Hace mucho que no os cuento cosas de los entrenos… bien, pues las cosas parecen ir un poquito mejor. Obviamente hay días en los que tienes mejores sensaciones que otros, pero en general las sensaciones son buenas. Incluso el sábado, en los 30’ de carrera rapidilla que tocaban después de la pisci, y aunque llovía y corrimos sobre barro, tuve un atisbo de buenas sensaciones, notándome mucho menos pesada de lo que acostumbro al correr. Incluso Sergio me dijo que se me veía un correr ligero… ¡qué alegría!!. El lunes en la pista, en los cambios de ritmo, ya no fui tan cómoda, pero algo es algo ;-).
La verdad es que ya es hora de que empiece a encontrarme mínimamente ligera (o todo lo ligera que con mi cuerpecillo puedo encontrarme, claro). Con este tiempo tan frío, lluvioso y ventoso que ha estado haciendo me cuesta muchísimo hacerme a la idea de que en poco más de 2 semanas tengo el primer objetivo del año: el Europeo de Lisboa. Ya sabéis que antes está Portocolom, pero estamos pensando en dejar las chanclas en boxes para que no nos lancemos a correr, que no debemos. A ver qué pasa…
La verdad es que el sábado, mientras correteaba tan a gusto entre charcos, pensé que a lo mejor la pseudodieta tenía que ver con encontrarme más ligera. No sé deciros si he adelgazado, porque yo no me peso, pero sí que noto algo en la ropa… de hecho ya he tenido que tirar de cinturones para no perder los pantalones, cosa que el año pasado me empezó a ocurrir en agosto al menos, así que malo no será.
De momento la pseudodieta, como ya os dije, consiste básicamente en 2 principios fundamentales:
1) Nada de bollería industrial
2) Las patatas fritas de guarnición se quedan en el plato
Nada más y nada menos. Y no está siendo nada fácil, os lo aseguro. Cada vez que voy al supermercado y paso por delante de los bollos lo paso francamente mal. El momento de despedirme de mis patatas fritas cuando el camarero se lleva el plato no es mucho más agradable. Eso sí, como necesito algo de dulce, estoy sacando tiempo de debajo de las piedras para preparar bizcocho casero light (con harina integral, yogurt desnatado, azúcar moreno y aceite en vez de margarina) que, aunque aún le estoy pillando el tranquillo, está bien bueno y es mucho más sano que cualquier guarrería que compre por ahí :-).
Bueno, también creo que ha contribuido a que me encuentre mejor el hierro que me estoy tomando, que parece que lo tolero bastante mejor que el resto. Se llama Ferplex, es líquido y, aunque perfecta de la barriguita tampoco estoy, al menos me permite entrenar con normalidad, que no es poco. A ver qué me dicen en los análisis de tiroides y glucosa dentro de 1 mes…
Ah, otra cosa… dentro de 2 horas tengo una prueba de esfuerzo en cicloergómetro… a ver si reviento el pulso y los vatios ;-) (que lo he visto y el protocolo de chicas es subiendo de 25w en 25w cada 2’, mientras que el de los chicos es de 50w en 50w… ¿tanta diferencia hay?... espero no pasar demasiado tiempo en la máquina de tortura esa antes de petar…)
