada :-)…

martes, 10 de noviembre de 2009

Ya está aquí


Pues parece que el invierno ya está aquí. Durante el veranito y los primeros días de otoño en los que la temperatura es una gozada y salir a entrenar es un auténtico placer se nos olvida lo que cuesta hacer lo mismo cuando el viento helado corta tu cara o la lluvia te cala hasta los huesos.

Pues este fin de semana ha sido el primero de realidad invernal y se ha manifestado en forma de auténtico vendaval. Tanto que el sábado, valientes nosotros, nos vestimos de faena y nos lanzamos al carril con la bici... par de ingenuos... 1 hora duramos, luchando contra el viento y, sobretodo, tratando de no dar con nuestros huesos en el suelo con esas peligrosas rachas de viento lateral. Y, para no quedarnos con la sensación de trabajo incompleto, terminamos subidos 45' en el rodillo y, por la tarde, un poco de remojo en la piscina.

El domingo se nos fue la valentía con solo asomarnos a la ventana, que la cosa tenía peor aspecto que el sábado aún, así que la bici se queda guardadita en casa y la lucha contra el viento la haremos a pie, que tampoco es moco de pavo. Pero al menos las sensaciones no fueron malas durante la hora de trote por el parque... y, para redondear, 30' de rodillo justo después y 50' de piscina por la tarde puliendo defectos en el agarre.

Pero ayer sí. Teníamos fiesta, así que había que aprovecharla, así que salimos en bici a pasar frío (no pensábamos que fuera a hacer tanta rasca, así que nos faltó algo más de ropa) y a luchar contra el viento (y, en mi caso, además para no perder la rueda dorada powertapera de Sergio, que no hay manera de que vaya despacito, ay ay...). Con 2 horitas nos bastó y nos sobró, que ya está bien para la fecha en la que estamos. A ver hoy qué pasa, porque no me encuentro muy católica...
Al margen de esto, seguimos dando vueltas al calendario. Del tema del Half de Calella casi mejor ni hablo, porque lo más elegante si están en litigios varios es paralizar las dos webs a la espera de lo que se decida y no confundir a la gente (esto para el que sepa más o menos de qué va la historia, porque habrá gente que no sepa ni que existen estos problemas y que se estén inscribiendo en una u otra web, y a saber qué pasa luego con ellos...). A mi me apetecería bastante correr allí, así que a ver por dónde respira la cosa...


Y, por otro lado, mirando lo de Wiesbaden, resulta que también es muy muy duro, con bastantes subidas y algún tramo rondando el 10%, pero el pasar una semanita allí en plan tri-vacaciones nos llama bastante... ya veremos.

Eso sí, echando un ojo a las clasificaciones del año pasado no puedo más que enfadarme con las pros (y supongo que también los pros) que corren como Grupo de Edad no sé con qué objetivo pero quitando a la gente que es "age grouper" de verdad la opción de hacer un buen puesto o de clasificarse para la prueba que corresponda si la hay. Si ir más lejos, la que ganó en mi GE (que quedó 3ª de la general), Eva Janssen, es una habitual de la selección holandesa en pruebas ITU, tanto de LD como de CD. Sinceramente, yo les retiraba la licencia profesional de inmediato y no les permitía competir más en pruebas oficiales como Pro/Élite... (esto si es que no hay alguna explicación razonable al asunto, que quiero creer que la hay, como que la aplicación ha fallado o vaya usted a saber... siempre hay que intentar pensar bien)

jueves, 5 de noviembre de 2009

La familia y uno más

Bueno, pues diluyo el misterio y os presento a mi nueva pequeñina:


La verdad es que ha sido algo no planificado (porque sí que tenía claro que cuando hiciera IM sería encima de una cabra, pero con los medios pensaba apañarme bien con la S1), pero una está mirando lo que se cuece en UK antes de ir para allá, sin querer encuentra a una bici de su talla de 2008 rebajada que le hace ojitos, piensa en cómo está la libra, le hace un par de preguntas a Jaime para no liarla y, con todo eso, no puede resistirse ;-).

Como la véis es tal y cómo ha venido. Lógicamente hay que hacer unos "pequeños" cambios, como darle la vuelta a esa potencia, bajar las arandelillas, juntar los apoyacodos, y las barras montarle unos lustrosos pedales Time, cambiar los platos (que la verdad es que son chulos) por unos Q-Rings (que igual no son tan chulos pero que van que da gloria) y, por supuesto, quitar la cosa esa reflectante de las ruedas jeje. Bueno, y jugar con la posición hasta encontrar la buena, a ver qué podemos hacer...

Apuesto a que con esos cambios y con las Stinger va a quedar chula chula... la envidia de los 70.3 ;-).

P.D.: por cierto, estoy esperando otra cosilla, que sí era buscada y deseada, pero ahora mismo está en la incubadora, así que ya os la enseñaré...

Juguetito

¿Qué será?? ;-)))



martes, 3 de noviembre de 2009

¿Nos internacionalizamos?

Pues aún seguimos dándole vueltas al calendario… Todavía la cosa no está nada clara, porque hasta que no salgan fechas definitivas de Liga y Copa no puedo decidir nada (aunque me temo que, por ejemplo, Buelna quedará descartada porque coincide casi seguro). La balanza se va inclinando hacia el Half Challenge (que además tiene el aliciente de que así podremos por fin zanjar nuestra deuda pendiente de una visitilla a Carles, Oli y el resto de tri-compis catalanes ;-)), casi fijado Sanabria (que, al ser una semana después del Cpto. de España de Pulpí, suena fenomenal como broche fin de temporada) y aún nos quedaría uno (bueno, al margen de las locuras que se le ocurren a Sergio al estilo Vitoria, que yo a aplaudirle voy donde haga falta pero nada más ;-)), así que ahí seguimos, mirando opciones.

Y una de esas opciones es la de salir fuera. Mirando en la web de 70.3 (¿por qué no serán Doble Olímpico? :-( ) encontramos un par de cositas interesantes y que podrían encajar en fechas: el 70.3 de Antwerp (Amberes), en Bélgica a finales de julio, y el de Wiesbaden, a mediados de agosto. La verdad es que siempre está bien salir por ahí a competir (salvo por el rollo de las bicis y el avión, claro), primero porque es curioso ver cómo se toman esto del triatlón fuera de España, de una manera mucho más relajada, que los buenos son muy buenos pero, el grueso de los competidores se toma el triatlón (y pasa con cualquier otro deporte también) mucho más como un hobby y con muchos menos prejuicios y vergüenzas que los machacas de los españoles; y segundo porque se puede aprovechar para pasar unos días de turismo triatlético que nunca vienen mal.


Así en principio, precisamente por el segundo factor, me tira más Bélgica, que aún recuerdo cuando estuve viajando por la zona de Brujas camino de Holanda (por los pueblos cercanos a Edam) en un viaje express hace unos 7 años, que me encantaron todos los pueblecillos de los Países Bajos y ya entonces, que ni tocaba una bici, pensé en lo chulo que sería recorrerse esas carreteras encima de una. Pero lo malo es que el tri tiene una bici llana llanísima (los primeros hicieron una media de 45km/h el año pasado) y, aunque tiene pinta de ser en un entorno muy chulo, me llama mucho más el circuito de Wiesbaden (que además nos cuadra mucho más en fechas). Vamos, que ahí andamos… ¿alguno de vosotros conoce alguno y puede darnos algún dato más?.

Y, por lo demás, la vuelta a la rutina sigue su ritmo… vuelta a la piscina municipal a intentar hacer algo (porque eso no se puede llamar entrenar… 20’ aguanté ayer, que 6 personas en la calle ya era demasiado), vuelta a la técnica de carrera a ver si consigo corregir mi “bonita” pisada, vuelta al gim, a sus tíos cachas y a las agujetas, y vuelta a las salidas en bici con la grupeta que, aunque a estas alturas aún van a un ritmo razonable, me dejan las patitas quejumbrosas un par de días por lo menos…