lunes, 21 de septiembre de 2009

Cpto. de España Cangas

Pues ya está hecho... la temporada ha terminado y Cangas ha sido una bonita guinda para este pastel.

No puedo negar que el sábado anterior estaba nerviosa. Solo pensaba en las 7 vueltas del circuito de bici y la calidad de las triatletas que iban a tomar la salida. Por suerte, con la tarde que pasé yendo de un sitio a otro animando a los GGEE ayudó a que me relajara (hasta que llegó la hora de la reunión técnica y volvieron los nervios al ver con quienes compartía sala, uffff... impresiona). Reconocimiento del circuito de bici, un buen plato de macarrones y a dormir.

El domingo se levanta frío aunque soleado, así que pienso que al final tendremos suerte con el tiempo. Colocamos todo en boxes, troto un rato para entrar en calor, me pongo el neopreno y, cuando voy a calentar, dicen que no nos dejan meternos al agua porque está a 12ºC y eso está por debajo de lo permitido. Nervios, motines, búsqueda de alternativas, quejas,... mucha tensión. La salida se retrasa a la espera de que la temperatura suba un poco. Yo estoy relativamente tranquila porque Marta, Guille y yo habíamos probado el agua el día anterior y, si bien estaba un par de grados más alta, vimos que era soportable.


Al fin, a las 10:30, 1 hora después de lo previsto, se daba la salida.


Nadar sin calentar siempre se me ha dado fatal, pero hoy parece que no se da mal la cosa, porque voy metidita en un grupo bastante numeroso con la sensación de ir muy suave, sin forzar, tanto que pensaba que igual estaba en "el grupo equivocado". Pero cuando salimos a tocar tierra para iniciar la 2ª vuelta, reconocí a buenas triatletas que viajaban en él, así que me quedé mucho más tranquila.



A pocos metros de la orilla, empecé a escalar posiciones en el grupo, para evitar quedarme descolgada en la transición (que la gente corre muchísimo) y así salimos rumbo a la T1... ¡a pedalear!!


Cojo la bici y ahí está mi grupito... bien, bien. Pero me está costando mucho. Imagino que como consecuencia del agua fría, el cuerpo no me responde bien, me cuesta coger cadencia y sufro muchísimo para aguantar el ritmo que imponen mis compañeras de grupo. Pero, después de las dos primeras vueltas, parece que he entrado en calor y me encuentro mucho mejor, así que intento que nos pongamos de acuerdo para dar relevos y agarrar al grupillo de alante, que las tenemos a la vista. Pero la verdad es que no parece funcionar mucho y aquello es un poco caótico, aunque seguimos recortando al otro grupo.



Como me encuentro bien, decido tirar para alante y el grupo me sigue, pero no colabora mucho (excepto Pilar Sebastián, que es una guerrera), hasta que enganchamos (primero yo y segundos después, en la bajada, el resto del grupo). Genial, pedaaaazo de grupo somos... calculo que somos unas 15 chicas. En cada vuelta veo a la checa y a Neus cómo nos van reortando y la escabechina que están haciendo, así que me entra el canguele y decido intentar ponernos de acuerdo para intentar mantener la diferencia, pero nada, no hay manera, que en el llano sí que se está más dispuesto, pero subiendo no colaboran mucho. Pero como me puede el miedo, pues allá que tiro... parece mentira, con todas las que somos. Imagino que se guardarían para correr y yo, como corro como corro, pues casi da igual que me guarde jeje. Y, finalmente, terminamos la 6ª vuelta sin ser cazadas, así que ¡¡objetivo cumplido!!.



La última vuelta ya es un trámite, pero como me veo bien, pues sigo tirando y, sin darme cuenta abro un hueco con el grupo, que intento aprovechar (loca que es una), pero me pillan bajando, así que llegamos a T2 todas juntas. Transición penosa (aquello estaba lleno de tierrilla y me estuve sacudiendo los pies... un show :-P) y a correr.





Cuesta arrancar, como siempre, así que me centro en ir cogiendo movilidad en las piernas y aprovechar para tragar el 2º y último gel del día a ritmo bajo, para que no me siente mal. Me da algo de flato, que dura toda la 2ª vuelta, pero más o menos lo controlo y ya en la 3ª vuelta me empiezo a encontrar bien. Alargo zancada y aprieto... ¡hasta remonto 2 posiciones!!. Llego a meta segundos por debajo de las 2h30' y en la 19ª posición... ¡¡genial!!, ¡¡quién me lo iba a decir!!.


La verdad es que no podía haber ido mejor. He conseguido mi objetivo y encima con buenas sensaciones. Bueno, podía haber sido mejor si a Sergio le hubiera salido su carrera, que la meteorología jugó en su contra y no pudo poner el broche a la temporada que se merece. Pro yo sé lo que ha mejorado, lo que vale como triatleta y él también lo sabe, así que en 2010 se sacará la espinita seguro.

Ahora toca descansar, cargar las pilas y volver con la cabeza en 2010, que se me ocurren novedades y cambios interesantes... pero eso ya será dentro de 3 semanas :-).

martes, 15 de septiembre de 2009

Ahora sí que sí

Ahora sí que sí que el trabajo está hecho. El domingo dí por concluida mi última sesión de machaquismo de la temporada, con una buena sesión de cuestas en bici (7 repeticiones a la Cuesta de los Pobres, ni más ni menos, completando con un poquito de transferencia al llano hasta los casi 70km) y un poquito de natación con juguetitos varios (palas, tuba, pull) por la tarde.

Tampoco es gran cosa, pero viendo en qué estado estaba el sábado, que me quedaba del grupo en la bici mientras iba tirando Sergio con su flamante Power-Tap que a buen seguro tantos sudores me costará la temporada que viene, mientras hacíamos la vuelta 3C-Colmenar-Soto-Guadalix-Cerro-3C (menos mal que en los 5,3km de transición posteriores me recuperé un poco), no está mal del todo (igual las 2 horas de siesta del sábado y las 9 horas de sueño, colaboraron un poco…).. Y eso que el viernes solo nadamos (eso sí, incluía un 3x500 muy interesante, con el último a 1:30/100… pero ni aún así hay manera de descolgar a Sergio, cachis… ;-)).

Foto de Dani

Así esta semana ya solo queda tratar de no adormilar al cuerpo con algo de chispilla, como los (5x100 fuertes+4x250 a ritmo competición+5x100 fuertes) de ayer en la pisci o las multitransiciones de hoy que por desgracia no podremos hacer en el velódromo y algún invento tendremos que aplicar para hacerlas en casa, pero un masajito de descarga bien vale ese esfuerzo logístico.


La verdad es que es raro que se me esté haciendo larga la temporada (vamos, igual de larga que todos los años) teniendo en cuenta que con el rollo del bicho no pude ponerme a entrenar más o menos decentemente hasta bien entrado marzo y, por ello, tampoco corrí duatlones (salvo el de contrarreloj por equipos, pero fue a ritmo muy tranquilo). Supongo que, a pesar del parón, como empezar empecé en octubre y, mientras estaba pachucha, mi mente no paraba de pensar en curarme para retomar el entrenamiento, es como si la temporada hubiera sido normal y corriente :-).

Así que no son pocas las ganas de dar por concluida esta temporada, de poder comer un plato de patatas fritas gigante o una palmera de chocolate de tamaño descomunal sin remordimiento alguno ;-), pero, de lo que más ganas tengo, es de descubrir el final de la historia, de saber qué pasará el domingo entre las 9:30 y las 12 y pico de la mañana allá por Cangas. Yo creo que he puesto todo de mi parte, he sido obediente con el mister y constante con el trabajo diario, he disfrutado muchísimo de los entrenos y sufrido un poco en algunos también, he competido lo que yo considero que es justo y necesario y solo por eso ya me siento orgullosa.

Lo que pase el domingo será fruto de todo ello y, cómo no, de las circunstancias de la propia competición, de lo que allí pase y de mi respuesta a esas situaciones. Ahí está la gracia, hay que reconocerlo, pero también reside la mayor parte de la incertidumbre que tengo ganas de descubrir. Y, cómo no, también tengo ganas de saber cómo les va a ir a mis amigos y a los compañeros ecosportianos y, cómo no, a Sergio, que se merece que le salga una grandísima carrera con todo lo que se ha esforzado este año con su lío de viajes (ssssshhhh, no digáis nada, pero apuesto por un top-10 en su GE ;-))


Y, el viernes por la mañana, con la divertida tarea de carga de trastos para iniciar el (largo) viaje, comenzará el final de esta aventura…

lunes, 7 de septiembre de 2009

Triatlón CNSO (Gijón)

Qué duro es volver cuando has estado tan a gustito… Y es que viajar a Asturias siempre es una gozada, y si encima te hacen días de calorcito y solazo con noches fresquitas que obligan a dormir bien tapadito ya es el paraíso. Y encima en buena compañía… para qué queremos más :-). Pero bueno, vamos al grano…

Tras un laaaargo viaje el sábado por la mañana y reponer fuerzas en casa del Gran Gladiador Avilesino ;-), toca un poquito de trote para soltar piernas, una buena pizza y un poquito de descanso. Nos levantamos el domingo prontito, bien descansados, aunque personalmente no muy mentalizada para competir, que se nota el mes de sequía competitiva y cuesta entrar en calor, pero esa era la idea: volver a enganchar ese hilo de competiciones para que en Cangas pueda estar concentrada a tope.


Vamos a Gijón y hace un día precioso… qué maravilla. Colocamos todos los trastos y nos metemos en el agua a calentar. Supuestamente tocaba bajamar a las 12h, pero aquello no era normal. La marea estaba tan baja que había líneas de rocas cada 50m que era un peligro atravesar (si las cruzabas andando te podías partir un dedo del pie, y pasarlas flotando podía suponer heridas en las manos o rotura del neopreno)… qué miedo. Luego nos contaron que era un tema de las mareas vivas que ocurren en septiembre y que no se pueden prever. Por suerte cambian la salida y, en lugar de desde la playa, salimos de la que parece la última línea de rocas hacia delante, así que al menos hay menos peligro.



Salimos primero las chicas y desde el principio el ritmo es muy fuerte. Veo que hay una chica que se va claramente y yo voy en un grupito de 4 en el que intuyo que al menos estarán Bea y Estefanía. Voy forzadilla pero bien, pero al pasar la 1ª boya, pegan un arreón y se me van unos 3 metros que, aunque intento recortar, se me hacen insalvables y van en aumento (torrrrrrpe), así que toca ir sola otra vez. El camino a la 2ª boya se me hace larguísimo y además tengo que ir corrigiendo todo el rato la trayectoria porque me arrastra la marea… los brazos empiezan a doler… ¿pero cuándo acaba esto?? (no llevaba reloj, pero hice unos 18’… 1100m (¡¡¡!!!) nos dijo un garminiano que medía… se les fue “un pelín”, vamos). Ya por fin llego a la boya y ya queda poco hasta la rampa de salida. Me encallo un poco en una línea de rocas y, poco después, ya estoy saliendo de allí, aunque a puntito estoy de escogorciarme al trepar por las escurridizas rocas…

P'habernos matao...

Me dicen que voy a unos 30” del grupillo de adelante, así que sé que será imposible pillarlas (y más siendo Estefanía y Bea…), por lo que me mentalizo para hacer un buen entrenamiento de 20km contrarreloj en solitario. Y así fue… No sé el tiempo, pero aunque imagino que malo no será, porque iba fuertecilla, sin motivación de cazar o no ser cazada la cosa no es igual (aunque si la natación hubiera medido lo que tenía que medir, yo creo que hubiera podido hacer algo más, pero bueno, las hipótesis sirven de poco).




Llego 5ª a la T2 y toca correr. Salgo fuerte, intentando simplemente hacer un buen entrenamiento sabiendo que la 6ª viene lejos e intuyendo que la 4ª está lejos también. Curiosamente no me encuentro demasiado mal, así que me centro en depurar un poquillo la técnica de carrera, a ver si aprendo a pisar bien. Y, en la 2ª vuelta, resulta que me encuentro de bruces con la que era 4ª y la adelanto… vaya, yo remontando en la carrera a pie!, eso sí que es novedad jeje.



Y así, llego a meta , que no es mala cosa, pero cuando vas con objetivo de podium, pues la medalla de chocolate te sabe un poquillo amarga, pero la verdad es que con Betiana no contaba, que no la conocía. Enhorabuena a Estefanía, Bea y Betiana por su podium (especialmente a Bea, que está que se sale este año) y, como no, a Jaime por se 3er puesto asturiano!.



En fin, que ha sido un fin de semana muy chulo, que siempre es un placer viajar a esa tierra llena de gente tan maja y hospitalaria, una divertida manera de entrenar (a pesar de la paliza de coche, que con las friki-charlas con Jaime se hace mucho más amena ;-)) y que esperemos que nos de ese puntito final de cara a Cangas que tanto necesitamos ya a estas alturas de la película.

P.D.: fotos de Jaime y de Triacademia

lunes, 31 de agosto de 2009

Cuestión de confianza

Entrando en las tres últimas semanas de la temporada, me planteo que todo el trabajo ya está hecho y que lo más importante estos últimos días no es tanto el entrenamiento en sí como la motivación. Lo que no esté hecho ya al nivel físico ya no se puede hacer… no hay tiempo para remiendos. Pero sí que es importantísimo el estado mental: el tener hambre de hacerlo bien, el tener confianza en lo que puedes hacer, el ir imaginando situaciones que se pueden dar en la carrera y planteándote cómo salir airoso de ellas. Siempre hay miedos, es lógico: un pinchazo u otro problema mecánico, un malestar, alguna sobrecarga muscular,… pero eso es parte del juego, así que no hay que centrarse en eso porque, aunque pasara, lo importante es saber que puedes hacerlo, porque eso es lo que recordarás siempre.

Y, de cara a esta preparación mental, son importantes tanto los entrenamientos clave como dar un último toque competitivo para coger esa chispilla final.

Respecto al primer punto, diría que últimamente ha habido unos cuantos entrenamientos clave en los que he acabado con buen sabor de boca.
  • En la piscina vuelvo a retomar las sensaciones que desde la Liga había dado por perdidas. No es que salgan tiempos estratosféricos, pero al menos tengo sensaciones de coger agua y de deslizar, que no es poco. A ver si la series cortitas (25-50-100) que estamos haciendo nos da ese último toque mágico para coger el grupo bueno y que no se me escapen en esos 100 primeros metros agónicos.
  • En la bici la cosa no ha quedado atrás. Tocan salidas de pocos kilómetros (50-80) pero cañeros en los que ha habido desde buenos arreones en los llanos con las piernas ardiendo a cargo de nuestro amigo barcelonés Dani (exciclista y triatleta LD, para más señas) hasta salidas con la grupeta como la de ayer (que nos les encontramos de casualidad) en la que su “venid con nosotros que vamos despacito” se convirtió en 77km a más de 33,5 km/h de media (en recorrido 3C-Cerceda-3C) que para qué os voy a contar lo que dolieron, pasando por los siempre exigentes entrenamientos a rueda de mi sparring que no me da ni un respiro ;-).
  • En carrera a pie también me encuentro bien, ligerita y, a veces, hasta rápida ;-), a pesar de que me noto siempre con las piernas cargadísimas (no recuerdo el año pasado haber tenido tanto dolor de piernas toooodo el tiempo, ufff). Supongo que los entrenamientos de cuestas cortas (100-150m) están haciendo su labor. Ahora solo falta tener controlado el dolorcillo de la pierna (seguro que Ángel acaba con él mañana mismo), que da un poco de miedo, pero yo creo que no es más que una pequeña sobrecarga en el tendón, así que teniendo cuidado y no pasándome con entrenamientos de carrera a pie en días consecutivos y no más de 1 sesión de calidad a la semana. Es verdad que también ha habido sesiones regularcillas, como los 6km supuestamente rápidos de ayer en transición en los que iba fundida por el calor y la carga de piernas, y a penas pude trotar a ritmo tortuguero.

Y, respecto al segundo punto, a ese toque competitivo para sentir esa tensión que hay que tener en las competiciones poco antes de la gran cita además de practicar transiciones, probar material y darte esa velocidad extra (o, al menos el concepto de que tienes que ser veloz, claro ;-)), viajamos el sábado a Gijón para correr allí el domingo el Cpto. de Asturias. La verdad es que habrá pasado un mes desde la última competición (Teruel) y ya venía necesitando un poco de marcha. La idea es intentar hacerlo lo mejor posible dentro de que lo metemos dentro de una semana de entrenamiento normal, sin descarga. Es más, voy a ser valiente y os diré que sueño con un podium, pero conozco al menos a tres asturianas que me lo pueden poner muuuuy complicado, así que ya veremos… huele a contrarreloj individual (y espero que así sea y a ninguna le de por meterse en grupos de chicos…), así que puede pasar cualquier cosa.

lunes, 24 de agosto de 2009

Bautismo de travesía


Este fin de semana ha sido, cuanto menos, “entretenidillo”. La verdad es que pensándolo a posteriori parece que ha cundido de lo lindo…

El viernes yo creo que se podría definir como “el infierno en la Tierra” sin ningún tipo de miedo a la exageración. El caso es que por la tarde teníamos compromiso fiestero para celebrar el “récord de la hora en Master-30” (o, hablando con
UCI-propiedad, el “mejor esfuerzo humano”) conseguido por nuestro amigo Rubén…

… así que la salida en bici solo podíamos hacerla justo después de comer (que servidora ya estaba currando), esto es, a las 15:45, con una turra que no os podéis hacer a la idea (yo creo que rondaríamos los 40ºC fácilmente). En fin, que fueron los peores 50km sobre una bici de nuestra existencia, entre el calor, el viento ardiente desértico y la sequedad del ambiente. Acabamos totalmente deshidratados, con la lengua como el cartón y, en mi caso, hasta con ampollas en los labios (menos mal que luego, poniéndome hielo y vaselina, se me quitaron al día siguiente, pero vaya susto me di al verme). Por suerte después, entre sidrinas, pizzas y risas, se nos olvidó rápido el mal rato.

Y, el sábado por la mañana, como ya os adelanté, cogimos el coche rumbo a Alocén para experimentar por primera vez lo que se siente en una travesía. Cuando llegamos allí, nos impresionó el precioso paisaje de la zona… ¡¡y solo a 1h30’ de casa!!.

Cogimos la bolsa del nadador y vimos que había de todo, desde chavales con una pinta de salmonetes impresionante, hasta los triatletas habituales de cualquier competición, así que eso hace que me relaje pensando que me libraré de ser el furgón de cola. El agua está buenísima (aunque fuera hace un calor de mil demonios) y, pillándonos de imprevisto, suena la bocina, a lo que mi cuerpo reacciona automáticamente saliendo fuertecillo con la idea de coger un buen grupo (Sergio dice que salí “a toda leche”, pero no le hagáis caso ;-)). Apenas hay golpetazos y noto que la gente, en vez de tender a hacer grupitos, van nadando solos sin más, bastante desperdigados. Aún así, yo voy buscando unos buenos pies, observando a mi alrededor. Veo un grupillo de unas 4 unidades, aprieto, y me uno. Voy muy tranquila y relajada, así que genial, porque nunca he nadado tantos metros seguidos y me daba un poco de respeto.

Terminando la primera vuelta, en la boya de referencia, veo que se disponen a dejarla a la derecha, cuando nos dijeron que había que dejar todas a la izquierda y, aunque es verdad que era de referencia, mi obcecación con la legalidad hace que me separe del grupo, pase la boya correctamente y vuelva a unirme al grupo después, con el calentón correspondiente pero oye, mi conciencia tranquila. Pero según reengancho, veo al chicos que va tirando que da dos brazadas a espalda, como para observar el percal, y seguidamente pega un arreón tremendo que dura unos 300m y que me lleva completamente con el gancho, pero parece que ha conseguido lo que quería: romper el grupo, así que solo quedamos él y yo y, un poco más adelante, vi que también llevábamos una chica en paralelo.

Sigo a pies, tranquila, superando los metros, hasta que a unos 200m se acelera un poco el ritmo, para terminar con un sprint de unos 50m con la chica que venía a nuestro ritmo que, al ponernos las dos de pie a la vez para cruzar la meta, no sé por qué, decido no luchar en esos 30m a pie y conformarme con el puesto que sea, que esa no es mi guerra, terminando la 3ª chica y 17º de la general con 40:50 (sobre 2500m (o más o menos :-)).



Después, una paellita en un entorno precioso y muy buen ambiente para recuperar :-). La verdad es que me gustó mucho la experiencia, aunque el dolor de brazos posterior era bestial, pero seguro que es un buen entrenamiento, así que para el año que viene ya estamos pensando en repetir y añadir alguna otra.



Por la tarde, para rematar, unos supuestos 5x2000 a pie (bueno, 4x2000 en realidad, que el último era suave) del que solo pude hacer uno y medio por el dichoso dolor de la pierna derecha al que espero poner fin pronto (aunque por suerte pude seguir trotando hasta completar unos 45’, porque solo me duele al apretar). Y, el domingo, ruta Bustarviejo+Cerro (87km) en muy buena compañía y aguantando mejor de lo que parecía que iba a aguantar al principio. Claro que, por la tarde, para lo más que dimos fue para dormir la siesta en la sombra de la piscina, que el agua ni tocarla salvo para refrescarnos…

viernes, 21 de agosto de 2009

El último mes de la temporada


Entramos ya en el último mes de la temporada, justo lo que queda para el Campeonato de España y, si bien ya sabemos que es el último empujoncillo, la verdad es que también tenemos bastante claro que va a ser duro. Y lo sabemos primero por la experiencia del año pasado y segundo porque ya ha empezado la racha de volver a hacer más series que la BBC.

De momento, en los últimos días, la cosa ha sido así:

El domingo, ascensión a Canencia desde 3C con las piernas aún tostaditas de nuestro periplo castellonense, que además, según llegamos a casa el miércoles por la noche, salimos a “soltar las piernas” con 2x10 cuestas de 150m (primeras a ritmo constantes y siguientes en progresión) que ayudaron a rematar la faena, y, los días siguientes, bastante piscinita y una sesión de series de carrera de 5x4’ (que iban a ser 7 pero peté, qué le vamos a hacer, pero es lo que teine correr a las 12 del mediodía con la que está cayendo), así que costó la cosa (tanto que estuvimos a puntito de abortar la misión y tirar para el Cerro en vez de Canencia, pero superamos las tentaciones… ;-).

El lunes, gimnasio (2 circuitos) y tocar agüita, pero solo eso, que tocaba descanso activo y yo necesitaba descanso psicológico además.

El martes llegó otra paliza. Bici con calentamiento y 4 series de 15km, impares a ritmo de competición y pares un 10% por debajo… un infierno en la tierra… seguir la rueda de Sergio casi me mata, uffff. Por la tarde, pisci con fuerza y técnica y masajito, que falta hacía.

El miércoles, cómo no, series, pero de carrera. 5x2000 al 85/90/80/95/85 rec/3’ en el Central Park tricantino (esto es, sobre tierra y con toboganes). ¡¡Qué dolor!!. Realmente no salieron mal (la 2ª a 4’/km pelaos y la 4ª algo por debajo, a unos 3:55/km (aunque tiene algo de truco, porque no es llano y las pares tendían un poquito hacia abajo, por lo que tengo que ir muy fuerte para coger pulsaciones, aunque terminen picando hacia arriba y, por ello, haciéndomelo pasar mal mal). Por desgracia la última se quedó en unos 1,6 km porque comenzó un dolorcillo que me está mosqueando últimamente en la cintilla, desde el vasto externo al tibial, en la pierna derecha, probablemente producido por el arte que tengo en la pisada:

Foto cortesía de Felipe Gutierrez (Teruel)


Y ayer, ¿adivináis qué?, sí sí, más series, esta vez en la piscina, y duras duras, con un bloque central de 8x100 rec/3’, lo que viene queriendo decir que son “a muerte”, que completamos ayer Sergio y yo solitos en piscina de 25m y turnándonos para tirar, con el resultado de que salieron a 1:20-1:21 que no está naaaaaaada mal. Y es que Sergio ha dado un saltito bien majo de calidad en la natación aún con las limitaciones de su dolor en el hombro que no le permite pasar de 3000m por sesión ni de 4 sesiones por semana, así que al menos ya no me tengo que cascar yo todos los entrenos tirando jeje (aunque tiene la desventaja de que ya no me puedo vengar de lo que me hace sufrir en la bici haciéndole sufrir un poco a él en la pisci, snifff).

Por suerte hoy hay un rodaje suavecillo con la bici y eso nos dará un respiro, aunque será por poco tiempo, porque mañana por la mañana nos vamos a Alocén a participar en la travesía (2500m) y por la tarde tocan otra vez 5x2000m de carrera otra vez, parecidas a las del miércoles, como previa a la salida en bici del domingo, que supuestamente ha de tener un par de puertos, aunque no sé yo, no sé yo…

domingo, 16 de agosto de 2009

De vuelta

Bueno, pues ya estamos de vuelta. Las vacaciones de veranito han terminado y volvemos a la rutina, que tampoco es mala cosa, pero ahora en plena depresión post-vacacional cuesta hacerse a la idea.

Y, como no podía ser de otra manera, porque al final las vacaciones son para aprovecharlas para hacer lo que más te gusta y en nuestro caso eso incluye el triatlón (entre otras cosas), no hemos parado. Y el plato fuerte ha sido nuestro particular training camp en Benicassim (Castellón), tierra que no conocíamos y que nos ha sorprendido muy gratamente, así que volveremos, que tenemos sede familiar allí.

Y es que lo bueno de las vacaciones es que hay tiempo para todo:

Para un poquito de playita


Y, cómo no, nadar y nadar en el mar, cada día un poquito, que hay que ver lo que cansa, pero con aguas tan limpias, con esa buena temperatura, sin medusas y con esas boyitas que tanto ayudaban la verdad es que daba gusto.

Para trotar por la vía verde, en terreno llano para variar, aunque sudando a chorros con esa humedad a la que no estamos acostumbrados.

Para hacer algo de turismo al modo tradicional por la zona.

En Peñíscola, donde fuimos a conocer el casco antiguo y el castillo.


Y, como no podría ser de otra forma, para recorrer las solitarias carreteras del interior encima de nuestras bicis:

En la mitad de la subida a Vistabella, cuando decidimos que ya era hora de volver, que allí los kilómetros se hacen eteeeeernos (en ese aspecto nos recordó a Asturias, aunque el paisaje nos recordaba mucho a Mallorca).

Ruta: Vilafamés - La Barona - Les Useres - Atzeneta - medio Vistabella y vuelta recortando un poco por Pelejaneta. 61km en un sube-y-baja constante que nos hizo llegar pajaritos

En Vilafamés, saliendo el 2º día en lo que pretendíamos que fuera una ruta llana para poder hacer un par de series. Y de llana nada... pero bueno, al menos pudimso sacar una media mayor a 25km/h, no como los otros 2 días...

Ruta: Vilafamés - San Joan de Moró - Vilafamés - La Barona - Les Useres (antes de la subida) - La Barona - Vilafamés. 50km.


Vistas desde Culla (a 1.088m)



Recargando los bidones en Font d'en Segures (Benassal)
, que creo que es agua medicinal, para curar el dolor de piernas después de 30km subiendo casi sin descanso...

Ruta: Atzeneta - Torre d'en Besora - Culla - Benassal y vuelta. 68km básicamente en un to p'arriba - to p'abajo que casi acaba conmigo (y encima, a 5km de llegar, a Sergio le da por jugar conmigo a las arrancadas... ufff)

Donde nos sorprendimos de lo montañosa que es la zona, que no lo esperábamos en absoluto… uffff, qué agotamiento… para arriba, para abajo, puertecitos de 2-4 km (bueno, eso cuando no eran 30km prácticamente subiendo sin parar) que hacían que 60km te dejaran como 100km por lo menos. Eso sí, precioso, con unas vistas espectaculares, unos pueblecillos chulísimos y un olor a bosque que te hacían olvidar el dolor de piernas por unos segundos.

Y, entre entreno y entreno, viaje relámpago a Teruel para correr un triatlón que ya nos gustó el año pasado y que nos apetecía repetir. Sobre cómo fue… pues bueno, regularcillo, aunque como íbamos sin ninguna pretensión, pues tampoco estuvo mal. En el agua (un agua azul turquesa impresionante, aunque algo fresquita), para variar, más sola que la una, con la anterior a 20” y la siguiente a lo mismo, así que bastante bien salió, que salgo la 11ª del agua.

T1 patética y a pedalear. Vienen nubes negras y hace un viento de tormenta horrible con el agravante de que, al ser el recorrido lineal, va pegando de cara prácticamente todo el circuito. Casi al final de la primera subidita, me agarra Chose, que va con Nuria Padrisa, así que toca tirar. Voy cagadita con el viento, que menea mis Stinger a base de bien, así que en las bajadas lo paso fatal y casi me voy al suelo un par de veces. Seguimos tirando, a relevos (por lo menos este año la puedo dar algún relevo a Chose, que el año pasado era casi incapaz y eso que este año está fortísima la tía!), y vamos cogiendo más y más gente hasta ser unas 7 chicas en el grupo. Pero cuando llega el giro de 180º, se paran mucho, me entra el globerismo, saco la cala por miedo a caerme y la lío, porque luego no consigo re-encalar, lo que unido al arreón que han pegado, hace que me descuelgue irremediablemente. Intento reenganchar, recogiendo a Fátima Maestre que también se ha descolgado, pero no hay manera, así que las dos solas hasta la T2. Toca correr.

Foto de Dani Luna

Empiezo con flato, que me dura toda la 1ª vuelta, pero luego poco a poco voy cogiendo ritmo y me encuentro bien. Es más, pienso que voy más rápido de lo que voy, porque como no tengo referencias, ni por delante, ni por detrás, y voy adelantando a gente todo el tiempo (chicos rezagadillos y chicas que van 1 vuelta por detrás), pienso que voy rápido cuando la realidad era lo contrario, pero bueno, mantengo puesto y al final llego , que no está mal.


Y eso es todo por el momento. Ahora seguimos currando rumbo a Cangas. Por el camino al final parece que no habrá parada en Cuenca, porque no ha corrido suficiente la lista de espera, ni en Aritzaleku, que me he quedado fuera de la selección madrileña (que vaya nivelazo hay por aquí), así que seguramente haremos una paradita en Gijón pero, por lo demás, a seguir el plan y aguantar estas 5 semanitas que quedan, que serán duras pero ya es el último empujoncillo...